RSS

Author Archives: angels martinez castells

About angels martinez castells

dona d'esquerres, economista i moltes coses més...

En el lado oscuro de la globalización

Money, it’s a crime… (The Dark Side of de Moon)

image
Una denuncia e investigación imprescindibles de Isabel Vallet y Albano Dante acerca del VISC+ nos revelan una pequeña muestra sobre cómo se está tendiendo la alfombra roja para los nuevos Tratados TTIP/TISA, (mientras tanto, tan secretos) que van a constituir la ley del nuevo orden donde se mercantiliza nuestra privacidad, nuestra salud, nuestra vida.

Un poco de historia sobre Tratados

Los Tratados TTIP/TISA que ahora nos amenazan desde el lado oscuro de la globalización son mucho más la concreción de la “corporatocracia” que ya está gobernando el mundo que lo que pretender ser: “inocentes” Tratados de comercio que nunca fueron para beneficio de ambas partes y demostraron la falsedad de la teoría de las “ventajas competitivas” que pretendían justificarlos. Sólo hay que saber leer la historia y entender cómo avanza desde el surgimiento del capitalismo. Un ejemplo cercano: Portugal e Inglaterra subscribieron en 1702 el Tratado de Methuen, que vinculaba colaboración militar con el comercio de vinos portugués y la exportación de tejidos de lana británicos, y que acabó representando que Portugal dedicara prioritariamente sus tierras fértiles a producir vino (en especial Porto) y su economía no pudiese escapar del “monocultivo” y desarrollar su industria. Pero además, dado que la demanda portuguesa de tejidos ingleses era mucho mayor que el valor de su exportación vinícola, desde el pais más occidental de la península también se generaron grandes deudas que se saldaba con el oro y piedras preciosas que Portugal extraía de su gran colonia Brasil: gracias a ello, el desarrollo económico desigual pudo esconderse -aunque a duras penas- en el siglo XVIII, pero fue ya tan inapelable desde entonces como lo es ahora. Y en el otro lado de la península, mucho antes, la incipiente globalización del dinero (aunque ya podríamos utilizar el concepto de capital) nos la resumió Quevedo con sus famosos versos: “Nace en las Indias honrado, Donde el mundo le acompaña; Viene a morir en España, Y es en Génova enterrado.”

La mercantilización globalizadora que irrumpe en nuestra vida

Los Tratados globalizadores han ido ampliando su ambición, y penetran ya en la intimidad de los datos que nunca quisiéramos ver publicados, y en los recovecos más escondidos de nuestras vidas. No es abusar de las palabras hablar de los abusos de una mercantilización que apunta maneras neofascistas, promovida por las corporaciones transnacionales, en especial de servicios financieros, en su único y exclusivo beneficio. Esta mercantilización supone para muchas personas -en lo que supone de mayor dureza de sus condiciones de vida, privaciones y miseria- revivir y sufrir en el siglo XXI los inclementes tiempos de los inicios de los Tratados. Entre otras cosas, porque se ha roto -e invertido- el equilibrio de un Contrato Social de ciudadanía que suponía construir una sociedad de mayor igualdad de rentas y oportunidades, donde quedaba relegada la caridad y las acciones de beneficiencia a la intemperie de los derechos.

Todo lo que la humanidad ganó en regulaciones que ponían límites a la avidez de las empresas más voraces o los banqueros más usureros se quiere degradar al nivel más bajo armonizando con el TTIP/TISA la desprotección de las condiciones del mercado laboral, el mundo del arte, la investigación y las patentes… Y los últimos bastiones del llamado estado del bienestar: sanidad y enseñanza. Un ejemplo del que también nos habla Albano Dante el NHS del Reino Unido ya se ha “armonizado” con las empresas de la sanidad privada de los USA con la Ley del 2012 de Sanidad y Atención Social. Para peor, naturalmente, visto desde el lado de la población.

Seguir jugando con los conceptos

imageDel mismo modo que para justificar el Tratado de Methuen se teorizan unas falsas “ventajas competitivas” de los países, se juega hoy en el VISC+ con “diálogos competitivos” entre empresas dispuestas a saquear lo público. Piensan los estultos que mencionar la palabra “competitividad” ennoblece y justifica cualquier acto de piratería, cuando la reflexión honesta nos conduce a denuncia la desnudez del rey, o lo que es lo mismo, que la “sana competencia” no existe, y la “competitividad” es la variante de nuestro tiempo de un engendro nacido de alimentar en una sociedad en descomposición los más bajos instintos, los prejuicios malthusianos y la descarnada ley de la selva.

Y otro engaño del VISC+ (aunque no es ni mucho menos el último): “disponer de los datos de las historias clínicas favorecerá la investigación y mejorará las condiciones de salud”. Si es así, ¿por qué nuestra juventud investigadora mejor preparada tiene que seguir buscando laboratorios y Universidades donde poder seguir firmándose y desarrollar sus capacidades lejos de Wert y de esta España voluntariamente descerebrada? Y, en otro sentido, si tan crucial es su misión, ¿Por qué no empiezan las multinacionales citadas en el artículo de Cafeambllet a investigar, previo consentimiento, con la población reclusa, tan físicamente fácil de controlar y donde la intimidad prácticamente es entelequia? (Por el contrario, en las cárceles aumenta la transmisión de enfermedades infecto-contagiosas, no se pone coto a las violaciones y se incrementan las enfermedades mentales y la tasa de suicidios.) O para acabar, ¿por qué no se brindan los beneficios de firmar parte de una investigación sobre sus historias clínicas a otra población en peor situación incluso, como la de los CIE’s, a quienes por el contrario se llega a negar atención médica con resultado de muerte en algún caso tristemente probado?

La respuesta es fácil: porque mienten cuando prometen que sus maniobras implican beneficios para la mayoría. No, Tratados, Pactos y Acuerdos como los TTIP/TISA, VISC+ y otros caballos de troya de esta globalización en el lado oscuro no mejoran las vidas de la mayoría de las personas. Son los instrumentos de un nuevo orden deshumanizado y cruel que irrumpe sin respeto en la intimidad y equilibrio precario de nuestro día a día, destroza nuestra convivencia y nuestras redes sociales de apoyo y convierte nuestra autonomía en precariedad y nuestra solidaridad en heroísmo… No queda tan lejos la amenaza -que hiela la sangre- de que vuelvan a llamar a nuestra puerta al romper la madrugada.

 

Etiquetes: , , , , , , , , ,

Cafeambllet: Catalunya venderá datos de pacientes de la sanidad pública a empresas privadas

[La información contenida en este reportaje ha sido recopilada y analizada por Cafeambllet entre los días 8 y 15 de septiembre de 2014. Para acceder al listado de fuentes utilizadas, hacer click aquí . Si quieres colaborar para que Cafeambllet pueda imprimir y distribuir 145.000 ejemplares con esta información, haz click aquí]

image

El Proyecto VISC+ responde a las demandas de la indústria farmacéutica y tecnológica de liberar datos para potenciar el negocio a nivel internacional.

imagePor Albano Dante Fachin Pozzi

La primera noticia que tuve sobre el Proyecto Visc+ + me llegó por Twitter, donde alguien escribió: “Leed este artículo de la diputada de la CUP, Isabel Vallet. IM-PRES-CIN-DI-BLE “. El artículo en cuestión se titulaba “Nuestro historial médico: en venta“.

Un titular que si no hubiera sido obra de una de las diputadas que mejor conoce el sistema sanitario catalán- me habría parecido hasta cierto punto exagerado. Pero, lamentablemente, no hay ninguna exageración.

Partiendo del artículo de Isabel Vallet, en la revista cafèambllet decidimos investigar la génesis, las características y los impulsores del Proyecto Visc+, la herramienta que permitirá al Gobierno de la Generalitat de Cataluña poner en manos de la industria sanitaria internacional los datos médicos de los 7 millones de usuarios del sistema sanitario catalán.

