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Category Archives: Personal

Otra mirada a la sanidad pública

Foto0304Cuando te diagnostican una enfermedad grave tiembla el suelo. Por más que barruntaras lo que se confirma, el impacto exige estabilidades no siempre disponibles: los apoyos externos (gente que te quiere, amistades fundamentales) son recursos necesarios, polivalentes absolutos: cinturones de seguridad que abrazan, muletas que equilibran, multivitamínicos que reponen fuerzas, y ansiolíticos que devuelven a la respiración el ritmo compatible con el esfuerzo físico y mental que se te exige.

De repente añades una nueva residencia a tu vida. Una distorsión muy de base te transporta a un universo sujeto a fuertes tensiones y ambiciones, a la arena de un proceso privatizador que ahoga en tiempo y medios a los profesionales y les impone un “sálvese quien pueda” que deja demasiadas víctimas… seguramente entre los mejores. La caricatura de un olimpo de dioses de bata blanca (tanto si puedes darte cuenta como si no, con heroicas y dignísimas excepciones) se desdibuja y distorsiona con mandamientos gerenciales, de un zafio mercantilismo. Quienes más lo sufren son, como siempre, los de abajo.  En un ejercicio de alienación forzado quieren alejar la sanidad pública de sus objetivos nucleares, la realidad que le da sentido, bajo consigna de cumplir cifras de déficits absurdos, conseguir “ahorros” que significan precariedad, e imponer recortes durísimos que limitan con la capacidad de subsistencia. En vez de fomentar la investigación, y curar y cuidar a las personas enfermas (con su dolor y miedo incluido) los bonzos que se mueven por los sobres de los laboratorios y los fondos de inversión que colonizan la sanidad pública, quieren conseguir otra cosa:  (¿rentabilidad, eficiencia, mejora de ratios?) No, más bien un saqueo impune.

Quienes pasan ahora a frecuentar (por necesidad y por derecho)  hospitales públicos, entran en un medio “sanitario” mucho más hostil, donde batallas más duras que nunca también se libran en la cumbre, y donde los pacientes (impacientes o no)  son cada vez más los figurantes necesarios, los extras de una gran superproducción a la Cecil B. De Mille, camino del peor de los óptimos gerenciales en los que prácticamente desaparecerían como personas, desfigurados sus perfiles por protocolos y rutinas, en un caos progresivo y quizás nada inocente. La única defensa, sumarse a la desconcertada resistencia de quienes todavía creen (numantinamente) en su vocación, de quienes defienden que, en contra de lo establecido, no hay enfermedades sino personas enfermas, seres conscientes que pueden entender mucho más de lo que se supone si se les pide razón además de confianza. Y a los que nunca se debería exigir fe en algo en lo que las ciencias (las ciencias de la salud) juegan un papel tan importante. Sólo si se opta por la colaboración y no por el sometimiento, si se trasciende la pasividad de consentimiento firmado sin derecho real a elegir (incluida la muerte digna asistida), si el respeto al profesional sigue, sin distorsión, en el respeto a las personas enfermas, la sanidad pública de Catalunya podría ocupar de nuevo un lugar destacado, envidiable y ejemplar, en el mundo.

Para el profesional de la sanidad pública supone aceptar que quien tiene enfrente, pese a padecer una enfermedad, debe ser tratado como un posible ( o seguro) aliado racional en la defensa de sus derechos laborales y profesionales porque refuerzan los imprescindibles derechos de ciudadanía. Los derechos no coliden, sino que se refuerzan, y esta sinergia básica es fundamental para que empiecen también a desmoronarse desigualdades arbitrarias y abismos absurdos entre el personal de la sanidad y las personas enfermas.  Un buen tratamiento empieza también porque la persona enferma entienda y acompañe todas las facetas de su enfermedad sin que su dignidad se diluya.  Sólo así podrá vivir también el proceso de su enfermedad como parte fundamental de la defensa de la sanidad pública. Porque no se aparcan los derechos por estar enfermo, por necesitar tratamiento, por ser dependiente o tener una enfermedad crónica.

