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De la Europa de las promesas a la Unión Europa de las desigualdades

24 gen.

charlot

Las  conclusiones que pueden leer al final de esta entrada son resultado de las Jornadas de trabajo convocadas por el Partido de la Izquierda Europea, Esquerra Unida i Alternativa y la Fundació l’Alternativa y celebradas en (Prat Ll.) Barcelona. En este contexto, los días 5 y 6 de octubre de 2012 se dieron diversas ponencias, coloquios,  mesas redondas y un mitin final sobre el título propuesto: “La Europa de las desigualdades”-

Además de las Conclusiones globales y gracias al gran trabajo documental que realiza el amigo Oscar, (visiten su web) puedo reproducir también mi intervención en las mismas-

1.- Descripción marco

 Vivimos en una Europa sin alma, en una Europa que se hunde en las desigualdades. La Europa que se desfigura en esta crisis pone cada día más al descubierto el desgarro de unos procedimientos democráticos vulnerados y las hechuras de una inmensa estafa política y social.

Significa la pérdida de los derechos ciudadanos que representaban una impronta y razón de ser fraguadas tras las tensiones de la II Guerra Mundial y la levedad de la voluntad  –que en su momento pudo ser real-  de construir en paz nuevas democracias europeas basadas en las políticas de bienestar y en un pleno empleo donde las mujeres contaran, en el reparto de todos los trabajos y responsabilidades, en pie de igualdad.

 La destrucción del programa europeo que sumó las propuestas de Beveridge y Keynes (con atención a las personas, servicios públicos mas pleno empleo) significa la desaparición y liquidación de los valores supranacionales que podían dar un aliento propio a la construcción europea.  La gran disyuntiva de los gobiernos europeos en muchos países, después del a IIGM (y, al mismo tiempo, entre combatir el paro (socialdemocracia) o la inflación (conservadores), y su substitución por los criterios del Tratado de Maastricht, marcaron un surco cada vez más profundo en el que se hunden, de manera desigual, los 27 países que configuran la Unión Europea y en especial los 17 de la Eurozona.

Los intereses nacionalistas y las fidelidades no sólo históricas sino, sobre todo, económicas entre clases hegemónicas nacionales y extra-europeas, impidieron que la dimensión social y política se mantuviera en primer plano e interviniera, en condiciones de igualdad, en la pauta de la construcción europea. En su ausencia, se consolidó el paisaje plano dominado por una disciplina monetaria y financiera que responde a unos dogmas demostrada y sobradamente equivocados.

Se repetía, a gran escala, la historia del Tratado de Roma de 1957, que en su preámbulo afirmaba que los países signatarios estaban “determinados a establecer los fundamentos de una unión sin fisuras y más estrecha entre los países europeos”: los deseos declarados quedaron en poco más de una unión aduanera. El Tratado de Maastricht fue otro grave tropiezo –y esta vez ya irremediable— en la ambición por construir en una paz perdurable una Europa que mantuviera vivo el espíritu del pacto social con el que se había saldado la II Guerra Mundial.

De acuerdo con Amartya Sen, los problemas que afectan hoy a Europa son, en gran medida, el resultado de errores políticos: 1) por la mala secuenciación (unión monetaria priorizada, unión política postergada); 2) por un mal razonamiento económico (incluyendo hacer caso omiso de las lecciones políticas del keynesianismo, y menospreciar el valor que los europeos conceden a los servicios públicos); 3) por la toma de decisiones autoritarias, y 4) por la persistente confusión intelectual entre reforma y austeridad.

Así, desde los años 90 hasta la fecha, la construcción de la Unión Europea, es para quienes apostaron en su momento por la construcción de una Europa de derechos y ciudadanía, la historia de un pacto traicionado y una subversión democrática. Una historia que no protagoniza –sino que padece- la inmensa mayoría de la población que se aleja cada vez más del proceso europeo y de quienes lo dirigen.

Como explica Juan Torres, las políticas de austeridad impuestas en la actualidad por los grandes poderes financieros por intermedio de los gobiernos de Francia y Alemania y del Banco Central Europeo son un fracaso sin paliativos: han llevado a casi toda Europa a otra recesión, han agravado el peso de la deuda, las asimetrías y el paro, están destruyendo la cohesión social de Europa y derechos sociales cuya conquista costó décadas de conflictos y luchas. Mientras se destruyen miles de empresas, se crea pobreza y exclusión, y se afianza el alejamiento entre la población y las autoridades políticas. Las políticas que imponen la austeridad están dando alas a la extrema derecha fascista y neonazi que los banqueros y grandes industriales siempre han azuzado en épocas de crisis. Los recortes salvajes en servicios públicos socavan lo que se había convertido en un compromiso social europeo en la década de 1940.

          2.- Temario y método
Hemos constatado mediante ponencias o intervenciones de reconocida calidad y oportunidad como esas desigualdades son permanentes y están en pleno crecimiento, con las injusticias que ello conlleva, en todos los sectores analizados y en todos los territorios de Europa, de norte a sur y de este a oeste.

