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La privatización de la sanidad y la crisis de los cuidados

04 març

Gracias a todas las personas amigas que me han enviado su afecto. Sí, si escribo es que estoy ya algo mejor. La recuperación cuesta, sin embargo, porque a los derrumbes físicos se une la constatación, en vivo y en directo de la sanidad pública. Llevo una semana de convalescencia en casa después de otra pasada en un hospital donde cada vez más tengo la sensación de que la medicina se convierte en una técnica, alejándose, no sin dolor y pérdida de identidad, de todo lo que contenía –y debe contener– de relación y calor humanos. Las personas se asimilan cada vez más a piezas defectuosas que entran para ser reparadas y salen a las pocas horas, confiando su estado en precario a familiares más voluntariosos que expertos en los momentos difíciles. No fue mi caso. Entré en lunes y salí sábado, a pesar de que el martes me llamaron a casa para informarme que sería operada al día siguiente. Fue muchas veces demasiado intensa la sensación, entre todos los dislates que he tenido que experimentar, que tanto caos sólo podía ser creado de manera expresa para ahuyentar a las personas, a toda prisa, de la sanidad publica. Sin embargo, tuve la oportunidad de comprobar de nuevo que se ponía, a disposición de las pacientes, habitaciones individuales a 70 euros noche. No supone mejores cuidados. Sólo supone, para el hospital y al margen del ingreso, menos habitaciones vacías.

No quiero recordar el tiempo que pasé en quirófano. Sólo que la operación no pudo acabar por arritmias y sangrados, aunque el informe que me entregaron a la salida no cuenta nada de eso. Pero la epidural que finalmente consiguieron ponerme tras una hora de dolorosos intentos fallidos me impide olvidarlo. Después, un casi-vacío desazonador de esos cuidados que deberían acompañar la estancia de cualquier persona en el hospital. Si me auscultaron el corazón a los dos días de haber sido operada, fue porque lo pedí. Como también pedí un electrocardiograma cuando sufrí bradicardia y me costaba respirar. Por suerte, el aparato dijo que todo iba bien, y el cardiólogo de guardia, multiplicándose por tres o por cuatro, acudió sin aliento a tranquilizarme. Al día siguiente, el hematólogo de guardia (al parecer, único) no conseguía disponer del tiempo necesario para confirmar un INR (índice de coagulación) aceptable. Las lamentaciones que oía constantemente por la falta de personal y de medios se multiplicaron todo el tiempo de ingreso. Finalmente, salí.

El stress y el dolor justificaron una baja de defensas total. Apareció un herpes zoster y finalmente una infección bronquial. Escribo entre tos y tos, con enormes ganas de reponerme para seguir en la brecha de la defensa de la salud y la sanidad pública. Y cuento con todos ustedes, porque la embestida es enorme. Una última referencia. Ayer, sábado, tuve un episodio agudo en el que me era muy difícil respirar. Llamé al 061 (servicio privatizado). Me dijeron que debía ir al CAP de guardia, que no es ni siquiera el habitual. Sabía por mi inmunodeficiencia -y anteriores experiencias- que lo aconsejable era no salir de casa. Sólo cuando amenacé con demandar por denegación de auxilio se ofrecieron (nada amablemente, por cierto) a mandarme una ambulancia.

¿Cómo es posible que desde la sanidad pública no pueda acudir a la cabecera de la persona enferma un médico que cura y que cuida? Tuvo que ser finalmente un doctor amigo el que finalmente me auscultara y recomendara los inhaladores adecuados gracias a los cuales puedo escribir estas líneas. Lo reconozco: pese a mi mala salud de hierro, soy una persona afortunada. Mis amistades y mi compañero han estado, como siempre, de matrícula. Pero me entristece pensar en todas las mujeres y hombres que están más solos, más desprovistos de recursos, frente a esta tremenda voracidad que devora los resortes de la convivencia y abandona las personas a su enfermedad, a su miedo y a su dolor. Y las repara, si puede, si llega a tiempo y no se pierde ninguna vida en trámtites burocráticos u ocultando deficiencias causadas por la avaricia.

Ernest Lluch se equivocó. Dijo que el siglo XX había sido el siglo de curar mientras que el XXI sería el de cuidar. Y lo decía, naturalmente, para todas las personas, como derecho de ciudadanía adquirido y legítimo. Pero no es así. Reservan los cuidados para quienes pueden pagarlos. Y la cura también se pone en precario. Sometida a precio. A pesar de que esta vez no me dieron ninguna factura en la sombra (porque salí en sábado) están convirtiendo la salud en una mercancía y la sanidad en su botín.