El Proyecto Visc+

El 4 de junio de 2013 el Gobierno de la Generalitat de Cataluña aprobó el Proyecto Visc+. Según la nota de prensa publicada en su web, el objetivo del Visc+ es “poner la información sanitaria a disposición de los ciudadanos, las empresas y la investigación” para “mejorar los servicios de salud”, “mejorar la investigación” y “poner en valor el conocimiento”.

Para hacer posible todo esto, el Proyecto Visc+ se propone “relacionar y estructurar” toda la información obtenida en centros de atención primaria, hospitales, urgencias e, incluso, en las recetas electrónicas. Toda esta información se centraría en un punto que recogería también los 60 millones de documentos contenidos en las historias clínicas de los ciudadanos que utilizan el sistema público de salud. Esta centralización es el primer paso para poner los datos “a disposición de los ciudadanos, las empresas y la investigación”.

Negocio con los datos de todos?

En Cataluña hace tiempo que funcionan varios sistemas para compartir y analizar los datos del sistema sanitario público. Dos ejemplos son la Historia Clínica Compartida –que permite que los historiales médicos estén accesibles a cualquier punto servicio sanitario– o los datos recopilados por la Central de Resultados, que permiten estudiar y mejorar la gestión del sistema sanitario público.

En cuanto a datos para la investigación científica la Generalitat dispone de varias fuentes de información disponible para los investigadores, entre ellas el SIDIAP, que ofrece datos a los investigadores del Instituto Sanitario Vall d’Hebron, la Universidad Politécnica o al Instituto Municipal de Investigaciones Médicas.

Pero el Proyecto Visc+ aporta una novedad muy importante que ninguno de los sistemas anteriores podía ofrecer: mientras que organismos como el SIDIAP establecen claramente que “no cede datos a entidades con ánimo de lucro”, el Proyecto Visc+ tiene a la empresa privada como destinatario principal de los datos. Josep Mª Argimón, uno de los máximos responsables del proyecto lo explica con claridad:

“El proyecto Visc+ proporcionará valor aportando mayor capacidad para que las industrias sanitarias, las farmacéuticas y las biotecnológicas desarrollen su actividad” beneficiando al “tejido económico e industrial”. Según Argimón la apuesta por hacer participar al sector privado en el proyecto Visc+ tiene como objetivo “la promoción y comercialización de los servicios que ofrece el proyecto”.

Más claro no se puede decir.

De dónde sale esto?

Para valorar el peso que el sector privado tiene en el Proyecto Visc+ es útil ver cómo se gestó su nacimiento y quiénes son las personas y empresas implicadas.

Las primeras menciones a las oportunidades de negocio que ofrece la venta de la información médica de los ciudadanos las encontramos en varios documentos publicados por la Fundación TicSalut, un ente creado en 2006 por la Generalitat a instancias de la consejera Marina Geli (PSC). En enero de 2008 Geli dio entrada a la Fundación TicSalut (financiada con recursos públicos) al sector empresarial, creando el “Consejo de Empresas de la Fundación TicSalut”. Entre las empresas miembros encontramos farmacéuticas (Baxter, Esteve, Roche), consultoras (Applus, PWC, Deloitte), tecnológicas (Telefónica, IBM, Indra) y proveedores varios (El Corte Inglés, Agfa, Linde Healthcare).

En el acto de presentación del “Consejo de Empresas” la consejera Marina Geli fue clara y dijo a los empresarios: “Nosotros los necesitamos a ustedes”. Carles Fradera –adjunto de dirección del Centro de Innovación y Desarrollo Empresarial de la Generalitat (CIDEM)– fue aún más claro que Geli: “Os aseguro que os saldrá a cuenta”.

Desde entonces, la importancia del conglomerado industrial ha tomado una enorme relevancia en la Fundación TicSalut y es quien marca las líneas de actuación, tal y como reconoce el actual director de la fundación, Francisco Cuyàs:

“queremos que las empresas nos propongan introducir innovación tecnológica en el mercado “. Gracias a las propuestas del sector privado, Cuyàs explica que la fundación “ha identificado 5 tendencias a nivel internacional” y una de ellas es “la revolución del big data”.

Y aquí es donde entran en juego los datos médicos de los 7 millones de usuarios de los servicios del CatSalut.

El big data

El big data es la capacidad de manipular informáticamente grandes volúmenes de datos con el objetivo de obtener información útil y relevante. En este sentido el proyecto Visc+ tiene dos objetivos fundamentales: centralizar toda la información médica del sistema de salud pública y como hemos visto ponerla a disposición de la industria sanitaria internacional, que lleva años presionando a los gobiernos para que liberen los datos los servicios públicos de salud. Una presión que en Cataluña hace años que lidera la consultora PWC, una de las cuatro grandes consultoras del mundo. En su informe “10 temas candentes de la sanidad 2013″ PWC dedica especial atención a este tema:

“La liberación de estos datos y su reutilización permitirá generar grandes beneficios” como “identificar cuáles son los grupos de riesgo poblacionales con mayor precisión” lo que puede ser “una herramienta útil para el sector asegurador, ya que podrá ajustar las sus primas al riesgo de sus clientes y esto implica disponer de bases de datos poblacionales con información sobre las características personales, comportamientos, patrones de consumo y enfermedades de los individuos”.

Pero PWC es consciente de que estos datos son muy delicadas: “los datos generados en el entorno de la sanidad suelen ser datos con información personal y privada, lo que dificulta su liberación ya que los datos de salud requieren generalmente el consentimiento del sujeto “. Por todo ello, el informe explica que “queda mucho por hacer ya que la confidencialidad y la protección de la privacidad parecen poner barreras al movimiento de allliberament de datos de salud”. Y concluye:

“Pero el reto más difícil será convencer a todos los que actualmente se creen” dueños de los datos “, en clara referencia a las administraciones que custodian la información de los ciudadanos.

Uno de los empresarios colaboradores del TicSalut, Vicens Yeves lo establece con claridad: “Toda la información relativa a los pacientes ya está totalmente digitalizada, sólo falta la voluntad política para compartir esta información”. El proyecto Visc+ es la expresión de esta voluntad política.

La puerta giratoria

El proyecto Visc+ parece hecho a medida de las recomendaciones de PWC y hace realidad las demandas de liberar al sector privado los datos más privados de los ciudadanos.

El proyecto Visc+ lo desarrolla la Agencia de Evaluación y Calidad Sanitarias (AQUA). Este organismo de la Generalitat encargó a PWC el asesoramiento para llevar a cabo el proyecto. Se da la circunstancia de que el actual director de la división sanitaria de PWC (que elaboró ​​el informe recomendando la liberación de datos) es Joan Guanyabens, quien llegó al cargo directamente del AQuAS, de la que era máximo responsable. Así Guanyabens pasa de “propietario de los datos” a trabajar para “convencer a quien se cree propietario de los datos”

Operación en marcha

El informe de PWC pidiendo la publicación de datos se hizo público en abril de 2013. Dos meses después el Gobierno aprobaba el proyecto Visc+. La aprobación llegaba después de que el AQuAS hiciera un “contraste de la idea inicial con los clientes potenciales”. Una vez estos “clientes potenciales” tuvieron dicho la suya, el Aqua “explicar el proyecto a los agentes claves del Gobierno”. Esta sucesión de hechos nos indica que más que de una demanda del Gobierno al sector privado, estamos ante un plan del sector privado -claramente descrito por PWC- que luego se comunica al Gobierno. Este proceso queda totalmente en evidencia cuando miramos el proceso de creación del proyecto.

Diálogo competitivo?

Normalmente, cuando una administración pública debe satisfacer una necesidad lo primero que hace es establecer cuál es la necesidad para luego convocar a las empresas del sector privado que pueden ofrecer el producto o servicio que necesita la administración a través de un concurso público donde las empresas hacen sus ofertas. Pero el caso del Visc+ es diferente. Según el director del Aqua, Josep Mª Argimon:

“Las inversiones [para llevar a cabo el proyecto Visc+] son difíciles de cuantificar” y por ello se convoca a un ‘diálogo competitivo’ entre empresas del sector para decidir cómo se debe llevar a cabo el proyecto”.