El sistema sanitario público también está enfermando. Y para su mejoría debe combatir los dogmas merkelianos y demás elementos extraños, anti-sociales, inoculados desde las altas escuelas de negocios en contra de su propia razón de ser. Hay que echar al basurero de la historia en común a los viciosos de las puertas giratorias, erradicar a los adictos a las corruptelas que malvenden (o se llenan los bolsillos) con la sanidad de todos. Y, en un plano más personal, apearse también del pedestal y librarse de la autocompasión para que la lucha continúe, dé frutos, triunfe. Por el bien común, que quiere decir, por la salud y una vida digna para la inmensa mayoría.

 
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Posted by a 11 Abril 2013 in Personal, Salut

 

La privatización de la sanidad y la crisis de los cuidados

Gracias a todas las personas amigas que me han enviado su afecto. Sí, si escribo es que estoy ya algo mejor. La recuperación cuesta, sin embargo, porque a los derrumbes físicos se une la constatación, en vivo y en directo de la sanidad pública. Llevo una semana de convalescencia en casa después de otra pasada en un hospital donde cada vez más tengo la sensación de que la medicina se convierte en una técnica, alejándose, no sin dolor y pérdida de identidad, de todo lo que contenía –y debe contener– de relación y calor humanos. Las personas se asimilan cada vez más a piezas defectuosas que entran para ser reparadas y salen a las pocas horas, confiando su estado en precario a familiares más voluntariosos que expertos en los momentos difíciles. No fue mi caso. Entré en lunes y salí sábado, a pesar de que el martes me llamaron a casa para informarme que sería operada al día siguiente. Fue muchas veces demasiado intensa la sensación, entre todos los dislates que he tenido que experimentar, que tanto caos sólo podía ser creado de manera expresa para ahuyentar a las personas, a toda prisa, de la sanidad publica. Sin embargo, tuve la oportunidad de comprobar de nuevo que se ponía, a disposición de las pacientes, habitaciones individuales a 70 euros noche. No supone mejores cuidados. Sólo supone, para el hospital y al margen del ingreso, menos habitaciones vacías.

No quiero recordar el tiempo que pasé en quirófano. Sólo que la operación no pudo acabar por arritmias y sangrados, aunque el informe que me entregaron a la salida no cuenta nada de eso. Pero la epidural que finalmente consiguieron ponerme tras una hora de dolorosos intentos fallidos me impide olvidarlo. Después, un casi-vacío desazonador de esos cuidados que deberían acompañar la estancia de cualquier persona en el hospital. Si me auscultaron el corazón a los dos días de haber sido operada, fue porque lo pedí. Como también pedí un electrocardiograma cuando sufrí bradicardia y me costaba respirar. Por suerte, el aparato dijo que todo iba bien, y el cardiólogo de guardia, multiplicándose por tres o por cuatro, acudió sin aliento a tranquilizarme. Al día siguiente, el hematólogo de guardia (al parecer, único) no conseguía disponer del tiempo necesario para confirmar un INR (índice de coagulación) aceptable. Las lamentaciones que oía constantemente por la falta de personal y de medios se multiplicaron todo el tiempo de ingreso. Finalmente, salí.

El stress y el dolor justificaron una baja de defensas total. Apareció un herpes zoster y finalmente una infección bronquial. Escribo entre tos y tos, con enormes ganas de reponerme para seguir en la brecha de la defensa de la salud y la sanidad pública. Y cuento con todos ustedes, porque la embestida es enorme. Una última referencia. Ayer, sábado, tuve un episodio agudo en el que me era muy difícil respirar. Llamé al 061 (servicio privatizado). Me dijeron que debía ir al CAP de guardia, que no es ni siquiera el habitual. Sabía por mi inmunodeficiencia -y anteriores experiencias- que lo aconsejable era no salir de casa. Sólo cuando amenacé con demandar por denegación de auxilio se ofrecieron (nada amablemente, por cierto) a mandarme una ambulancia.

¿Cómo es posible que desde la sanidad pública no pueda acudir a la cabecera de la persona enferma un médico que cura y que cuida? Tuvo que ser finalmente un doctor amigo el que finalmente me auscultara y recomendara los inhaladores adecuados gracias a los cuales puedo escribir estas líneas. Lo reconozco: pese a mi mala salud de hierro, soy una persona afortunada. Mis amistades y mi compañero han estado, como siempre, de matrícula. Pero me entristece pensar en todas las mujeres y hombres que están más solos, más desprovistos de recursos, frente a esta tremenda voracidad que devora los resortes de la convivencia y abandona las personas a su enfermedad, a su miedo y a su dolor. Y las repara, si puede, si llega a tiempo y no se pierde ninguna vida en trámtites burocráticos u ocultando deficiencias causadas por la avaricia.

