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Por un #29M en el que paren los relojes y renazca la utopía

22 març

Me pidieron hace tiempo de la Revista Utopía que definiera lo que era Utopía para mi. Formaba parte de un proyecto que quizás un día podrá transformarse en libro colectivo, pero al margen de avatares editoriales, creo oportuno adelantar mi breve contribución en estos momentos en que todos podemos aportar  argumentos para medirnos con los derechos en una Huelga General que tenga tanto de política como de defensa tan rotunda como amable y prioritaria de las personas que ya se enfrentan a estos tiempos difíciles… Y sobre todo, a los que todavía son inocentes de la opaca deriva de la historia y de los graves malestares que quedan por venir, si no reaccionamos, si no actuamos, si no nos ponemos en pie y revestidos, todos a una,  de fuerza y dignidad, frenamos este poder oscuro que tanto recuerda las peores épocas de la historia.

Difíciles y duros tiempos los que vivimos. Incluso los ideales y los sueños parecen sufrir gangrena y mutilación. Esa cotidiana lucha de clases que los desposeídos vamos perdiendo, estupefactos por el ansia desmedida de ganancia suicida de los poderosos, quiere llevarse también nuestra capacidad de proyecto igualitario en el acoso constante y la corrupción sin tregua. Libramos con tan poco pertrecho ideológico una lucha tan desigual, sufrimos una explotación tan omnipresente, que no sólo el despojo al que se nos somete sobrepasa el límite de nuestra muerte, sino que no deja casi ni aire ni espacio para nuestra vital aspiración a la utopía. La enorme multitud de desposeídos -nuevos parias del neolibealismo- cuya vivienda, empleo, estudios, salud y futuro se desvanecen en la precariedad, el temor y la incertidumbre, consideran ya un desvarío el retorno a un sistema de protección social anterior a la crisis, y un ejercicio imposible el de esos derechos de ciudadanía tan duramente conquistados, que los bonzos del capitalismo global nos niegan con ecuaciones cargadas de sinrazón, con argumentos triplemente falaces para justificar su despojo… Si por ellos fuera, incluso de los derechos humanos más elementales se perdería cualquier vestigio.

Sólo en la lucha cotidiana, de nuevo, en el taller y la oficina, en las plazas privatizadas que se llaman con engaño “espacio público” y en los hospitales públicos que privatizan… sólo con el ejercicio tenso de la igualdad, de nuevo, en la parte trasera del autobús y en las aulas prohibitivas (y así, prohibidas), puede encontrarse aliento para formar de nuevo, mentalmente, un proyecto de solidaridad cuyo fundamento ético nos permite forjar una utopía compartida.

Y en otro aspecto fundamental, cuando intentan que desaparezca la filosofía y la historia de institutos y universidades, cuando han casi conseguido que la economía deje de ser ciencia social para prostituirla en falsa ciencia exacta (cuando más se aleja la economía política de las personas y más se pervierte en la falsa mecánica elemental, el arte del trilero y el esoterismo), conviene recuperar para una utopía nodriza, el hilo rojo que viene de antiguo y que consigue apoyo y lucidez en obras como las de Marx, tan actuales, en tantos aspectos, hoy en día.

Es fundamental para seguir razonando en positivo y mantener la cordura, que nos libremos tanto de los virus neoliberales como de la pereza intelectual y las anemias de la audacia, y creemos y creyamos en el instinto de clase, buscando y trabajando soluciones radicales y lúcidas a los nuevos retos. Como ya tuve oportunidad de escribir el pasado mes de agosto, la obra de Marx es fundamental para entender lo que está sucediendo en el siglo XXI, pero nada de lo que escribió debe leerse como un libro sagrado. Al contrario, conviene medirse y discutir con las propuestas y los análisis marxianos para que sean un buen instrumento de interpretación de este caos en el que vivimos, entre otras cosas porque también Marx se inspiró, en gran medida, en las condiciones reales de explotación del proletariado inglés, tal como las registraban los inspectores de trabajo de la época en los Libros Azules.

Cuando otro mundo no sólo es posible sino URGENTE porque nos estamos acercando (retrocediendo) hacia mediados del siglo XIX y Dickens podría ser perfectamente un escritor de nuestro tiempo, es igualmente imprescindible superar este modelo económico que oprime y enferma por otro en el que la vida se desarrolle de manera más autónoma, solidaria y feliz. Cuando las “soluciones” que da el sistema es un crecimiento que provoca enfermedades que no se investigan ni se tratan, cuando lo que se llama “desarrollo” no evita muertes sobradamente innecesarias y evitables, cuando cada día mueren sólo en África 12.000 niños que podrían haberse salvado en un mundo menos desigual, permítanme que cambie el sentido de las respuestas habituales a las preguntas sobre utopías de presente o de futuro.

Para mí, querer cambiar el mundo para que nadie se muera de desnutrición, de sed, o de enfermedades evitables, defender los derechos de ciudadanía, la salud y la enseñanza pública, e incluso una vida más amable y feliz, tiene todo el anclaje con la realidad. Y lo realmente utópico (en ese sentido vano y como de vuelta que le dan los voceros del sistema, sabios oficiales bajo palabra de honor)  es que los poderosos, con todos sus bancos financiados con el dinero de la ciudadanía, con todos sus lujos y su corrupción, con todas las graves injusticias que están cometiendo y agravando, con toda la barbarie que está llamando a la puerta, se crean que lo sensato y razonable por parte de todas las personas desposeídas, explotadas, indignadas desde hace años (siglos) no sea actuar y comprometerse para cambiar, de forma radical, aboliendo y superando el hedor de lo presente, hacia un mundo más civilizado, de mayor equidad.