El “diálogo competitivo” es una herramienta de contratación utilizada cuando la administración tiene una necesidad concreta pero no puede establecer por sí mismo de qué manera debe satisfacerla. ¿Cuál es la necesidad concreta en este caso? Los promotores del Visc+ presentan dos necesidades: el tratamiento de datos para gestionar mejor el sistema público y la “generación de productos y servicios” para las empresas.

Con estos dos objetivos el AQuAS convoca a nueve empresas a un “diálogo competitivo” para diseñar y poner en marcha el Visc+. Quién recomendó al AQuAS utilizar los ‘diálogos competitivos’ para hacer la contratación fue PWC. ¿Cuál es entonces la “necesidad” del Gobierno para impulsar el proyecto Visc+, más allá de las vaguedades de “mejora del servicio” y “sostenibilidad del sistema”?

La industria en el frente del barco

En el pliego de condiciones hecho por el Aqua a instancias de PWC se explica que el objetivo es centralizar los datos médicos del sistema público para “mejorar la calidad, la seguridad y la sostenibilidad del sistema sanitario”. Pero advierte: “No tenemos dinero” y por ello “necesitamos al sector privado” para hacer frente a los 25 millones de euros que se calcula que puede costar la operación. Como es comprensible, una inversión de esta envergadura no se hace si no hay una perspectiva de beneficio clara. Por eso el AQuAS establece que el Visc+ debe contemplar “la creación de un catálogo de servicios”. Unos servicios que el Visc+ quiere poner a la venta al sector privado internacional, como explica Argimón:

“Los retos del proyecto VIVO + son disponer de un catálogo de servicios orientado a las necesidades del mercado, tener la capacidad de promover la demanda y atraer clientes y encontrar un partner solvente con capacidad de comercialización a nivel internacional con un plan de negocio creíble”.

Es decir: alguien capaz de construir un negocio basado en los datos de los ciudadanos.

Las empresas

Si miramos las 9 empresas seleccionadas para participar en los llamados “diálogos competitivos” es fácil imaginar el tipo de “servicios” que pueden suministrar. Destaca la empresa IMS Health especializada en “captar datos de pacientes provenientes de proveedores de servicios sanitarios que poseen historias clínicas y documentación sanitaria”. El negocio de IMS Health es “transformar los datos en información útil para medir el mercado, descubrir los comportamientos de los pacientes y los médicos, ayudar a identificar al paciente correcto para hacer la correcta promoción de productos”. Para ello “IMS Health trabaja con información de registros de pacientes de proveedores sanitarios, compañías farmacéuticas y gobiernos”. IMS Health –implicada en varios escándalos en todo el mundo por su uso de datos sanitarios (ver recuadro)– tiene entre sus clientes a casi todas las compañías farmacéuticas del mundo. Según una investigación de Open Secrets IMS Health dedicó, sólo en los EEUU, cerca de 3 millones de dólares para hacer lobby a los miembros del Senado ya entidades reguladoras de privacidad de datos.

El resto de las empresas que diseñan el Proyecto VIVO + son las consultoras PWC, Deloite (con gran presencia de ex altos cargos públicos, como David Madí o Jordi Sevilla, máximos hombres de confianza de Artur Mas y Zapatero respectivamente), Atos, Everis y McKinsey. Encontramos también a las tecnológicas Accenture, T-Systems, HP y ECISA, filial de El Corte Inglés.

¿Qué harán con nuestros datos?

Una vez hemos visto la génesis del Proyecto Visc+ y los intereses que intervienen, habrá que seguir con mucha atención qué pasará con nuestros datos médicas.

Por eso hacemos un repaso a diversas cuestiones técnicas que intervienen en este proceso. También hacemos una mirada a la fuerte polémica que provocó un proyecto similar al Visc+ que se intentó imponer en el Reino Unido. Por último, hacemos una mirada a la trayectoria de las empresas implicadas en el proyecto, con el fin de ver el ecosistema en el que se moverán nuestros datos más íntimas si este proyecto sigue adelante.

La idea es dar claves para abrir un debate que en Cataluña está pasando desapercibido, entre otras cosas, por la poca información con que se desarrolla este proyecto en nuestro país. El artículo de Isabel Vallet debería ser el primer escalón de un debate muy abierto y muy profundo. El tema lo merece. El Gobierno está a punto de poner a la venta los datos médicos de 7 millones de personas en Cataluña.

Quién verá mis datos y qué podrá hacer?
Uno de los objetivos del Proyecto Visc+ es generar negocio a partir de los datos de los usuarios del servicio público de salud. Esto abre interrogantes enormes sobre el uso que se dará a dichos datos. En Inglaterra este tema ha generado una fuerte polémica. En Cataluña el silencio y la opacidad es enorme.

La inversión que deberán hacer las empresas que colaboran con el Gobierno para desarrollar el Proyecto Visc+ está alrededor de los 25 millones de euros. Esto quiere decir que las expectativas de negocio deben ser muy elevadas para justificar una inversión de esta magnitud.

Dado que todo el negocio se basa en los datos médicos de los ciudadanos, la primera pregunta que hay que responder es a quién pertenecen estos datos. El debate en este sentido es amplio, con 3 posturas diferentes: 1) Son propiedad del paciente. 2) Son propiedad del médico. 3) Son propiedad del centro. Por eso el psiquiatra Juan Antomás, del Hospital de Navarra cree que hay que hablar del “derecho al acceso a los datos”. En este sentido, la ley reconoce el derecho a “la confidencialidad de toda información relacionada con su estancia en instituciones sanitarias públicas”.

Ante este hecho, el impulsores del Proyecto Visc+ aseguran que la intimidad de los pacientes “está protegida” ya que los datos estarán “anonimizadas”. La anonimización es la capacidad de utilizar los datos de los individuos sin que éstos puedan ser identificados. Así, los datos utilizados por los investigadores contienen los datos médicos de muchas personas pero no tienen ni los nombres, ni los números de identificación, ni las direcciones. Además, los impulsores del Proyecto Visc+ Perlen –aunque de manera muy imprecisa– de un “código ético” que debería regular la cesión de datos a empresas e industrias.

Pero el tema es más complejo. A principios de este año el gobierno de David Cameron tuvo que afrontar una enorme polémica cuando el servicio nacional de salud inglés (NHS) intentó poner en marcha un proyecto similar en Visc+. Fruto de aquel debate, quedaron claras algunas cosas a tener en cuenta. En primer lugar, efectivamente existen procesos de anonimización de los datos, pero existe también la des-anonimización, un proceso que, mediante diversas técnicas informáticas puede cruzar información hasta poder re-identificar a las personas y relacionarlas con su información médica personal . Una posibilidad real que incluso acabó siendo reconocida por el directivo del NHS, Mark Davies, quien admitió que, efectivamente hay un “pequeño riesgo” de que los pacientes sean identificados ya que las compañías de seguros, los hospitales privados y las compañías farmacéuticas podían cruzar los datos del NHS con sus propias:

“Se puede re-identificar a la gente si tienes muchos datos. Esto dependerá de cómo utilicen los datos una vez que las tengan”

En este sentido el sistema inglés tiene desde el principio un observatorio de privacidad donde participan varias asociaciones independientes que vigilan quién tiene acceso a los datos y en qué condiciones. Sin embargo, las críticas han sido enormes. La periodista Asher Wolf, especialista en tecnología, advertía a un artículo publicado en la revista Wired:

“El punto central del problema es que no tenemos capacidad de saber con exactitud quién tiene nuestros datos y para qué las usa y aunque el NHS haga firmar contratos a las empresas que compran datos no hay una manera real de que el NHS pueda saber si un comprador aplica técnicas de des-anonimización. ¿Cómo podría saberlo? “.