Este salto o vacío es cada día más abismal para cualquiera de los pilares del que fuera “estado del bienestar”: educación, salud, servicios sociales, o empresas estratégicas de interés general. Cada día es más insoportable en función del carácter de género, estatus socioeconómico y clase social, lugar de origen y etnia, situación de autonomía personal o discapacidad, o territorio nacional en que se analice. Especial interés ha suscitado el análisis de la situación económica social de los países del sur de Europa, los llamados “pigs”, particularmente Portugal, Irlanda, Italia y en especial España y Grecia.

En las diversas ponencias, que esperamos editar en formato escrito y audiovisual dentro de un tiempo, se han rebatido muchas falsas concepciones sobre el carácter, origen y causalidad de la brutal crisis que nos golpea.

En línea de lo ya citado, pudimos comprobar como, encada país y situación distinta, aun con diferentes formasy tempos, la estrategia del ataque neoliberal sigue los mismos patrones y se orienta a idénticos objetivos: la liquidación y la privatización del sector público:

Se recortan inversiones y recursos públicos a servicios sociales, se adelgazan  prestaciones y se deterioran servicios con eliminación de puestos de trabajo y de cartera de servicios; se van descomponiendo y troceando las grandes empresas públicas modelando otras menores y de fácil gestión ara la generación de lucro (separadas de aquellas otras con un carácter más solidario, más social y por tanto más deficitarias); se procede a “consorciar” y a fórmulas de la llamada “governanza i la colaboración público-privada que mediante opacidad de ingeniería financiera y respondiendo a “criterios de mercado” acaben derivando los recursos de origen público hacia beneficios empresariales;  y finalmente externalizando ya sea mediante venta o concurso de servicios públicos, o mediante la venta directa de las empresas públicas al sector privado de mutuas y grandes compañías aseguradoras privadas o a  macroempresas habitualmente transnacionales que por otra parte reciben todo tipo de prebendas y de ayudas estatales.

Se ha llegado al convencimiento que es preciso empezar por negar las mentiras cotidianas mil veces repetidas por los media al servicio del sistema capitalista, y la estrategia neoliberal a ultranza de la Unión Europea.

 3.- Enunciados de algunas aportaciones

Reafirmar que las políticas de ultra- austeridad, economicistas y de sumisión a las estrategias de Lisboa, o los Tratados europeos sobrevenidos e impuestos a nuestros pueblos determinan la situación crítica a que hemos llegado y que urge generar alternativas posibles, comunes y confluentes a escala también necesariamente europea.

Se recortan inversiones y recursos públicos a servicios sociales, se adelgazan  prestaciones y se deterioran servicios con eliminación de puestos de trabajo y de cartera de servicios; se van descomponiendo y troceando las grandes empresas públicas modelando otras menores y de fácil gestión ara la generación de lucro (separadas de aquellas otras con un carácter más solidario, más social y por tanto más deficitarias); se procede a “consorciar” y a fórmulas de la llamada “governanza i la colaboración público-privada que mediante opacidad de ingeniería financiera y respondiendo a “criterios de mercado” acaben derivando los recursos de origen público hacia beneficios empresariales;  y finalmente externalizando ya sea mediante venta o concurso de servicios públicos, o mediante la venta directa de las empresas públicas al sector privado de mutuas y grandes compañías aseguradoras privadas o a  macroempresas habitualmente transnacionales que por otra parte reciben todo tipo de prebendas y de ayudas estatales.

Se ha llegado al convencimiento que es preciso empezar por negar las mentiras cotidianas mil veces repetidas por los media al servicio del sistema capitalista, y la estrategia neoliberal a ultranza de la Unión Europea.

Debatimos sobre la teoría en expansión que propone una salida del Euro como panacea de los males económico-liberales, y en ese sentido nos mostraron como lo que realmente importa son las políticas económicas, monetarias y fiscales que son las que hay que liquidar y cambiar con extrema urgencia. No podemos errar y el Euro es el tótem pero se requiere ir a la raíz no al símbolo.

Analizamos como la brutal concentración de riqueza en tan pocas manos supone un auténtico suicidio incluso para el propio capitalismo, víctima su mayor enemigo: los capitalistas.

Afirmamos que aunque difícil, y aun requiriendo un esfuerzo monumental, es más necesario que nunca una promover un cambio radical, retomar el mito de buenas prácticas y mejores intenciones de aquella Europa que no ha sido. Para ello no hay soluciones panacea ni varitas mágicas y además conviene no confundir el instrumento con el objetivo. El único camino la “Confluencia” de movimientos y organizaciones sociales y políticas de compromiso social y anti neoliberal.

Que hoy la situación es disyuntiva: O seguir igual y vamos derechos al precipicio, O implantar cambios radicales y construir la Europa social, la otra Europa. Aquella que se definía por la Paz y el antimperialismo, la solidaridad y la autocrítica al colonialismo, al eurocentrismo y la fortaleza excluyente, por los derechos democráticos, civiles, sociales y políticos, la equidad y la justicia, la prevalencia de lo político sobre la economía y los mercados, la de la acogida y el asilo, la de la cultura y la civilización.