Ernest Lluch se equivocó. Dijo que el siglo XX había sido el siglo de curar mientras que el XXI sería el de cuidar. Y lo decía, naturalmente, para todas las personas, como derecho de ciudadanía adquirido y legítimo. Pero no es así. Reservan los cuidados para quienes pueden pagarlos. Y la cura también se pone en precario. Sometida a precio. A pesar de que esta vez no me dieron ninguna factura en la sombra (porque salí en sábado) están convirtiendo la salud en una mercancía y la sanidad en su botín.

 
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Posted by a 4 Març 2012 in Personal, Salut

 

Esta semana yo también soy un gasto público

Estaré unos días sin actualizar el blog por una pequeña “reparación” de mi salud. He dado vueltas a qué dejar colgado en estos días, y no me resisto a parafrasear el magnífico artículo de Isaac Rosa :

Esta semana y les prometo que es sin querer, me convierto en gasto público. Algo que hoy equivale a decir que eres un peligro público. Entro en un hospital para un asunto menor, y espero poder salir muy pronto. Espero no convertirme en gasto público desatado, como ya sucedió pronto hará cuatro años: un arañazo en los presupuestos, varias milésimas más de déficit. No me dieron aquella vez la factura “en la sombra” ésa que ya reparten en algunos sitios, pero si me hubieran echado la cuenta sería cuantiosa, pues fueron varias semanas de barra libre, atención médica a todo trapo, entre pruebas diagnósticas (con esas máquinas carísimas), estancia (a pensión completa, imagínense), tratamientos y tantos trabajadores pendientes de mí (y para colmo eran muy atentos, incluso cariñosos, en vez de limitarse a cumplir con lo mínimo, que el tiempo es oro). Tumbado en la cama, imaginaba que me colocaban sobre el cabecero un contador digital que sumase euros a medida que pasaban las horas. (…)

Dos años después, me volvieron a ingresar para un asunto menor, y esta vez sí recibí la factura en la sombra, esa que seguramente me espera también esta vez, cuando finalmente abandone el Hospital Clínic, y que sólo habrá servido para mutilar algún árbol en algún lugar del planeta… Y, como la otra vez, y como quizá pensó Issac Rosa, ¿no sería preferible que nos repartieran unas buenas instrucciones, en papel reciclado,  sobre el VALOR DE LA SALUD, y  lo que significa el sistema público como conquista histórica y como logro social de atención a un derecho humano y de ciudadanía?

Por vocación y por dignidad, los profesionales de la sanidad pública siguen ajenos a estas facturaciones contables, y muy lejor de asimilar su trabajo a “productos”  se pueden facturar con  un precio  y que recuerdan demasiado lo que se abona en un un negocio privado por una mercancía cualquiera… 

Y por dignidad y sentido de ciudadanía, las personas que recibimos la factura “en la sombra”, o se nos requiere el pago de un tiket moderador, o una tasa por la tarjeta sanitaria, deberíamos estampar un sello bien grande en el albarán declarando que SOMOS CIUDADANOS y CIUDADANAS.  Tenemos derecho al servicio público de salud. Ya  lo hemos pagado con nuestros impuestos.

 

Mientras tanto, les aconsejo que lean el blog de Dempeus o esta magnífica entrevista hecha a Toni Barbarà en SinPermiso sobre la IPP en defensa del sistema público de salud.

 
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Posted by a 20 febrer 2012 in Personal, Salut

 

Una autèntica conjunció astral

Desprès de seguir l’acte d’Attac a Madrid, un autèntic regal d’arguments i propostes, convé desconnectar (temporalment) relaxar-se, i escoltar una mica de música. I encara que la lletra sigui molt discutible, crec que la proposta és bona. He llegit que als Estats Units li diuen el Sinatra del flamenco… però qué més hauria volgut el Sinatra, fins i tot en els seus millors temps.