Phil Booth, miembro de la asociación de pacientes MedConfidential pone el dedo en la llaga y parece describir el proyecto Visc+ sin conocerlo:

“Los responsables quieren que creamos que el objetivo es mejorar el sistema y la investigación, pero los usos puramente comerciales no paran de crecer”.

En este sentido, el experto en bioética y fundador de EthicsandGenetics, Edward Hockings, afirma que

“Cuando la comercialización es la fuerza motora nos encontramos en un terreno sin referencias”

Hockings es una de las caras visibles de la intensa campaña para advertir a los ciudadanos del peligro de no ejercer el derecho de borrarse del plan.

La revista científica Nature publicó un duro editorial criticando como el gobierno inglés “falla a la hora de informar sobre la amenaza real y las posibles consecuencias del programa” y señala que el problema es que el gobierno no facilitar a los ciudadanos el opción de no participar en el programa.

En el caso del proyecto Visc+ ninguno de los documentos publicados por el gobierno o por los impulsores del proyecto recoge ninguna mención sobre la posibilidad de los ciudadanos de no dar consentimiento a que sus datos sean vendidas. Lo que si encontramos, al pliego de condiciones de los “diálogos competitivos”, es la demanda a las empresas adjudicatarias de “disponer de una gran capacidad de promoción para dar a conocer las bondades de esta iniciativa”. Y aquí entran los medios de comunicación, los tertulianos y todo el entramado mediático para conseguir la aceptación de la ciudadanía: “Se valorará el uso de medios de comunicación” y la capacidad “para involucrar personalidades relevantes para los objetivos del proyecto” . El documento, sin embargo, no hace ninguna referencia a la necesidad de explicar los riesgos a la población. Y los riesgos no son sólo teóricos o residuales.

La investigadora Latanya Sweeney de la Universidad de Harvard logró re-identificar un 90,5% de los participantes en un proyecto de investigación genómica. En base a esta experiencia Sweeney desarrolló un sistema que permite identificar al 87% de la población de los Estados Unidos sólo sabiendo su dato de nacimiento, su género y su código postal.

Los estudios de Sweeney han dejado claro que la anonimización que se puede conseguir con medios técnicos nunca es totalmente segura e insiste en que toda publicación de datos debe estar acompañada de medidas complementarias, como la elaboración de entornos contractuales, el seguimiento por parte de los dueños de la información y “leyes y políticas muy claras”.

En este sentido, el Proyecto Visc+ presenta una total falta de concreción a la hora de explicar qué políticas y leyes regirán un cambio tan enorme en el tratamiento de los datos más sensibles de los ciudadanos. Aunque el proyecto ya está prácticamente terminado, no se conocen modificaciones legales, no ha habido debate público y las oportunidad de participación social han sido nulas. Así, mientras las empresas han participado desde el principio, modelando y diseñando el proyecto, los ciudadanos y los profesionales de la sanidad han sido totalmente ignorados en todo el proceso. Por todo ello, con la información disponible, es difícil saber quién verá los datos, para qué se utilizarán y, sobre todo, qué control tendremos los ciudadanos sobre su uso.

Durante la elaboración de esta información hemos intentado ponernos en contacto con los responsables del proyecto VIVO + y los CatSalut pero ha sido imposible hablar con ninguno de ellos.

Las empresas implicadas en Visc+
El procedimiento del “diálogo competitivo” elegido por el Gobierno para llevar a cabo el Proyecto VIVO + hace que las empresas jueguen un papel fundamental no sólo como proveedores sino como desarrolladores del sistema que permitirá vender los datos médicos.

PriceWaterHouseCoopers (PWC) y Deloitte

PWC y Deloitte participan en el proyecto Visc+ y son dos de las cuatro consultoras más grandes del mundo. Sus informes y “recomendaciones” tienen una enorme influencia en muchos gobiernos a la hora de tomar decisiones y se caracterizan por una postura política y económica totalmente favorable a los intereses de la banca y las multinacionales. Una influencia que mantienen a pesar de los enormes riesgos que han protagonizado:. PWC auditaba las empresas de Diaz Ferran y no supo ver lo que finalmente fue un agujero de 552M €. Deloitte participó en la salida a bolsa de Bankia que acabó con millones de euros perdidos y la ruina de miles de personas atrapadas por las preferentes. Las investigaciones posteriores han detectado “infracciones muy graves” a los trabajos de Deloitte. Son sólo 2 ejemplos entre muchos. Como muchos son los casos de puertas giratorias entre los cargos públicos y PWC y Deloitte: Jaume Matas (PP), Joaquim Triadú y David Madí, Ramon Bonastre (CiU), Jordi Sevilla (PSOE). Como hemos visto, a PWC encontramos a Joan Guanyabens, que pasó del Aqua al PWC que asesora al Aqua.

IMS Health

Esta empresa es una de las 5 más importantes en su sector a nivel mundial y fundamenta su negocio en la venta de datos médicos en la industria farmacéutica. Dispone de los datos de 400 millones de pacientes lo que le permite “tener acceso a los pacientes correctos”. IMS Health ha visto implicada en varios escándalos en relación a la seguridad de los datos en venta. En 2013 en Alemania el semanario Der Spiegel informó de la extracción de datos de las recetas electrónicas.

Un hecho que fue calificado por Thilo Weichert -del Centro Independiente para la Protección de la Privacidad- como “uno de los más graves escándalos desde la posguerra”.

El ministro de sanidad alemán Daniel Bahr pidió una investigación a la vez que el escándalo se trasladaba a la vecina Austria donde se descubrió que IMS Health compraba información a una red de 350 médicos. Una de las mayores preocupaciones de la compañía explica su folleto de salida a bolsa- son las leyes de protección de datos de los estados.

Por ello, con la intención de presionar al marco regulador, IMS Health ha invertido en los últimos 10 años cerca de 3 millones de dólares para financiar grupos de presión en Estados Unidos. En Europa IMS Health es muy activo en el ámbito de la legislación de privacidad y mantiene equipos que monitorizan los movimientos legislativos y emiten informes y peticiones al Parlamento.

T-Systems

Esta empresa es una de las principales proveedoras de tecnología de la Generalitat de Cataluña, sobre todo después del proceso de privatización de los servicios informáticos. En concreto, T-System y Telefónica ganaron el 2012 contratos por valor de 1.062M € incluidos los servicios de gestión informática de gran parte del sistema sanitario catalán.

Everis

Esta empresa consultora tiene entre sus principales clientes a las más importantes empresas farmacéuticas. Al igual que las otras consultoras, Everis apuesta por la política de puertas giratorias: Eduardo Serra (ex-ministro de defensa del PP), Eugenio Galdón (ex jefe de gabinete de Felipe Gonzalez y director del Grupo Prisa y Cadena COPE) o la ex-ministra del PSOE Cristina Garmendia han aportado sus conocimientos a Everis.

Wellpoint

Wellpoint es una compañía aseguradora estadounidense que tanto los documentos de la Fundación TicSalut como el informe sobre sanidad de PWC se pone como referente en cuanto al negocio de los datos sanitarios. El problema es que el historial de Wellpoint en este ámbito está lejos de ser ejemplar. El año 2013 Wellpoint tuvo que pagar al Departamento de Salud de Estados Unidos una multa de 1,7 millones de dólares por haber permitido la exposición de las historias clínicas de más de 600.000 personas. No era la primera vez. En 2011 Wellpoint fue multado con 100.000 dólares por haber dejado expuesta la información médica de 32.000 pacientes.