(Y que ya nadie me venga con las viejas milongas donde pretendidadamente se enfrentan, en una arena interesadamente inventada,  libertad e igualdad, porque las contraposiciones interesadas sólo sirven para seguir mutilando la igualdad mientras la libertad del 1% de los poderosos se acrecienta hacia la barbarie, devorando derechos, salud y vidas del resto de los seres humanos.)

Como Gioconda Belli, yo también:

Quiero una huelga donde vayamos todos.Una huelga de brazos, piernas, de cabellos, una huelga naciendo en cada cuerpo. Quiero una huelga de obreros de palomas de choferes de flores de técnicos de niños de médicos de mujeres. Quiero una huelga grande, que hasta el amor alcance. Una huelga donde todo se detenga, el reloj las fábricas el plantel los colegios el bus los hospitales la carretera los puertos. Una huelga de ojos, de manos y de besos. Una huelga donde respirar no sea permitido, una huelga donde nazca el silencio para oír los pasos del tirano que se marcha.

Gioconda Belli

 
9 comentaris

Posted by a 22 Març 2012 in Ciutadania/Política

 

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9 responses to “Por un #29M en el que paren los relojes y renazca la utopía

  1. javier

    22 Març 2012 at 15:21

    Mi más sincera enhorabuena por transmitir con tanta precisión lingüística el malestar latente en todas las personas que ya están marginadas y las que quedan por marginar en una sociedad injusta, insolidaria y meritocrática, los gobernantes del PP van a saco con la receta neoliberal, tendremos que hacerles frente con huelgas generales y con la presencia constante en las calles, tenemos que sacar el rebelde que todos llevamos dentro. Gracias.

     
  2. Rodolfo Plata

    22 Març 2012 at 15:23

    EDUCACIÓN LAICA, ES LA PROMUEVE LA LIBERTAD RELIGIOSA, ENSEÑÁNDOLES A LOS ALUMNOS A DISCERNIR CON UN JUICIO JUSTO LA VERDAD O LA FALSEDAD DE LAS CREENCIAS RELIGIOSAS, ANTES DE SEGUIRLAS. El libre pesador, no es el crédulo que lo todo lo cree, ni el incrédulo que nada cree, acríticamente; sino el que indaga la verdad o la mentira que hay en los dogmas sagrados, a fin de disolver los lasos de la manipulación que utilizan los religiosos para amordazar a sus seguidores. La crítica a la doctrina judaizante de la Iglesia, es un método que relaciona la fe y la razón; la ciencia, la religión y la educación, enmarcándolos en el fenómeno espiritual de la transformación humana, abordado por místicos y teóricos que han formulado la doctrina y la teoría de la trascendencia humana, cuyas prescripciones terapéuticas para sanar el alma, la mente y el cuerpo, nos sirven para demarcar el camino ecuménico por el que transita la humanidad hacia su desarrollo espiritual. Utilizando como tabla rasa los principios universales del saber filosófico y espiritual, a fin de hacer objetiva la desviación hacia la ecumene abrahámica demarcada por los convencionalismos de lo que es sagrado para Israel (su territorio, su pueblo, sus ancestros, Jerusalén, el templo, y el libro de Israel) que promueven anti valores arguyendo que son valores dictados por Dios, para que sin escrúpulo alguno hacer de Israel la principal de la naciones. Es decir, no trata de probar o negar la existencia de Dios __sino de desenmascarar a los príncipes de la Sinagoga que utilizaron del nombre de Dios para engañar, explotar y manipular a los fieles aduciendo voluntad divina__ y develar la riqueza genérica de la trascendencia humana patente en Cristo, que desechó perversamente la religión judeo cristiana. http://es.scribd.com/doc/73946749/Jaque-Mate-a-La-Doctrina-Judaizante-de-La-Iglesia-que-ha-convertido-la-religión-judeocristiana-en-religión-basura-y-la-educación-religiosa-en-potentísima-incubadora-de-generaciones-de-estultos-en-gran-escala

     
  3. Mikel

    22 Març 2012 at 18:39

    ¡Bravo Angels! ¡Plas, plas, plas! Excelente, impecable, emotivo, equilibrado… y como guinda a tan fabuloso pastel, la cita final de la nicaragüense. De lo mejor que he leído en blogs últimamente. Ya me gustaría a mi y a muchos, escribir un post como este.
    Enhorabuena!!! Difundo… y gracias por compartir tú lucidez.

    Daniel Bensaïd solía definir la obra de Marx como “una herencia sin propietarios, ni manual de instrucciones”.

    Un abrazo!!!

     
  4. trianarts

    22 Març 2012 at 21:10

    Fantástico Angels!!!
    Un abrazo fuerte.

     
  5. Elena Martín Alcón (@helenamartinal)

    22 Març 2012 at 23:11

    Muy bueno Angels . Una vez más , inspirada .

     
  6. Ectòrix

    24 Març 2012 at 14:58

    A mi también me ha gsutado, es un escrito perfecto, emotivo como otros, llamando la atención y despertando los ánimos, a la vez que contenido pero explícito con lo que se refiere a la situación de la gran masa de la ciudadanía frente a la evolución de los de arriba que pretenden poner en pelgro los derechos y libertades e incluso acallar los gritos por un mundo más justo.
    Ojalá el país se paralice totalmente. Ojalá los tiranos de verdad se vayan y no vuelvan. Y esto no es utopía, dices, porque la justicia y la igualdad no son entelequias. Utopía (quizá distopía) sería dejar correr las cosas, esperar que los de arriba tengan razón, mostrarse acrítico y apático. Pues el mundo lo construímos nosotros y no tenemos que dejar que aquellos que ya lo tienen hecho a medida nos liguen de manos y pies y desacrediten nuestro llamamiento a la acción colectiva.

     

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