 
19 comentaris

Posted by a 4 Març 2012 in Personal, Salut

 

19 responses to “La privatización de la sanidad y la crisis de los cuidados

  1. Toni Barbará

    4 Març 2012 at 21:38

    Ben retornada Àngels !! Era tan sols una “baixa” de curta durada però se’ns feia extrany de no poder llegir amb quotidianitat i normal el teu post diari…
    Ara ja a casa i amb la molt bona noticia de que “amb ganes i amb possibilitat real” de seure davant el teu ordinador i fer anar el teclat…
    Ens expliques, però, una experiència molt dura i per desgracia cada cop més habitual. Tot aquest patiment no serà inútil perquè ens reafirma i compromet encara més en la lluita pel dret a la salut i a l’atenció sanitària, pública, de qüalitat i amb dignitat.
    I necessitem una dona Dempeus al davant, adolorida, però indignada, reivindicativa, ciutadana, insurgent, humana i solidària . …l’Angels Martínez Castells.
    Més que mai : SALUT !!!
    Toni Barbarà

     
  2. WORDGALLARDETE

    4 Març 2012 at 22:04

    Querida Angels,desde aquí te mando mi deseo de recuperación rápida, que te permita, como dices, estar de nuevo en la brecha, en esa lucha cada día más urgente. Es aterrador todo lo que cuentas, y asusta mucho pensar que esto no se pueda arreglar. Pero, no hay dudas de que eso ni se nos tiene que pasar por la cabeza. Sigamos Luchando.
    Un abrazo cálido y fuerte para tí, querida Angels.

     
  3. Jaime

    4 Març 2012 at 22:19

    Tu mala salud de hierro… y tu mente perfectamente armariada,mas lúcida y reflexiva si cabe. Será que todo no se puede tener. Sin duda una experiencia que confirma tus convicciones. Fiel a ti misma siempre,gracias Ángels.
    Supongo que sabes lo de Planelles,el de ESADE,era socio de Urdangarin y ha dimitido. Espero que lo procesen tambien.

     
  4. Annalí

    4 Març 2012 at 22:35

    Hola Àngels, maca!

    Desitjo de tot cor que et trobis molt millor ben aviat, a pesar (per desgràcia) del actual sistema sanitari públic. El que ens expliques no deixa altre opció que posar-nos més DEMPEUS que mai i reclamar un sistema sanitari que no oblidi a les persones.

    T’envio la més tendres de les abraçades!

     
  5. Olga

    4 Març 2012 at 23:11

    Angels: me alegro mucho que estés de nuevo en casa. Eso lo primero. Luego, poder leer tu experiencia.Creo que todos, para intentar salvar lo que aún queda de nuestro sistema de salud, deberíamos dejar constancia escrita en los centros, caps, servicios sanitarios, etc, de todos estos desbarajustes, pero sé que cuando estás como paciente es muy difícil ponerte a reclamar y creo que con eso cuentan.
    Un abrazo y por favor, cuídate y recupérate para seguir.

     
  6. Olga

    4 Març 2012 at 23:13

    .. y estamos contigo.

     
  7. TdG

    4 Març 2012 at 23:58

    Te deseo todo el ánimo necesario y más, Àngels, para la enferma convaleciente y para la luchadora, sinónimos por naturaleza. Lamento cada mal momento que has pasado y los que pasan todos aquellos que no conozco, por todos hacemos lo que hacemos.
    Ponte bien, y que te reconforte el cariño agradecido que tantos te tenemos, y lo mucho que queda por hacer.
    Gracias por este relato… generoso.

     
  8. Antonio Rodriguez

    5 Març 2012 at 0:08

    Angels, me alegro que estés ya recuperandote, aunque no sea gracias a los cuidados que merecias recibir en el sistema público de salud. Espero que pronto estes totalmente recuparada y nos puedas continuar complaciendo con tus escritos.
    Un abrazo.
    Salud, República y Socialismo

     
  9. Elena Alvarez

    5 Març 2012 at 2:36

    Benvinguda Àngels, a casa i al bloc. Sé que ho estas passant molt malament i per això encara t’agraeixo més el teu esforç per escriure i compartir amb nosaltres les teves experiències sanitàries, negatives experiències, que ens reafirmen en la voluntat de luitar per impedir la degradació de la sanitat pública i denunciar amb força als responsables d’aquest atac als nostres drets.
    Salut!

     
  10. RGAlmazán

    5 Març 2012 at 7:44

    Querida amiga, me alegro de que estés de vuelta, es buena señal. Ahora que la recuperación, que pronto llegará. Te deseo todo lo mejor.
    Lo que cuentas de la Sanidad pública me parece horrible, pero desgraciadamente no me sorprende, hemos pasado a ser, como muy bien expones, algo que hay que arreglar. Nos están cosificando y, por desgracia, cada vez esto va a peor.
    ¡Ánimo!, hay que seguir en la lucha. Tenemos que defender la Sanida Pública y te necesitamos.
    Un beso.