 

Etiquetes: , , , ,

Rouco Varela, el okupa de la secta

imageComo los vástagos de Franco en el paço de Meirás -la que fue quinta de la comarca de A Coruña de la escritora Emília Pardo Bazán- Rouco Varela también se enroca en la planta noble de un palacio, con su coche, su chófer, sus dos cuidadoras y las amplias galerías de su residencia. Su decisión ha provocado sorpresa e indignación al Papa Francisco que huye de los lujos (y quizás de los peligros) de la residencia oficial vaticana y sigue en la mucho más modesta Casa Santa Marta, porque al parecer le gusta esa “forma simple de vivir y la convivencia con otros sacerdotes”. Pero Rouco es de otra pasta, y se ha declarado okupa de la segunda planta de un palacio que, por su arquitectura, no deja lugar a dudas de quien manda en el palacio episcopal: los aposentos que en uno de sus últimos mandamientos ha reservado para su sucesor carecen de balcones y tienen rejas en todas las ventanas, mientras Rouco puede seguir sin interferencias sus diálogos directos con dios desde las diversas galerías abiertas y balcones. La escalera noble que conduce directamente hasta sus aposentos presagia cuan cerca está de la diestra del Padre. Y no hay jubilación que se la arrebate. El “entorno” clerical madrileño no tiene dudas de que Rouco escenifica su no renuncia a seguir mandando en la archidiócesis al encastillarse en un espacio de privilegio, situado incluso físicamente por encima del que quiere destinar al nuevo titular de Madrid.

Y al revés que Rita Barberá y otros alcaldes del PP, Rouco puede quedarse en su puesto sin tener que modificar ninguna ley electoral, simplemente, manteniéndose en sus trece “impasible el ademán”, hasta morir bajo palio, como el dictador Franco que fue el primer y gran okupa y usurpador corrupto del siglo XX en España.

No hay transición que valga, ni democracia homologable, ni recambio generacional hacia una sociedad menos autoritaria. Rouco, recuerden, en lo más duro de la crisis-estafa, amenazó con cortar la ayuda a Cáritas si la obligación de pagar el IBI se extendía, como es de lógica democrática, a la Iglesia. Y no dudó en agitar los fantasmas de la guerra civil en su homilía en el entierro de Adolfo Suarez, el “big pretender” de esa transición fallida para la mayoría, y de lo más resultona para los de siempre. Esos que, en cuanto se tocan sus privilegios, resurgen en la intemperancia, en el pequeño déspota que el franquismo amamantó en todos los suyos y sus descendientes…

Rouco lo vuelve a demostrar. No lo consideremos una anécdota más. Ya hace tiempo se nos advirtió que la clase dirigente nunca cede versallescamente sus privilegios. Rouco, guía espiritual durante tanto tiempo de toda esta secta encumbrada, lo demuestra mientras, mercader de dobleces, con su soberbia y su escrache moral continuado hacia quienes considera sus inferiores, sigue dando ejemplo.

 
2 comentaris

Posted by a 15 setembre 2014 in Despropòsits

 

Etiquetes: , ,

Porque nos sobra ética pero nos faltan camas: Dos convocatorias por la #sanidad porque #nosvalavida

image

image

El dia que estamos convocadas a las 4h. al Parlament para denunciar la política sanitaria de Boi Ruiz, y a las 6 en el Hospital de Bellvitge porque con la mercantilización de la sanidad #Nosvalavida, se publica en eldiario.es este artículo de los compañeros Josep Martí Valls, Josep Vallhonesta, Enric Feliu y Josep Cabayol (Miembros de la Plataforma pel Dret a la Salut)

No nos falta ética, nos faltan camas

A nosotros no nos falta ética, lo que nos faltan son camas, profesionales sanitarios y que nos devuelvan los 2.000 millones del presupuesto de sanidad que nos han robado en tres años a través de los recortes. Y nosotros sí tenemos pruebas de que se están degradando y privatizando los servicios públicos de salud. En otras palabras, se han aumentado los recursos económicos del presupuesto público a disposición de los hospitales concertados con ánimo de lucro, es decir, los privados, privados.

El Consejero de Salud está muy nervioso, porque además del calor de estos días y de que no le hemos dejado hacer demasiadas vacaciones, ahora tiene miedo del aumento creciente de las movilizaciones y por eso continúa diciendo tonterías – el cierre y la falta de camas en los hospitales son un mito -; mentiras – que no hay problemas en los servicios de urgencias o que no hay intención de privatizar … -; y disparates, como acusar a los sindicatos, plataformas de defensa del sistema público de salud y partidos políticos de izquierdas, de politizar la sanidad para su provecho, y de falta de ética!

La realidad sin embargo es que con los recortes se está degradando la sanidad pública con la excusa de la crisis y de que no hay dinero (según para qué y para quién). Los presupuestos de salud se han reducido, según los papeles oficiales, en 1.585 millones de euros en tres años y según el Consejero – tiene narices que hable de reducciones superiores a las que indican los datos oficiales – en 2.000 millones. Esto representa entre un 16% del presupuesto (de 9.874 millones en 2011 a 8.285 millones en 2.013) según las cifras oficiales y un 20% según Boi Ruiz. Debemos pedir pues, ahora que nos quieren convencer de una recuperación económica inexistente para la mayoría, que nos devuelvan, como mínimo, estos 2.000 millones.

Estos recortes han sido desiguales. Mientras que a los servicios de atención primaria y hospitales de propiedad y gestión pública y los concertados sin ánimo de lucro, se les recorta este 16% de media, a los concertados y los calificados de utilización pública, pero que son empresas privadas con ánimo de lucro, – por ejemplo los tres hospitales de la empresa multinacional de sanidad Capio / IDC: Sagrado Corazón, General de Cataluña y hospital de Sabadell (que no debe confundirse con Parc Taulí) se les ha aumentado el concierto en un 78,6%. Dinero público para hacer negocio privado. Y es por este motivo que se derivan pacientes de los hospitales públicos “recortados” a estos otros hospitales. Si esto no es privatizar la salud para convertirla en un negocio….

Todo ello pasa porque con el recorte interesado de recursos disponibles, se han cerrado camas, quirófanos y otros servicios en los hospitales y los CAP públicos, con lo que han aumentado las listas de espera de todo tipo y los servicios de urgencias se han visto colapsados reiteradamente este verano. Y las reclamaciones amontonadas por falta de trámite.

Nosotros ya advertimos el mes de mayo que la situación se agravaría con los cierres de camas de verano sumados a las camas estructurales cerradas durante los últimos tres años (ver tabla n.1) El hospital de la Vall d’Hebron ha cerrado en agosto 195 camas más y el hospital del Mar, 113.

Tabla 1

Clínic – 180

Bellvitge – 260

Vall Hebron – 130

Can Ruti – 115

Arnau Vilanova – 100

Joan XXIII – 42

Sant Pau – 106

Parc Salut Mar – 84

H. Mataró – 40

Total – 1.057

Abriendo las camas cerradas en Bellvitge, Can Ruti y Vall d’Hebron, que son 570, podríamos operar 23.500 pacientes más al año, que casualmente son los que ahora esperan más de 6 meses por uno de los 14 procedimientos con garantía.

Las listas de espera de todo tipo – por visita al especialista, para pruebas diagnósticas y para intervención quirúrgica- han aumentado sobremanera. Incluso los 14 procedimientos quirúrgicos que tienen garantía de espera de menos de 6 meses, han aumentado un 60% con los recortes (de 50.000 pacientes en 2009 a 80.000 en 2013). Y de estos pacientes, 23.500 ya hace más de 6 meses que están en la cola. Pero es que oficialmente y por si fuera poco hay 100.000 pacientes más que desesperan por otras intervenciones con unos tiempos de espera aún más largo (años, en muchos casos).

También hemos visto como se colapsaban los servicios de urgencias, algunos de ellos con esperas para ingresar (por falta de camas) de hasta 3 y 4 días. ¡En urgencias! Tanto el cierre de más camas y plantas de hospitales como las largas esperas en urgencias, han sido motivo de movilizaciones de plataformas y sindicatos estas vacaciones con el lema “Abrimos plantas, los enfermos no hacen vacaciones”.

