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El TTIP y sus maniobras en la oscuridad

22 juny

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Escribe Lourdes Lucía (e insistimos en denunciar) que gracias a algunas filtraciones han salido a luz las negociaciones clandestinas que se están desarrollando entre Estados Unidos y la Unión Europea para establecer un acuerdo de comercio e inversión entre ambas zonas del mundo. Una zona comercial de 800 millones de personas, que pueda hacer frente a la ascendencia de países emergentes, especialmente de China.

Cuando se conoce el contenido de estas conversaciones no extraña la opacidad con la que se está realizando la negociación, ya que en caso de que llegue a aprobarse, este Tratado traerá gravísimas consecuencias económicas, sociales y políticas para los habitantes de estas dos zonas del mundo, y también para el resto de la población mundial. Por eso han preferido la oscuridad. Pero la oportuna y legítima revelación de estos planes ha contribuido a desarrollar una amplia oposición en Europa y Estados Unidos y, afortunadamente, han comenzado a celebrarse actos, publicarse artículos, organizar mesas redondas, etc., para informar a la población de lo que se avecina si antes no le ponemos remedio.
Esto es precisamente lo que organizó el pasado 17 de junio la organización Espacios Europeos en el centro Internacional de Prensa en Madrid.

Durante todo el día, debatieron representantes de movimientos sociales como Attac, la Mesa por la Defensa de la Sanidad Pública, la Plataforma por una Banca Pública, Economía del Bien Común y Éxodo.org, formaciones como IU y Podemos, así como periodistas y representantes de Espacios Europeos.

¿Qué es el TTIP?

imageLo que se conoce como TTIP (siglas en inglés), el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones entre UE-USA es un Tratado de libre comercio que se negocia entre Estados Unidos y la Unión Europea en total secreto desde julio de 2013. Tiene varios antecedentes, quizás el más similar fuera el AMI (Acuerdo Multilateral de Inversiones), que no llegó a aprobarse.

Este Tratado, que se quiere aprobar en 2015 y requiere la aprobación del Parlamento Europeo y la ratificación de los Parlamentos de los países cuyas Constituciones así lo establecen, se propone eliminar las normas reguladoras y las barreras reglamentarias que reducen los beneficios de las grandes corporaciones transnacionales, crear un mercado libre para los inversores en Estados Unidos y la Unión Europea y dar a las grandes empresas transnacionales todo el poder, incluso por encima del poder de los Estados.

Los negociadores son miembros de la Comisión Europea y del Departamento Comercio de EE.UU. Y uno de sus primeros objetivos fue: “Bloquear el acceso público a todos los documentos”. Pero también intervienen en las negociaciones loslobbies o grupos de presión de las grandes compañías, que vienen presionando desde 1995 para que se produzca un acuerdo de este tipo. Y que desde hace años vienen manteniendo reuniones de alto nivel en secreto. Uno de los objetivos es, además, la creación de un Consejo de Compensación Regulatoria que daría a las empresas el poder de escoger y eliminar las normativas, recibir notificación de las nuevas propuestas de normativas antes de que sean aprobadas y la potestad de eliminar las restricciones que piensen que les pueden perjudicar.

Consecuencias del Tratado para los derechos de los trabajadores y los derechos ciudadanos.

Bajo la excusa de “armonizar” las normas estadounidenses y europeas, lo que se pretende es relajar o eliminar las normas que pueden suponer una restricción o barrera para la libre inversión de las grandes empresas. Por ejemplo, en Estados Unidos, tras la crisis, se estableció la llamada regla Vocker, similar a la Ley Glass-Steagall (establecida en 1933 tras la crisis de 1929 y abolida por la Administración Clinton en 1999), que regula actividad de la banca comercial o de depósito: esta norma o regla prohíbe la comercialización de productos derivados tóxicos, limita los bancos too big to fail (demasiados grandes para dejarlo caer y que, por tanto, hay que rescatar con dinero público) y establece algunas regulaciones a las transacciones financieras. En Europa esta regulación no existe y los lobbies de la City y el Gobierno alemán en nombre del sector bancario están presionando para eliminar la normativa estadounidense y suprimir cualquier tipo de restricción o regulación a la actividad de la banca financiera o de inversiones.