    Salud y República

     
  11. Elena Martín Alcón (@helenamartinal)

    5 Març 2012 at 8:14

    Me alegro de que por fin hayas iniciado tu recuperación , el mejor síntoma es poderte
    leer aquí . Todo lo pasado a sido penoso y doloroso pero Angels , tu sabes como
    seguir adelante , esto de estar enfermo es cada vez mas complicado .”Andavant Angels “.

     
  12. carmina

    5 Març 2012 at 9:58

    ufffffffffffff. quanta i quanta vida, quanta i quanta experiència en aquestes linies! Ernest Lluch no es va equivocar, estan sent el govern dels millors els que estan descarrilan el tren, un tren que amb tanta cura vam construir i que a cops de vara de poder estan traient de la via.
    una abraçada molt forta i que la salut feble de ferro o de robi que dius et permeti aviat seguir treballant per la SALUT, la de totes i tots i no la d’uns quants que es pensen que pagant s’aconsegueix tot, l’únic que s’aconsegueix és que aquets quants es facin més rics i els altres, el 99% més pobres i alhora més forts per la lluita que no s’acaba mai

     
  13. Blanca

    5 Març 2012 at 12:48

    Qué triste y cuántas cosas te podría contar de mi vida pasada en hospitales cuidando a seres muy queridos y los horrores vividos. No quiero apenarte más, pero es una impotencia tan grande la que se siente en esos momentos y luchar contra seres, algunos, que se creen dioses jugando con la vida de personas que me acaban de venir miles de recuerdos.
    Aunque no se te olvide, tienes que seguir como sea. Todos necesitamos tus palabras, el aliento y la lucha que dedicas a mucha gente.
    Desde aquí un abrazo enorme y muchísimo ánimo. No tengo que decirte que si me necesitas para algo me tendrás..

     
  14. Nàdia

    5 Març 2012 at 13:36

    Benvinguda, Àngels. M’ha alegrat molt trobar avui un article nou al teu blog. Sé pel que m’han explicat però sobretot pel que tu deixes ben palès que ha estat i està encara essent molt dur. És una vergonya i imperdonable, sobretot pels dirigents de tots aquests canvis. Ara recordava llegint-te quan em van operar en a mi al Clínic de la matriu l’any 2009, i aleshores per mi no ho podien haver fet millor; però eren altres temps…
    Com tu ben saps, de tot ens hem d’intentar recuperar, i sé que aviat et tindrem plenament en forma per ser tu mateixa i continuar aquesta tasca que fas tan bé.
    Molts petons.

     
  15. Mikel

    5 Març 2012 at 13:42

    Ánimo Angels, pronto estarás al 100% por 100%. Te necesitamos.
    Esto es, en lo que están convirtiendo nuestras conquistas y derechos sociales:
    Sanidad, educación y justicia; pública de beneficencia.
    No es así, para quienes gozan de la simpatía del “Poderoso caballero, Don Dinero”.

    Un abrazo indignado!!!

     
  16. Joan

    5 Març 2012 at 17:53

    Ànims i força, Angels!!!

     
  17. Isabel S.

    6 Març 2012 at 17:40

    No saps com ho sento, Àngels. No, no hi ha dret que tractin així a la gent. No cuidar també és no curar. Haver-se de barallar estant malalt és un fet que s’està repetint i repetint. Al final, feble, deixes de fer-ho i és com tu dius, si no hi ha família, companys, bons amics (un amic amb qui no es pot comptar, és un amic?), et quedes sol, espantat o trist, o enrabiat, o desesperat, o tot a l’hora, i només queda si ets capaç de remuntar o no. I si no pot ser… Aquesta societat no es pot anomenar civilitzada.

    Et desitjo que et vagis recuperant, prent-ho amb calma perquè primer és la teva salut.

     
  18. Elena

    8 Març 2012 at 16:31

    No todos los médicos son iguales , supongo q como en todas las profesiones los hay buenos, regulares y malos.
    Lo que nos enseñan es que nuestra misión es curar cuando podamos, no dañar y al menos cuidar.
    Por que todos no siguen esas enseñanzas eso es de Lo que habría que debatir.
    Crisis de valores ?

     
  19. Julio

    17 Març 2012 at 15:46

    Hola Angels, espero que ya estés recuperada, para tí y para todos nosotros. Lo que cuentas no me parece extraño, los recortes en salud, educación y en tantos otros items básicos traen esto como consecuencia. En Chile lo sabemos bien. Hace un año falleció mi padre debido a la mala atención médica (Hay una nota en mi blog al respecto). Te saludo fraternal y alegre de que superaras el mal trago.

     

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