Esta situación de colapso del sistema público es la coartada del Departamento de Salud y del Gobierno de Cataluña para continuar derivando pacientes y dando recursos económicos públicos a hospitales privados que tienen el negocio como objetivo. Solamente el hospital de Vall d’Hebron ha derivado al hospital Sagrado Corazón de Capio/ IDC 575 pacientes para operar, además de los que ha derivado a la Clínica Platón y a San Rafael (en total, unos 1.000 pacientes). Pero es que al Sagrado Corazón y a la Clínica Platón también les derivan pacientes del Clínico, del hospital del Mar y de Sant Pau, así como pacientes del Maresme y del Baix Llobregat, que nosotros sepamos.

Posiblemente las instalaciones de estos hospitales privados no puedan absorber tantos pacientes derivados y acabarán por llevarse trabajo a casa. Todo sea por el negocio (con dinero público por supuesto).

¡Esto consejero, también es privatizar la sanidad!

 
Deixa un comentari

Posted by a 3 setembre 2014 in Salut

 

Para saber más del TTIP (y combatirlo mejor)

Insisto en lo importante que es seguir y conocer cada una de las oscuras maniobras del TIPP, el pacto de las élites para la siguiente oleada de desposesión que se avecina. Hay que saberlo todo, entender que es una amenaza muy real, y oponerse con argumentos y convicción para impedir que lleven a término sus fines. Hay que leer todas las reflexiones que inciden y descubren las distintas facetas del nuevo expolio global, y darnos cuenta de hasta qué punto nuestra sanidad pública (con otros determinantes claves de nuestra convivencia, cultura, investigación) está sobre la mesa de cambio de los grandes mercaderes de nuestra SALUD y nuestra vida. Cuanta más oscuridad quieren para sus trapicheos, más conviene que se conozcan sus mercadeos contra la inmensa mayoría de la población. Por tanto, toca hoy difundir hoy un texto básico y muy pedagógico de Agnes Rousseaux, publicado originalmente en CETRI, y que ha sido traducido del francés para Rebelión por Susana Merino

image

TISA, negociaciones comerciales secretas para acelerar el proceso de privatizaciones y desregulaciones

Se trata de un gran acuerdo comercial del que nadie habla, negociado en la mayor opacidad. Cincuenta países, incluyendo a los más fervientes defensores de la liberalización están discutiendo actualmente la apertura del “mercado de servicios” a la competencia internacional. Educación, salud, transportes, telecomunicaciones, servicios financieros… Todo se está exponiendo en la mesa de negociaciones. Sin que los ciudadanos ni los parlamentarios digan una palabra. Los negociadores –sometidos a las fuertes presiones de los lobbies– se reunieron recientemente en Ginebra en el 7° encuentro de intercambios internacionales, que podría amenazar seriamente a los servicios públicos y a las tentativas de regulación del sector financiero.

Este nuevo embate podría terminar con los servicios públicos, el agua, la educación o la salud, el fin de todo propósito de regular los mercados financieros o de proteger los datos de la ciudadanía. En síntesis un escollo jamás visto en el ejercicio de la democracia y el funcionamiento de las políticas públicas. El Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (ACS) dentro del Trade in Services Agreement (TISA) se está negociado entre 50 países (1) incluidos los de la UE. Fue lanzado por los EE.UU. y propuesto a los países miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC) bautizado como el grupo “Verdaderos buenos amigos (de los servicios)” (Really Goods Friends).

“Calmar la frustración de las empresas”

Estas negociaciones se desarrollan fuera del marco de la OMC con los países que son más partidarios de la liberalización de los servicios, contrariados por el impasse de las negociaciones de Doha iniciadas en 2001 (2). Esos países representan más de las dos terceras partes del comercio mundial en servicios. Numerosos sectores se hallan incluidos: educación, transportes, correos y telecomunicaciones, servicios de auditoría y contabilidad, ingeniería y logística, salud, seguros, nuevas tecnologías y transferencia de datos, investigación, bancos y servicios financieros… El objetivo es abrir más aún a la competencia del sector de los servicios públicos e impedir toda intervención pública.

“Estas negociaciones son la oportunidad más prometedora de las últimas dos décadas para promover el comercio de servicios a escala internacional”, se entusiasma el lobby de la industria de los servicios en los EE.UU. La Coalición Internacional de las Industrias de Servicios (GSC) que integra el Medef es aun más explicita: este acuerdo se ha concebido “para apaciguar la frustración de las empresas, ocasionada por el impasse de Doha en materia de servicios” declara (3)

Prohibir toda intervención de los Estados

”Se trata de una tentativa de ampliar secretamente los aspectos más nefastos del infame acuerdo AGCS que generó, en el pasado, protestas mundiales”, responde Rosa Pavanelli, secretaria general de la Internacional de Servicios Públicos (ISP). Según esta organización, que reúne a los sindicatos del sector y representa a 20 millones de trabajadores, el ACS limitaría la capacidad de los gobiernos de legislar en algunos sectores como la seguridad de los trabajadores, el ambiente o la protección de los consumidores “El AVS se inscribe en una inquietante nueva ola de acuerdos comerciales y de inversión, fundado en poderes jurídicamente obligatorios que institucionalizan los derechos de los inversores y prohíben toda intervención estatal en un amplio abanico de sectores indirectamente vinculados al comercio”, menciona la organización internacional en un detallado informe.

Varios aspectos del acuerdo han sido duramente criticados por las organizaciones sindicales y no gubernamentales. En primer lugar todo sector que no se halle explícitamente excluido, protegido por cada país, podría estar incluido en el acuerdo. Con todos los peligros que eso implica. Estos acuerdos abrirían ampliamente la puerta a un flujo de empresas privadas en el sector educativo europeo, alerta la federación internacional de sindicatos de maestros. Una cláusula de estatu quo fijaría los actuales niveles de liberalización de cada país volviendo imposible la remunicipalización de los servicios de agua corriente, por ejemplo, o complicaría el restablecimiento de monopolios públicos en sectores actualmente abiertos a la competencia (4). Otro principio, la “cláusula con efecto cliquet (sic) que inmovilizaría toda liberalización futura de un determinado servicio. Una parte del seguro de desempleo, ¿estaría privatizada, como en el Reino Unido? Las jubilaciones, ¿estarían desmanteladas en beneficio de los fondos de pensión? ¡Imposible retroceder! Un atentado a las libertades democráticas fundamentales, denuncia la federación sindical internacional que ve en este futuro acuerdo una manera de volver permanente e irreversible un sistema de privatizaciones para todas las generaciones futuras”. Y los gobiernos absolutamente maniatados por las decisiones de sus predecesores: he aquí porque sería un grave atentado al funcionamiento democrático.

Bloquear las privatizaciones

Otro problema es que el acuerdo podría imponer a las autoridades públicas una “obligación de neutralidad económica” entre prestatarios de los servicios públicos y privados, denuncia el ISP. Es decir, que todo aporte financiero a los servicios públicos debería hacerse extensivo al sector privado “Si en un sector existen servicios privados junto a servicios públicos (por ejemplo, hospitales, escuelas) ambos tendrían derecho a las mismas subvenciones, en nombre de “la libre competencia y no falseada”, explica la organización Stop TISA. De modo que una universidad estadounidense podría instalarse en Suiza solicitando una financiación similar a la de las demás universidades públicas con cargo a los contribuyentes”. Un estado que subvencionase la construcción de un hospital público, ¿deberá financiar también una clínica privada en su cercanía? Estas y otra críticas incluidas en un documento de la Comisión Europea que sintetiza la consulta realizada a los “decididores y a las ONG”.