En cuanto al comercio y al consumo, en Europa rige el principio de cautela o de precaución (un producto antes de llegar a los consumidores tiene que demostrar que no contiene ingredientes tóxicos o lesivos para la salud). En Estados Unidos la norma es la contraria, si un producto es nocivo o tóxico, entonces el consumidor puede pedir responsabilidades. Si se aprueba el TTIP, podrán llegar a los supermercados europeos infinidad de productos alimenticios que, por ejemplo, contienen ingredientes genéticamente modificados, hoy prohibidos en nuestro continente. La legislación sobre consumo europea es mucho más garantista que la estadounidense.

Otro ámbito al que afectará muy negativamente este tratado es el mundo del trabajo, ya que el TPI representa una amenaza para el empleo y los derechos de los trabajadores, favorece la deslocalización y relaja las normativas laborales. Estados Unidos solo ha ratificado dos de las ocho normas fundamentales de la OIT. La armonización se hará sobre el mínimo común denominador, lo más perjudicial para los trabajadores y más beneficioso para las empresas. Restringe el derecho de sindicación y de huelga. Y por si fuera poco, cualquier reforma futura encaminada a mejorar las condiciones de empleo podrá ser objeto de demandas de indemnización por parte de las empresas.

Los derechos medioambientales están también amenazados, La propia CE advierte que “puede haber riesgos para los recursos naturales y la conservación de la biodiversidad”; otros derechos, como el de libre circulación de las personas, el derecho a la información o al respeto a la privacidad se verán afectando, pero sobre todo entran en juego los servicios públicos, que serán víctimas de una feroz privatización. La educación, la sanidad, el transporte, las pensiones… todo será objeto de negocio para las grandes empresas. Y donde antes había becas ahora habrá créditos, donde había pensiones públicas habrá fondos privados y la cobertura sanitaria pública se convertirá en seguros privados. ¿Y quién hará negocio con estos servicios? Lo estamos viendo ya: los fondos buitre, los grandes bancos y las grandes empresas (por otra parte, todos ligados entre sí). Pero lo más alarmante es que en lugar de negociar qué servicios públicos se propondrán para ser privatizados, se ha optado por hacer una lista negativa, es decir, el principio es que todos los servicios públicos son privatizables y si se quiere que alguno no entre en la lista, hay que decirlo expresamente.

imagePero con la gravedad que tiene todo lo dicho, lo peor es la pretensión de instaurar el Investor State Dispute Settlement(ISDS) Mecanismo de Resolución de Conflictos entre inversores y Estados. que permitirá a las grandes corporaciones y empresas denunciar a los gobiernos locales, regionales y estatales cuando consideren que una norma emitida por cualquiera de ellos puede restringir o limitar sus ganancias presentes o futuras. Habrá tribunales especiales, formados por tres abogados privados, al margen de cualquier tribunal estatal o internacional, y al que solo podrán recurrir los inversores. Sus fallos serán inapelables. Esta posibilidad de reclamación de as empresas no es nueva, existe desde hace años y empresas como Phjilip Morris, Occidental Petroleum o Vattenfall, han emprendido pleitos contra Gobiernos reclamando indemnizaciones por haber aprobado normas que perjudicaban sus intereses, pero ahora se trata de instaurar este Mecanismo como principio.

Esta aberración jurídica antidemocrática ha sido denunciada por profesionales del Derecho, pero en las negociaciones del Tratado sigue adelante el intento de establecerla legalmente.

Aunque no hay espacio en este artículo, no podemos dejar de mencionar los graves perjuicios que el TPI tendrá para los agricultores y consumidores de América Latina y África, que se verán arruinados al no poder exportar sus productos.

Estas son unas pinceladas de lo que se está orquestando en la oscuridad. Y si lo conocemos es gracias a movimientos ecologistas y sociales, organizaciones sindicales y a organizaciones como Attac, que están desarrollando una amplia campaña de denuncia e información. Algo que deberían los medios de comunicación, ya que está en juego nada menos que nuestro futuro.

Escrito por Lourdes Lucía y visto en ATTAC Madrid

 
4 comentaris

Posted by a 22 Juny 2014 in Economia crítica, Europa

 

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4 responses to “El TTIP y sus maniobras en la oscuridad

  1. Reyes

    22 Juny 2014 at 22:29

    Reblogged this on bla bla bla.

     

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