En aquest cas es dóna una conjunció astral de talent: Bebo Valdés al piano, el Niño Josele a la guitarra i qui canta, naturalment, Diego el Cigala.

(I mira que la lletra –repeteixo– se les porta…)

 
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Posted by a 17 Novembre 2010 in Personal

 

Preparant la Vaga General del 29-S

manuel-sacristan.jpg

I preparant la Vaga General, aquest cap de setmana, en el record de Manuel Sacristán Luzón (1925-1985) fundador –entre tantes i tantes coses importants que va fer i va ser a la vida– de CC.OO. d’ensenyament i que em va ensenyar a alçar-me contra les veritats imposades, a creure en les persones, a posar sempre en dubte el que penso i analitzar amb la raó el que lluito amb els sentiments. Però de qui vaig aprendre, sobre tot, que encara que el cos no acompanyi, la vida té sentit si es lluita per una societat més justa, més culta i amable pels que han de venir: per tots aquells i aquelles que tant de bo puguin viure en un món millor… i pensar en nosaltres amb indulgència.

Comparteix i difon, perquè la vaga sigui el principi d’unes altres polítiques econòmiques i socials, amb la força dels treballadors i treballadores.

 
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Posted by a 28 Agost 2010 in Igualtat, Personal

 

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El mosquito tigre y yo

Víctima del mosquito tigre.

mosquit-tigre.jpgLo he publicado también en el blog de Dempeus a pesar de que soy muy consciente de que se trata de un blog colectivo. Pero mi pierna (y mi espalda, que no ven, y mi brazo brazo derecho, y la mano con que escribo este post…  merecen un triste y doloroso  protagonismo… y unas palabritas de consuelo). Según el Ayuntamiento de Castelldefels, los consejos para las personas que estén en mi caso son:

  • Lavar muy bien la zona afectada con agua y jabón.
  • Tapar el lugar de la picadura con hielo (envuelto con ropa) durante 10 minutos aproximadamente, retirar y volver a repetir el proceso.
  • Evitar rascar la zona afectada.
  • Si hace falta, se pueden aplicar cremas que disminuyan el picor, del tipo anti-histamínico o corticoides de baja potencia repitiendo la aplicación cada 6 u 8 horas.
  • Mantener en observación para garantizar que no haya ninguna infección posterior.

El mosquito tigre es original del sudeste asiático. En el año 2004 se detectaron a Sant Cugat y en Cerdanyola del Vallès. Se trata de un mosquito muy pequeño y casi indetectable si estás entretenida en el ordenador (4-5 mm)…. Se le reconoce (si se le llega a ver) por la línea blanca en la cabeza y en el tòrax, y las patas tachadas.

mosquito-tigre.jpgPuede atacar en cualquier hora del día, pero tiene una marcada preferencia por los crepúsculos…. (a mi creo que me acribillan a cualquier hora)  Puede picarnos dentro de casa –en mi caso, así es, junto a mi mesa de trabajo–  pero prefiere hacerlo en el exterior (el problema es que yo apenas salgo, o sea…). Y aunque el Ayuntamiento de Castelldefels dice que se esconde en las zonas de vegetación sombrías y a cobijo del viento, en mi estudio deben haber encontrado un nuevo hábitat entre los libros y la CPU.

Por suerte, en Catalunya no actúa como portador de ninguna enfermedad y en la mayoría de los casos, las picaduras se pueden tratar en casa fácilmente. No obstante, algunas personas pueden presentar reacciones más molestas, o incluso infecciones, que deben ser consultadas en la farmacia o en su Centro de Salud…. Yo estoy en el límite….

julian-assange.jpgBueno, he empezado diciendo que el responsable de mis abolladuras es el mosquito tigre.. Pero, después de todo, quizá haya sido también Julian Assange... (¡esos de Wikileaks son capaces de todo!) .

 
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Posted by a 22 Agost 2010 in Medi, Personal

 

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La nevada, avui a Catalunya i ahir a Castelldefels

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Imatge de satél.lit en es pot veure com la neu està per damunt de mitja Catalunya aquest matí.

I ahir tarda, a Castelldefels, a casa:

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Posted by a 9 Març 2010 in Personal

 

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