Las negociaciones comenzaron en febrero de 2012 y deberían concluir en 2015. Los negociadores de los países participantes se reúnen regularmente en Ginebra, bajo la conducción de los EE.UU. y Australia (5). En junio de 2013 un lapidario comunicado anunció que “los miembros de la OMC que están analizando nuevos planteos dirigidos al progreso de la liberalización del comercio de servicios están satisfechos de los progresos de las discusiones sobre el comercio de servicios (TISA)”. E invitan a incorporarse a otros países, miembros de la OMC que comparten estos mismos objetivos. China apoyada por la UE ha solicitado ya participar en estas negociaciones. Sus divergencias con los EE.UU. en torno a otros acuerdos comerciales no le han permitido aun ser admitida en la mesa de las discusiones..

Negociaciones secretas

Los participantes estimaron en noviembre de 2013 que el acuerdo se hallaba ya suficientemente “maduro” y lanzaron la etapa de “comercialización de ofertas iniciales” en la que cada país debe precisar cuáles son los sectores que desea incluir en el acuerdo y las modalidades que propone en cuanto a “apertura” a la competencia internacional de esos sectores, según un marco predeterminado por el acuerdo. A principios de 2014, la mayor parte de los países han intercambiado sus propuestas, actual base de las discusiones en curso. Algunos como Suiza y Noruega las han hecho públicas (6) mientras que otros países se hallan poco inclinados a que las conozcan sus ciudadanos.

No se sabe sin embargo gran cosa del contenido de las negociaciones ni de los términos generales del acuerdo, ya que se desarrollan dentro del “mayor secreto y al margen de los derechos democráticos”, subraya Rosa Pavanelli. En febrero de 2013, la Comisión Europea solicitó al Consejo, representante de los Estados miembros, dar libre paso alas discusiones. La apertura de las negociaciones fue inmediatamente validada por el Parlamento Europeo en julio de 2013 por 536 votos a favor y 111 en contra (7), con los votos franceses del PS y del UMP. Frente de Izquierda y ecologistas votaron en contra. En su resolución el Parlamento lamenta sin embargo que el Consejo haya adoptado una decisión sin tener en cuenta la opinión de los diputados. Y observa que: “el mandato de negociación de la UE fue propuesto por la Comisión y adoptado por el Consejo sin haber sido analizado el impacto”. Algo que no ha impedido ser votada por una amplia mayoría…¡Cuando están en juego los intereses económicos, la democracia se vuelve facultativa!

Los lobbies industriales han sido consultados, pero los ciudadanos no

Wikileaks acaba de aclarar un poco la opacidad que reina en estas negociaciones, divulgando el anexo del acuerdo relacionado con los servicios financieros. De acuerdo con ese documento, especialmente redactado por los EE.UU. y Europa, las propuestas han sido clasificadas como confidenciales durante “cinco años a partir de la entrada en vigor del ACS o si no se ha llegado a ningún acuerdo cinco años después del cierre de las negociaciones”, el documento establece que su divulgación no está autorizada y que el texto debe ser “guardado en una construcción, una habitación o un contenedor cerrado y asegurado”.

Es evidente que los lobbies de la industria y los servicios tienen mucho más acceso a las informaciones que los ciudadanos y sus representantes: la Global Service Coalition ha enviado sus delegados a Ginebra con ocasión de las negociaciones de abril de 2014. Y se felicita en un comunicado de haber podido confirmar su apoyo sin reticencias al proceso y haber compartido sus puntos de vista con los negociadores.

Un acuerdo con muchas expectativas para las empresas

Lo menos que puede decirse es que las multinacionales de los países involucrados se hallan muy motivadas por las expectativas del acuerdo: “Las caídas del TISA podrían ser enormes para las empresas del sector servicios, explica la Cámara de Comercio de los EE.UU., está convencido de que las actuales negociaciones son “una oportunidad única para demoler los obstáculos al comercio internacional”. “Este palpitante nuevo acuerdo tiene el potencial de inflar el crecimiento económico y la creación de empleos en los EE.UU. y en el exterior”, señala la Cámara de Comercio. Un acuerdo tan “palpitante” que podría duplicar las exportaciones de servicios de los EE.UU. con una ganancia de 869.000 millones de dólares y 3 millones de empleos (8). Pero esta es la teoría. ¡Se esperan siempre centenares de miles de empleos que la apertura a la competencia posibilitaría a diferentes sectores de la Unión Europea!

¿Qué es lo reclaman las empresas y sus representantes? Los países que firmen el acuerdo deberán en primer término eliminar las regulaciones consideradas barreras comerciales “Si reconocemos la necesidad de algunas regulaciones (para la seguridad nacional, la protección de los datos…) deberían establecerse límites y parámetros para su aplicación”, afirma el lobby estadounidense de las industrias de servicios. Su bestia negra: la distorsión de la competencia entre el sector público y privado. “La competencia desleal por parte de las empresas subvencionadas o mantenidas por el Estado, de las empresas públicas o controladas por los Estados constituyen un obstáculo cada vez más importante para la provisión de los servicios por parte de las empresas estadounidenses en muchos mercados”. Se trata de proteger al sector privado “contra los comportamientos anticompetitivos de las empresas publicas”, alega igualmente la Cámara de Comercio de los EE.UU.

El lobby estadounidense del sector desea abolir toda preferencia nacional, obligaciones de localización o las cuotas de empleados locales. Y liberalizar mucho más los sectores de los medios y de la diversión “Ningún país debería estar autorizado a introducir nuevas restricciones o excepciones que deroguen o debiliten los compromisos existentes del AGCS”, sugiere (9). Los representantes de las empresas solicitan que el acuerdo incluya un mecanismo de regulación de los diferendos. Es decir, el establecimiento de tribunales de arbitraje privados para solucionar los litigios, en el marco de una jurisdicción extranacional, donde los intereses privados son ley (10). Suiza, en la última ronda de negociaciones, ha redactado una propuesta en tal sentido.

Congeladas las regulaciones financieras

El acuerdo también incluye los servicios financieros. Y podría provocar importantes consecuencias sobre el sector. A pesar de la crisis bancaria, los promotores del TISA tratar de eliminar aún más las reglamentaciones de los mercados mundiales de servicios financieros”, analiza Wikileaks. El anexo referente a los servicios financieros permanece aún en secreto “es una propuesta que solo puede gustar a los banqueros”, denuncia el abogado Lori Wallach de la ONG estadounidense Public Citizen: el principio del statu quo mencionado en este anexo impediría, por ejemplo, establecer nuevas reglamentaciones financieras, consideradas necesarias por los gobiernos, dado que constituirían restricciones a las empresas involucradas. Resultado: el acuerdo congelaría las regulaciones financieras en el estado actual, algo totalmente insuficiente para prevenir nuevas crisis bancarias, estima el abogado. De donde se deduce el riesgo de inestabilidad financiera en los años futuros.

También se ve en este anexo la firme voluntad de los EE.UU. de lograr la liberalización de los flujos de datos. Es decir, permitir sin trabas el intercambio de datos personales y financieros entre países. Una amenaza para las libertades fundamentales, porque muchos de los países que participan en estas negociaciones, en lo referente a protección de datos, son mucho menos exigentes que Europa. El lobby internacional de servicios desea lograr una disposición que obligue a las autoridades públicas a justificar todas las medidas que podrían restringir la transferencia de datos entre países (11).

¿Un acuerdo extensivo a todo el planeta?

“Lo que resulta terriblemente inquietante, es que el ACS está siendo negociado fuera del marco comercial multilateral por los países más inclinados a la liberalización, que no esconden su voluntad de arrastrar en este acuerdo, una vez concluido, al resto del mundo”, explica Rosa Pavanelli. Los negociadores tratan de que este acuerdo sea compatible con el marco de la OMC. O en el idioma de la Comisión europea: “Velar porque la estructura del acuerdo permita una futura multilateralización”. Un modo de permitir a los 50 países signatarios presionar sobre los demás miembros de la OMC para que acepten estas reglas (12). Como para debilitar la posición de los BRICS –Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica– excluidos, por el momento, de las negociaciones o de países africanos completamente ignorados.