Es hora ya de atrevernos a pensar, y a crecer, a proponer, construir una nueva hegemonía que sume desde la raíz un nuevo proyecto político alternativo y con compromiso de otras formas y objetivos de gobernar. Desde una realidad cambiante, con distintas “Europas”, como describe Fernández Steinko distinguiendo entre la linda neoliberal, la subcontratada del trabajo y la que está en venta de las burbujas económicas y fraudulentas.

Hoy hablar de crecimiento a secas es otro eufemismo. Es difícil creer en una lucha real contra los paraísos fiscales, cuando estos se encuentran en la propia UE (Mónaco, Jersey, Holanda, Gibraltar, Luxemburgo), o sin pertenecer a la UE, constituyen su mismo centro geográfico, como Suiza.

Es hora de recuperar Valores con Derechos no subordinados a la economía que lleva a la miseria de una Europa que ya fracasó hace 30 años, y desgranar la realidad incontrovertible y cruda que demuestra la insoportable desigualdad o hiato entre personas, y sectores sociales de forma que son los más penalizados quienes más sufren y los que más pierden en la situación actual de crisis: mujeres, pobres, foráneos, discapacitados, enfermos crónicos, trabajadores, jóvenes, estudiantes y pensionistas, y excluidos de todo tipo, con l, la consiguiente destrucción de valores y culturas.

Algunas intervenciones se  refirieron a los nuevos medios de comunicación y redes sociales. Sin duda estos instrumentos son de enorme consideración pero no exclusivos ni excluyentes. Incluso se reivindicaron nuevos- viejos medios como las emisoras de radios alternativas, obreras, sectoriales y/o populares, dado su relativo bajo coste y estructura y sus muchas posibilidades, máxime usadas en forma de red.

Reiterar que una de las formas mejor estudiadas y experimentadas para luchar contra las desigualdades es el sostenimiento del mismo estado del bienestar con inversiones públicas: unos servicios públicos potentes en salud, sanidad, educación atenciones sociales, necesidades y servicios fundamentales, universales, con control democrático, equitativos y de calidad,…En definitiva unos Servicios Públicos de carácter nítidamente público, que no de mixtificación de fórmulas parasitarias, de sofisticadas formas de ingeniería financiera de supuesta colaboración público-privada, que acaban revirtiendo los recursos de origen público y presupuestario en beneficios privados y mercantiles. Unos servicios capaces de generar empleo y actividad económica, pero además de bienestar social y redistribución de la renta, como quedó demostrado con las implementaciones de políticas keynesianas en la salida de la crisis de los 20 y/o la postguerra.

 4.- La Mesa final

Concluía en como a partir de un buen diagnóstico procede ahora disputar con nitidez e inteligencia la hegemonía a la derecha social, económica y política para retomar democráticamente el poder, mediante una ofensiva electoral desde dentro, un proceso constituyente desde abajo y una insurrección sociopolítica a partir del rearme ideológico.

Se vió como la actual U.E. representa aquello que denunciamos, y en concreto se explicó el caso de la Iniciativa Ciudadana Europea que debía iniciar su recogida del millón de firmas en estas fechas, reivindicando una Banca Pública europea, la creación de un fondo social, y que ha sido rechazada por la Comisión por afectar competencias que no se recogen el la Carta Social. Un texto falaz y un eufemismo para acallar conciencias y para ser usado contra cualquier forma de democracia realmente participativa y de base.

Europa necesita una estrategia global para la igualdad, los derechos y el bienestar, para la distribución mas equitativa de los trabajos y el empleo digno, y reformas políticas e institucionales que frenen el poder de los grandes grupos oligárquicos y devuelvan el protagonismo a la política con mayúsculas, la política al servicio de las personas. Una acción política de dimensión europea que se anteponga a los ultra-nacionalismos incapaces de hacer frente a una globalización neoliberal que atenta contra la dignidad, la salud y la vida de las personas. Y una autentica red de servicios públicos europeos que supere las estafas cotidianas del neoliberalismo, ganando de nuevo protagonismo la ciudadanía europea en el marco de una auténtica democracia política, económica y social.

Desde el PIE estamos por una visión estratégica, desde la noción y ubicación de clase, desde el antimperialismo y el bloque militar de la OTAN. Hablamos de más Europa para reivindicar OTRA EUROPA. La de los pueblos, la social, la de la paz, la del 99% frente a la de los mercados, tal como figuraba en el frontispicio del debate que se dio en la mesa redonda de la tarde en la Festa de EUiA, l’Alternativa.

 
1 comentari

Posted by a 24 gener 2013 in Europa, Serveis Públics

 

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One response to “De la Europa de las promesas a la Unión Europa de las desigualdades

  1. àngels t.

    26 gener 2013 at 10:49

    D’ací a poc podrem disposar de les conclussions en paper, en diverses versions idiomàtiques. Bona feina!!!!

     

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