Se ha formado un comité “Stop TISA” y se ha lanzado un pedido. Una carta firmada por 340 organizaciones no gubernamentales en la que expresan su oposición a estas negociaciones y se envió en 2013 a los ministros de Comercio. En vista de los desafíos democráticos, económicos y políticos, así como la opacidad de estas negociaciones, las movilizaciones podrían aumentar en los meses próximos.

Notas Read the rest of this entry »

 
 

Etiquetes: , , ,

Montebourg ante la receta extrema

Originally posted on Economistas Frente a la Crisis:

Por Carles Manera (@CarlesManera) Catedrático de Economía de la UIB y miembro de Economistas Frente a la Crisis

Estamos instalados en un gran despropósito. Las políticas de austeridad nos llevan al precipicio, sin remisión. El período en el que vivimos es de carácter regresivo, en todos los órdenes. La economía marca el camino; pero la traslación social es dramática. La paradoja es que hay muchísimo capital. Esto escribía en junio de 2012 Robert Reich: “las grandes empresas están sentadas sobre un gran montón de dinero; pero no lo invertirán en crear nuevos puestos de trabajo”. Reich no es un peligroso izquierdista; fue secretario de Trabajo con el presidente norteamericano Clinton.

View original 903 more words

 
1 comentari

Posted by a 29 agost 2014 in Uncategorized

 

Lluis Bosch: Hermenèutica pujoliana

Lluis Bosch dedica aquest text a en Siscu Baiges, i és fàcil d’entendre. Us recomano que els seguiu a tots dos i disfruteu de la seva llibertat i lucidesa… en gaudireu tant com jo, n’estic segura. D’aquesta hermenèutica en concret, en trobareu l’original a MilDimonis… I si visiteu el lloc, fareu grans troballes!

image

Fotografia amb copyright de Eugenio Forcano, 1966

A Catalunya, l’única cosa que no falla mai és el paisatge.

Josep Pla, El carrer estret

Recapitulo, a veure si m’hi entenc: en Jordi Pujol confessa un delicte i a continuació contracta advocats per posar recursos que li evitin pagar per allò que ha confessat. Ho he entès bé?

Posats a confessar, confesso que em resulta molt complicat penetrar la ment retorçuda d’un home catòlic i patriòtic. Recordo vagament que, per als catòlics, la confessió espontània implica el perdó automàtic (tres avemaries, dos parenostres i en paus). Podria suposar que, si allò que volia salvar amb la confessió era l’ànima turmentada, pensés que la confessió bastava. Si fos així podria comprendre que les conseqüències desfermades en l’àmbit de la justícia humana li són una molèstia i per això les vol evitar.

Però en aquest cas, com és que en Pujol no va confessar-se al seu amic mossèn Ballarín? Com és que va publicar la confessió a través d’un media (subvencionat) com El Periódico?

L’historiador Andreu Mayayo ha recordat uns mots que en Jordi va dir fa uns anys i que -segons la llegenda- va mecanografiar una mecanògrafa anomenada Marta Ferrusola. Som al 1960, i en Jordi és tan sols el fill d’un banquer català, un jove que busca fer-se un lloc a la política.

“El general Franco, l’home que aviat vindrà a Barcelona, ha escollit com a instrument de govern la corrupció. Sap que un país podrit es fàcil de dominar, que un home compromès pels fets de corrupció econòmica o administrativa és un home servil. Per aquesta raó el Règim ha fomentat la immoralitat a la vida pública i econòmica. Com passa a certes professions indignes, el Règim procura que tothom s’embruti les mans i estigui compromès. L’home que aviat vindrà a Barcelona, a més a més d’un opressor, és un corruptor” (Jordi Pujol, 1960)

[El text, llegit avui, es revela com un material d'anàlisi psicològica que agradaria molt a Jacques Lacan. Jo, molt inferior a Lacan, tan sols li preguntaria a Pujol sènior quines són les professions indignes].

Quan relaciono les dues informacions (la confessió actual i les velles reflexions sobre la corrupció degudes a la ment pujoliana), i hi afegeixo el discurs insistent sobre ètica i política del delinqüent mentre fou president de la Generalitat durant vint-i-tres anys, penso que hi ha alguna cosa que defuig la raó.

Per força aquí s’hi ha escolat un element esotèric i obscur, o tal vegada el signe d’un trastorn. O tal vegada és el vell hàbit de certs estrats socials. Una mena de perfil o de patró que combina l’evasió fiscal amb el pensament liberal, la fe catòlica, el patriotisme d’arrel romàntica, la multidescendència i aquella doble moral grotesca però clàssica que ja feia partir de riure en Santiago Rusiñol.

I malgrat tots els esforços que faig sempre hi ha noves preguntes, enigmes que no troben respostes. Hem arribat a l’indesxifrable factor humà. A la premsa oficial hi trobo expressions complexes com ara comprensió, fortalesa psicològica per resistir la vergonya, expiació, esperit auster, home íntegre amb fills díscols… I referint-se als qui l’assenyalen: els traïdors ho pagaran, la vilesa dels qui s’abraonen sobre el lider caigut, etc.

Em sorprèn i m’intriga el gir argumental de l’independentisme de dretes quan diu: el cas Pujol no afecta el procés independentista. (Com era allò de excusatio non petita acusatio manifesta?). Tal com jo ho veig, el cas Pujol afecta tots els processos de les intitucions catalanes (i espanyoles, perquè la Generalitat emana de la Constitució i és un deure de l’estat vigilar-la) dels darrers trenta anys. Seria ben cec i ben suïcida passar per alt l’abast i les conseqüències del cas perquè l’impacte de Pujol sobre l’imaginari col·lectiu és enorme i no cal argumenta-lo. Perquè qüestiona, com a mínim, el mite que Catalunya és un espai polític millor i que el mal ve d’Almansa. L’estratègia de l’estruç no és mai una bona estratègia.

M’entristeix el silenci còmplice de la institució anomenada Generalitat de Catalunya i em fascina el paper de l’Oficina Antifrau de catalana quan es querella contra Manos Limpias perquè se sent ofesa en el seu susceptibilíssim pudor (Però carai… a què es dedicava aquesta Oficina que sabia perfectament les aventures del Clan Pujol? A veure si també es querellaran contra mi!).

Em meravella Tv3 quan no s’oblida mai d’afegir davant del sintagma Manos Limpias l’epítet el sindicat d’ultradreta, un epítet adient però que és impropi en un informatiu d’un canal públic. Em demano perquè la Tv3 no afegeix mai ultradretà quan parla de Xavier Sala i Martin, de Boi Ruiz, de Jordi Galí, de mossèn Ballarín, dels directius del Barça, de Núria de Gispert, de tants altres ultradretans.

Em deprimeix viure en un país que no és petit per les mides del territori que si no per la misèria de les institucions, per la miopia dels periodistes subvencionats, de totes aquelles persones que van celebrar la Catalunya en miniatura que som i no ho volíem dir. Em deprimeix acceptar que la Generalitat sembla més aviat un epígon franquista construït per un arquitecte delinqüent.

M’apena no poder comprendre els complicats viaranys de la ment de Jordi Pujol perquè al capdavall només és un home que no ha estat mai brillant en res i que no passa d’hàbil, (hàbil també per evadir capitals). Bon estratega per bloquejar les esquerres catalanes. Poc més.

M’apena haver de dir que els quaranta anys de feixisme se sumen als trenta anys de pujol-catalanisme en l’haver del desastre i la infàmia que ens fan petits i invisibles: si algú es demana per què l’independentisme català no ha recollit cap suport enllà dels Pirineus ja té la resposta. La història de Catalunya cau una vegda i una altra a les mans dels mesquins: tot indica que Catalunya és tan corrupta com Espanya, i que res no ens diferencia. Les solucions -com els mals- només podran ser compartides.

Tan sols hi ha un indici de progrés: ara els mesquins es confessen a El Periódico.

 

Etiquetes: , ,

 
Follow

Get every new post delivered to your Inbox.

Join 10.292 other followers

%d bloggers like this: