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Con Salvador López Arnal hablamos de @Catsiqueespot … y muchas más cosas

Fueron tres días intensos… Salvador López Arnal, pregunta y repregunta, y si es necesario, insiste… Conmigo, ha hecho un gran trabajo y le agradezco el tiempo que me ha dedicado. Después de una introducción, necesariamente breve,  entre biográfica y bibliográfica, que pueden leer en Rebelion.org entra en el cuestionario…
“Catalunya sí que es pot no es una fuerza independentista”

Salvador López Arnal
Rebelión

Eres la cuarta candidata de la lista de “Catalunya sí que es pot”. ¿Qué es “Catalunya sí que es pot”?

image“Catalunya sí que es pot” [CSQEP] es, en lo inmediato, una coalición en la que se han integrado, junto con Podemos, Equo, EUiA e ICV, personas independientes del activismo social, de la cultura y de la órbita del Procès Constituent. Hasta aquí, los hechos. Sin embargo, CSQEP tiene la posibilidad de ser, en gran medida, lo que decida que sea la ciudadanía que la considere una propuesta necesaria; puede ser la candidatura que lidere el nuevo Govern de la Generalitat o puede ser la fuerza de oposición que mejor sepa preparar, en el menor tiempo posible, el cambio necesario. Al respecto, recuerdo la frase de José Luis Sampedro de que “un nuevo mundo no sólo es posible, sino inevitable”. Bueno, creo que Sampedro se alegraría si CSQEP, donde está tanta gente que le admiraba y le quería, intenta acelerar desde Catalunya este cambio inevitable.

CSQEP debería ser una pieza imprescindible para que a partir del 27S se pueda poner al servicio de la mayoría, cada día más maltratada y desposeída, todos los mecanismos posibles de gobierno y del Parlament. No se trata de la fórmula, por otro lado tan manida, de acercar el poder a la ciudadanía, sino de reconocer de hecho, en la propuesta, construcción y valoración de las políticas que el poder es de los ciudadanos y ciudadanas, y que tanto la política como la economía deben tener como centro de su acción y preocupación a las personas, sus necesidades y sus derechos. Y que eso no se quede en una simple frase. En oposición a los que pretenden hacer creer que la soberanía se recuperará de manera automática -y casi mágicamente- según sea un resultado electoral, en CSQEP muchas personas estamos comprometidas en iniciar, junto con otras fuerzas progresistas, la sostenida recuperación de la soberanía, en un auténtico procès constituent en el que el protagonismo sea de la sociedad civil. Y eso empieza por la recuperación de aquellos espacios públicos que podría iniciarse ahora mismo, si hubiera voluntad real de respetar la soberanía popular. Me refiero, de manera especial, a revertir todo el proceso de demolición de la sanidad pública (que ya empezó con Marina Geli y que ahora, sin sorpresas, figura en la lista de Mas, y que sigue con disimulo pero sin piedad, con Boi Ruiz). La recuperación de la soberanía, de lo compartido, de la ampliación del ámbito de los derechos, puede empezar ya, sin plazos de demora, sin excusas, ni horizontes inciertos.

Hablas, si entiendo bien, de soberanía popular, no de soberanía nacional.

Sí, me estoy refiriendo a la soberanía popular. Pero al margen de consideraciones que pueden ser muy importantes, quisiera apuntar sólo ahora que tanto el ejercicio de la soberanía popular como de la nacional están en peligro de extinción por el comportamiento de los poderes supranacionales (Troika) o Tratados como el TTIP y sus acompañantes, el CETA y el TISA, que imponen las cuentas de resultados de las grandes corporaciones por encima de las legislaciones nacionales y por tanto, de la acción legislativa de los Parlamentos. La soberanía nacional, en el sentido más clásico, sufre también los serios hachazos que asestan en su estúpida autoinmolación los Parlamentos que sucumben y votan procedimientos contranatura (el art. 135 de la Constitución sería un buen ejemplo). Volver a reivindicar la soberanía popular cuando la globalización que extienden las grandes corporaciones y el capitalismo financiero prostituye los procedimientos democráticos más simples, es sin duda un buen método para que nos demos cuenta, como mínimo, de todo lo que nos estamos dejando en el camino y de cómo pervertimos y traicionamos las luchas emancipadoras, por lo menos desde 1789 hasta ahora.

Vuelvo a tu respuesta. Hablabas antes de cambio. ¿De qué cambio hablas? ¿Se trata de que tanto la política como la economía tengan “como centro de su acción y preocupación a las personas, sus necesidades y sus derechos”? ¿Es eso posible en la UE de la que formamos parte?

Es evidente que no será el BCE, ni el FMI, ni el TTIP, ni los Ministros de Economía de la Eurozona los que pondrán las necesidades de las personas en el centro de atención de sus políticas. Demuestran cada día hasta qué punto se alejan de la gente y se acercan a Monsanto, a Goldman Sachs, a Price Waterhouse y el gran entramado de intereses que defienden… Pero si nos creemos que no hay alternativa posible, si intentamos encontrar un punto de confort en esta doctrina del shock que nos impide incluso ser humanos, si no combatimos los virus liberales que nos inoculan sin cesar incluso quienes se nos presentan como amigos, podemos resignarnos a vivir de nuevo horrores por los que la historia nos avergonzará muy pronto. En nombre de esta fratricida desigualdad que se impone UNICEF calcula que 1.400 niños menores de cinco años mueren diariamente de enfermedades diarreicas relacionadas con la falta de agua potable, saneamiento adecuado e higiene , mientras el agua (su privatización) se convierte en el gran botín que intenta controlar un poderoso oligopolio formado por Vivendi, Suez-Lyonnaise des eaux, Thames Water, Biwater, y el grupo Saur-Bouygues. Y mientras los municipios recuperados para las personas remunicipalizan el agua, se agudizan otros focos de tensión, privación y guerra que convierten el Mediterráneo en una gran fosa común con miles de personas ahogadas cada año. Para los que alcanzan las costas se abren los campos de refugiados que limitan el hacinamiento y condiciones de supervivencia muy duras con lo que suele llamar “Occidente”. Unos campos de “refugiados” que recuerdan demasiado otros horrores muy cercanos en el tiempo.

El crecimiento fuera de control del “cuarto mundo” interior (la consolidación de la desigualdad hasta el alarmante crecimiento de enfermedades mentales, suicidios, violencia de género, etc.) nos demuestra hasta qué punto este mundo está globalmente enfermo, y no ofrece, como está, ningún porvenir medianamente amable para la gente joven más preparada que desperdicia capacidades y vida en los márgenes de un sistema tambaleante. Lo recordaba Barbara Ehrenreich en el 160 aniversario del Manifiesto Comunista , y el supuesto regalo que el capitalismo llamado de libre empresa pareció dispuesto a hacerle “cayendo muerto” a sus pies, en expresión de la escritora. Pero es evidente que el sistema no se cae por sí solo, por corrupto y carcomido que esté, si no se le da un empujón final. Y aunque nunca las desigualdades fueron mayores ni nos acercaron tanto a lo que no sólo Marx, sino incluso Schumpeter (1948), pronosticaron, la carcasa ya libre de todo adorno o “rostro humano” sigue en pie. Durante años y años, y hasta ahora, los trabajadores y trabajadoras han aceptado casi dulcemente sueldos decrecientes, desposesión, más explotación en el trabajo, precarización de salud y vida y riesgo en sus pensiones, mientras los abanicos salariales se abrían hasta la indecencia. El argumento de Marx de que la coexistencia de la gran riqueza para pocos y una creciente pobreza para muchos no sólo era moralmente objetable, sino también inherentemente inestable, ya describe nuestra realidad, porque la codicia sin límite de los muy ricos choca frontalmente con las necesidades y derechos de los cada vez más, y más pobres a tener una vivienda, o un trabajo del que poder vivir dignamente, o un futuro en el que plantearse vivir en pareja, tener hijos, etc…

Puede ser que con ayuda de instituciones como el FMI, la UE, o Tratados como el TTIP, el capitalismo siga sobreviviendo, pero si lo hace es porque todavía no hay ninguna alternativa preparada, y con el convencimiento de que lo es. Una alternativa que ya debe empezar a concretar ese otro mundo necesario del que hablaba Sampedro. Quizás proyectos como CSQEP, para Catalunya, de manera muy local, aporten su grano de arena para la emancipación.

¿Volverá a repetirse la candidatura o alguna variante en las próximas elecciones generales españolas?

Las elecciones no abren un paréntesis sino que son un momento privilegiado de la lucha de ideas y de la lucha de clases. En ese sentido, creo que la fórmula de CSQEP, si se consolida y demuestra su utilidad, debería formar parte de las luchas emancipadoras, sociales, con fuerte sesgo de género y de clase, que se libran en la península, en Europa y en todo el mundo. Por lo que a las próximas elecciones generales se refiere, mi apuesta es porque CSQEP se vincule con las candidaturas que ayuden a acabar con el obsoleto sistema surgido de la transición. CSQEP, con valores republicanos, puede ser un buen instrumento para conquistar espacios públicos, políticos y sociales desde los que hacer frente en mejores condiciones al pensamiento único y la dictadura de los mercados, en todos los ámbitos.

Decía Albano Dante Fachín en la Universidad Anticapitalista celebrada hace pocos días en La Granja…

El quinto candidato de CSQEP si no estoy equivocado …

albano-dante-fachin-candidato-oficialista-las-primarias-podem-para-27-s-1433502622397Exacto, quinto en CSQEP pero primero de Podem… Pues bien, decía Albano que frente a los que plantean luchas territoriales basadas en la disputa de recursos (una lucha vieja que ha sido la base del poder de los partidos del 78) hay que llevar adelante una lucha conjunta por la democracia, y ante un independentismo economicista que tiene como hoja de ruta una hoja de Excel, hay que proponer una lucha para liberar a los pueblos (y los recursos) de la gigantesca estafa de un España hecho a medida de las grandes corporaciones. Una estafa que afecta a catalanes, extremeños, madrileños, gallegos, griegos e italianos. Ante quien basa su lucha en la contraposición entre pueblos (“La Cataluña productiva vs España subvencionada”) avanzamos en el camino de la recuperación de la soberanía de los trabajadores frente a las élites. Si somos capaces de saltar por sobre los viejos abanderados que nos enfrentan, es imposible poner puertas al campo y fronteras a la insumisión.

Hablas por tanto, tomando pie en las observaciones de Dante Fachín, de una lucha conjunta por una verdadera democracia de todos los pueblos del conjunto de España, una lucha que les enfrenta, por ejemplo, a las grandes corporaciones –y a sus representantes políticos- de aquí o de allí.

Precisamente con Albano Dante (y hay todo un número de Cafeambllet dedicado al TTIP) hemos intentado difundir y aportar nuestro análisis frente a las últimas maniobras (que se mantienen en el oscurantismo y en el sigilo inquisitorial) con que se elaboran los artículos y disposiciones de los Tratados en curso… y nombrar a los partidos que les dan apoyo. Aunque yo sostengo, por mi parte, que cuando se levante el telón para presentar el TTIP al mundo, la mayor parte de sus propósitos ya se habrán conseguido. De ello se encargan sus agentes como PriceWaterhouseCooper, Deloitte, Goldman Sachs, etc., y sus cabildeos, utilizando a fondo las puertas giratorias y las salas de reuniones de los distintos gobiernos y conselleries…

Creo que el nombre de la coalición ha recibido algunas críticas por parte de activistas vinculadas a las PAH. ¿Es el caso? ¿Por qué?

Esta pregunta preferiría no contestarla… Pero, con todo el respeto a quien no lo vea del mismo modo, me cuesta entender que nadie pretenda esgrimir algo parecido a la propiedad privada en relación a consignas empoderadoras y emancipadoras.

¿De quién partió la idea de tu participación como candidata? ¿Estás en condición de independiente o de persona que estuvo vinculada, no sé si lo sigues estando, a EUiA?

En ningún momento oculto que sigo afiliada a EUiA, pero ni ocupo ningún cargo ni me considero “militante”. Es el hilo que me vincula en cierto modo a gente muy luchadora y querida que está en Izquierda Unida y con la que lamentaría muchísimo perder todos los lazos. Y pienso en amigas y amigos de Madrid, León, Asturias, Valencia, Galicia, Murcia, Andalucía… Pero tu intuición no te falla si adivinas que Albano Dante Fachín –exeditor de Cafeambllet y de videos que vale la pena seguir e ir revisitando con Marta Sibina, ambos grandes compañero de Dempeus- está en el origen de la propuesta de mi candidatura.

Y, además, puedo documentarlo con la declaración de intenciones que me pidieron desde Podem como requisito previo para incluirme en sus listas para primarias. Les decía que los porqués y para qués podían resumirse en uno: Albano Dante me había pedido que le acompañe en esta candidatura que, como BCNen comú, tendrá para mí pleno sentido en una pluralidad sin imposiciones… Pero como este motivo quizás no fuera demasiado entendible ni publicable para la mayoría, comprometía mi propuesta en el rescate de las instituciones para el bien común y para conseguir políticas que combatan las desigualdades. Porque no quería que se confundiera solidaridad con caridad, y sí que se enseñara a los niños y niñas en las escuelas a ser libres y felices.

Y ya, si no te importa, quiero también aprovechar este momento de la entrevista para expresar mi agradecimiento a todas las personas inscritas en Podem que me votaron, y con las que me une –en especial con el cercle de sanitat [círculo de sanidad] y la gente que trabaja en sanidad- una complicidad y un afecto creciente. Su generosidad al votarme significa también lo importante que es para Podemos la defensa de la salud pública.

Excelentes motivos desde luego. ¿Cuáles van a ser los temas en los que incidas con más fuerza? ¿La defensa de la sanidad pública tan castigada e incluso agredida desde las instancias gubernamentales convergentes y partidos aliados?

Mi explicación a Podem para entrar en la candidatura de las primarias acababa con un apartado sobre salud que responde tu pregunta. Seguía diciendo: “Para que que la salud se respete en lo que es, pública, y nadie quiera hacer negocio con nuestra sanidad y nuestra vida (cuando los políticos son desalmados y los derechos no son universales sino proporcionales a la capacidad económica de cada uno, las mujeres y las redes sociales intentan compensar la inhumanidad del sistema, pero no pueden impedir que mueran jóvenes como Alpha Pam.) Para que la gente defienda mejor sus derechos, con instituciones más cercanas, responsables y amables, y descubra el poco respeto que merece este mundo viejo de tramoyas apolilladas. Porque hay que revertir la expropiación de la historia y las ideas y, en la inteligencia colectiva, mientras se descubre y decide lo realmente importante, empezar a tejer las leyes que hacen legal lo que las personas merecen, necesitan, sueñan… Para que en las instituciones aprendamos a producir igualdad de manera cotidiana, que ya sería hora, no como un lujo del que de vez en cuando parece inevitable conceder algunas migajas. Para que lo decidamos todo sin pisar Wall Street. Y finalmente, porque dado el lastimoso y doliente estado del mundo en el que vivimos, es difícil imaginar que ninguna persona demócrata, solidaria y consecuente pueda, en la medida de sus fuerzas, no comprometerse.”

Vuelvo a CSQEP. ¿No hay demasiada heterogeneidad entre los grupos y personas que formáis parte de la coalición? ¿Hay un acuerdo real, verdadero, en los puntos esenciales?

Puede ser, pero partir de la diversidad no es malo en la medida que también CSQEP aspira a que se le sume gente (también muy heterogénea) de Catalunya que no se resigna a ser enmarcada en los estrechos márgenes de la jaula del sí/no.

Seguramente ahora CSQEP, en un escenario de certidumbres a la Disney como el que se plantea desde la lista de Mas, se vea todavía como una amalgama poco trabajada, pero eso no me asusta. O por lo menos, me asusta menos que el intento de dividir a la ciudadanía en buenos y malos, reducir a una sola todas las banderas que pueden significar algo para la gente que quiere a este país. Naturalmente, la heterogeneidad de CSQEP nada tiene que ver con la empobrecedora (y en más de un sentido) uniformidad de quienes llevan décadas medrando gracias al enfrentamiento entre territorios y esforzándose por borrar los lazos de clase que nos unen a la población trabajadora de toda la península, del sur de Europa… y bastante más allá.

Creo que en estos momentos no existe ninguna organización ni plataforma política que se presente a las elecciones del 27S y que refleje más claramente la diversidad, pluralidad y sano mestizaje de la población de Catalunya, sus legítimas aspiraciones políticas a diversas formas de gobierno y al mismo tiempo pueda ser capaz de ocupar un espacio tan amplio y, a la vez, tan necesario para que nadie pueda sentirse “huérfano” de referente político y tener por tanto una mala excusa para reforzar esa alta abstención que suele haber en las elecciones autonómicas, y que sólo sirven para reforzar las opciones más conservadoras. En este sentido, el análisis del triunfo de BCN en comú nos demuestra que si la gente trabajadora y desposeída se implica en el proceso, pueden empezar a cambiar cosas en las instituciones en sentido positivo para la mayoría.

Desde vuestro punto de vista, desde tu punto de vista, ¿son plebiscitarias, como algunas fuerzas pretenden, las elecciones del 27 S? Si lo fueran, ¿cuáles son los temas o el tema del plebiscito?

Creo que presentar las elecciones del 27S como un plebiscito puede parecer a algunas personas, entre las que me cuento, una especie de fraude en la medida que significa hurtar un necesario y plural proceso de razonamiento colectivo sobre un tema tan importante. Creo que se escatima, como mínimo, el necesario espíritu crítico que debería acompañar este tipo de propuestas, y un buen uso en común de la lógica. Nada de eso he encontrado en las prisas radiotelevisadas que transmite Oriol Junqueras, y con las que creo nos infantiliza intencionadamente. Yo, por lo menos, no me siento tratada, ante candidaturas como las de la lista de Mas y Junqueras, como una persona adulta.

Presentar las elecciones del 27S como plebiscitarias sustrae el necesario protagonismo del derecho de autodeterminación, al que se le cambia por palabras con sentidos muy dudosos, a la manera de espejuelos La candidatura de Mas, tal como se presenta, escamotea la “defensa” –si fuera posible- de su gestión mercantilizadora de lo público y del aumento de las desigualdades en Catalunya. Esgrimiendo su “anem a totes” excluyen la fundamentación de las propuestas… y la rendición de cuentas de un Govern con el que han aumentado las desigualdades hasta límites inhumanos.

Y sus motivos no acaban aquí, porque se nos quiere como colaboradores necesarios para tejer la gran coartada para Pujol, su familia, sus amigos, sus discípulos, sus imitadores y todos los que medran en sus nidos de parásitos… que ni todos han caído, ¡ni mucho menos! No puedo dejar de pensar que estas elecciones “plebiscitarias”, si se aceptaran como tal, podrían ser también una manera de que se dejara de investigar, de que se dejara de sacudir el árbol donde anidan las corruptelas de todo signo (o sin metáforas, detener la acción de la justicia contra el fraude sistémico en Catalunya).

Detener la acción de la justicia contra el fraude sistémico en Catalunya”, dices. ¿Eso es lo que puede pretender/desear/aspirar la candidatura Junts pel sí” encabezada por el antiguo miembro de la coalición ICV-EUiA, don Raül Romeva? ¿Entiendo bien lo que dices?

No hay que ser demasiado suspicaz para temer que si no se quiere rendir cuentas de lo legislado por CiU, tampoco agrade saber del oscuro pasado de sus fundadores. Ya ahora la justicia ha demostrado sus profundas grietas que ahondan en desigualdades de trato y en los “tiempos” procesales Por suerte, no todos los magistrados son iguales, y esperemos que más pronto que tarde, a pesar de los obstáculos y demoras que se sigan oponiendo, acabemos por saber toda la verdad y no aumente más la ya insoportable lista de casos “prescritos” o de indultos a corruptos demostrados.

En cuando al papel de Romeva en todo esto, francamente, me parece secundario, y ya a algún otro medio he comentado que me parece un profesional que ha aceptado, en este caso, un contrato temporal.

Me desplazo hacia el gran tema-monotema en el que se nos intenta ubicar permanentemente. ¿Es CSIQEP una fuerza independentista?

No. Creo que con todo lo que he comentado antes queda claro.

¿Es entonces una fuerza federalista o confederalista?

Si por mi fuera, y sin pretensiones metafísicas, sería confederalista con marcado sesgo internacionalista. Pero en cualquier caso me gustaría incidir que sea cual la posición que se debata en CSQEP lo que necesariamente predomina, y se pide a cambio, es el respeto hacia los otros pueblos de la península y el deseo de ser tratado en igualdad y por la igualdad, sin enfrentamientos estériles y en muchos casos inventados para ocultar la explotación común de clase, un machismo inveterado, y la desposesión –ahora ya, de nuevo, despiadada- de la mayoría.

Sea cual la posición que se debata en el seno de CSQEP significa que aún no hay posición común. Si no he entendido mal, la coalición se ha manifestado a favor de una República catalana que decida, posteriormente, su relación con el conjunto de pueblos de España, sin precisar la posición de la propia coalición en esa posible decisión que se defiende.

Cuando CSQEP vindica el llamado “dret a decidir”, una formulación nunca usada por la izquierda salvo error mío, ¿qué está vindicando exactamente?

Es curioso que tu no vincules el “dret a decidir” a la izquierda, y a mí, en cambio, me evoque con fuerza la lucha feminista, el empoderamiento de las mujeres y su reivindicación del derecho a su propio cuerpo. Creo que hay un gran cuerpo teórico feminista sobre el derecho a poder elegir, a poder decidir, y no sólo en los temas afectivos y reproductivos. Y por eso me parece especialmente rico y sugestivo, un campo de trabajo y acción muy fértil, que se vincule CSQEP con todas las ampliaciones de la democracia que se han transmutado en poder real y derechos para los estigmatizados, los desposeídos, las “idénticas” excluidas del mundo de las personas que se reconocen como” iguales”.

Pero también es cierto que detrás del “derecho a decidir” como manera de concretar empoderamiento, se oculta de manera vergonzante el derecho de autodeterminación que algunos temen nombrar. Es la ventaja y el problema de los conceptos polisémicos. Pero, en definitiva, atreverse a reivindicar el derecho a decidirlo todo nos acerca de forma liberadora a la utopía, al atreverse a ser, a enterrar definitivamente dioses, reyes y tribunos y ponerse “dempeus”…

¿Quieres añadir algo más?

Pediría a los lectores y lectoras que han llegado hasta aquí que sigan un poco más con CSQEP y se desplacen a la página de su programa. Estoy convencida que en los puntos esenciales de sus cuatro ejes básicos van a encontrar, en gran medida, respuesta a lo que esperan se argumente, defienda y lleve a la práctica a partir del 27S. Y finalmente darte las gracias a ti, Salvador, por ofrecerme este espacio para poder explicar, desde mi punto de vista, un ilusionante y prometedor proyecto colectivo.

El agradecido soy querida y admirada Àngels.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 
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Posted by a 31 agost 2015 in Ciutadania/Política

 

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30 años sin Manuel Sacristán… (Y seguimos en el desasosiego)

imageAyer se cumplieron 30 años de la muerte de Manuel Sacristán Luzón, probablemente uno de los marxistas más importantes que hemos tenido en este país de países. En Diagonal podíamos leer de Francisco Fernández este texto y su necesario recuerdo:

“Apenas una semana después de su fallecimiento –el 6 de septiembre de 1985– habría cumplido 60 años. Sacristán no es, desde luego, un filósofo mediático dentro del pensamiento crítico; tampoco se suele mencionar en las facultades de Filosofía del país; incluso, dentro de los espacios en los que militó –pienso, sobre todo, en el PSUC, en el PC y, también, en CC OO–, la memoria de su figura resulta –digámoslo así– poco cómoda. En este sentido, quienes nos hemos encontrado con su obra le debemos mucho al incasable y minucioso trabajo de edición de Salvador López Arnal, que, desde hace años, busca, transcribe, ordena y publica todo lo que produjo en vida el autor de Introducción a la lógica y al análisis formal, uno de los primeros manuales de lógica que se publicaron en España.

Si hubiera que elegir entre todo ese material un solo documento para empezar a conocer a Sacristán, creo que sería De la Primavera de Praga al marxismo ecologista. Precisamente, al final de la introducción del libro los editores explican cuál es el principal propósito de esa publicación: “Aproximar al pensamiento de Sacristán a quienes hasta ahora no han tenido la oportunidad de leer sus obras”. Ese volumen, editado e introducido por el propio López Arnal y por Francisco Fernández Buey, recopila todas las entrevistas –pocas– que concedió Sacristán, y ofrece una imagen donde se aprecian todas las aristas del introductor de Gramsci en España: su trabajo como traductor, profesor, militante, ensayista, prologuista…

Esas entrevistas, además, recogen dos etapas de la vida de Manuel Sacristán que son un buen lugar desde el que pensar y elaborar –sin beatería y sin filisteísmo– práctica política concreta. Esas etapas irían, la primera, desde finales de la década de los 60 y, la segunda, desde finales de los 70 hasta su muerte. Creo que durante ese periodo su autocrítica y práctica política consiguen enhebrar pasado y futuro para las generaciones que hemos nacido en un mundo postrevolucionario. Respecto al pasado, la situación de la década de los 70 Sacristán la vive como una doble derrota: ético-política, por un lado, y profesional, por otro; lo sabemos por un texto del propio Sacristán. La invasión o intervención –según prefiramos– de Checoslovaquia en 1968, la autocrítica al socialismo leninista y, especialmente, la consciencia de la pérdida de esperanza de las y los de abajo desembocaron en una depresión severa. A esta situación también contribuyeron las malas circunstancias profesionales que vivió desde 1956, año en que regresa a España para militar en el PSUC –después de rechazar una plaza como profesor de Lógica en la Universidad de Münster–. La evaluación que hacía Sacristán de ese época era ésta: “Si se tiene en cuenta que en los dos campos, el científico y el de la gestión [eufemismo que utiliza Sacristán para referirse a su actividad política], la situación es de ‘derrota’, no parece que haya de ir a buscar muy lejos la explicación de la situación presente. Importa que me aclare en qué consiste esa ‘derrota’”.

Respecto al futuro, a finales de la década 1970 –después de una autocrítica radical del socialismo “realmente existente”–, Sacristán realiza una reformulación del proyecto emancipatorio a partir de los “nuevos problemas sociales”: el feminismo, el ecologismo, el pacifismo y el antimilitarismo. La revista Mientras Tanto es la cristalización teórica de ese replanteamiento “sacristanesco”. El nombre de la revista es un homenaje a Giulia Adinolfi, a quien únicamente se suele recordar como la compañera de Manuel Sacristán. Sin embargo, ella fue la fundadora principal de Mientras Tanto y una de las feministas más importantes del siglo XX que hemos tenido en la península.

Uno de los objetivos de Mientras Tanto era, según proponía el propio Sacristán en la primera carta de la redacción, “dejar sosegada la casa de la izquierda (o sea, evitar el sectarismo) y poner el acento en el análisis de lo social, no en las controversias restringidamente políticas”. El autor de El orden y el tiempo, en una de sus últimas conferencias, “Sobre la tradición marxista y los nuevos problemas”, señalaba que el denominador común –o, dicho en terminología gramsciana, el centro de anudamiento– de todos esos nuevos problemas era “la transformación de la vida cotidiana y de la consciencia de la vida cotidiana”. ¿Qué sujeto político podría efectuar tal transformación, tal “cambio”? Sacristán nos dejó esta respuesta: “Un sujeto que no sea ni opresor de la mujer, ni violento culturalmente, ni destructor de la naturaleza, no nos engañemos, es un individuo que tiene que haber sufrido un cambio importante. Si les parece para llamarles la atención, aunque sea un poco provocador, tiene que ser un individuo que haya experimentado lo que en las tradiciones religiosas se llamaba una conversión”.

Manuel Sacristán fue un marxista excéntrico por una infrecuente combinación –como recordaba Francisco Fernández Buey– entre un fuerte compromiso ético-político y un espíritu metodológico antiideológico; por su forma abierta y autocrítica a la hora de estudiar la tradición marxista; por la vena libertaria de su marxismo. Y de esta manera lo expresó: “No se debe ser marxista; lo único que tiene interés es decidir si se mueve uno o no dentro de una tradición que intente avanzar por la cresta entre el valle del deseo y el de la realidad, en busca de un mar en el que ambos confluyan”.”

 
 

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Toni Barbarà obre per vacances… perque votar és important

Oberta per vacances.

Ratera reactivada, nova etapa, nova carrega per invasió de ratots de totes mides i colors.

Toni BarbaràTemps complexos, temps confusos… Temps de blancs i negres, temps sense memòria històrica ni biogràfica a cops, temps de buidat de conceptes i de valors, temps d’enganyifes i de trilers, temps d’eufemismes mentiders, i sobretot i el més greu, temps de catalans bons i dolents. I encara pitjor d’ espanyols “buenos y malos”, o fatxenda o botifler. Temps de moltes vísceres i hormones, en contrast amb la insuficiència de neurones. Màxim si parlem de neurones autònomes, lliures, vull dir no subjectes a contracte.

Un primera reflexió de context: A casa nostra… a la nostra TV3, a la 8 del senyor comte i d’altres NO hi ha gairebé “món exterior”. En prou feines un minuts per temes aliens: quatre titulars sobre pasteres mortals, les malifetes a Grècia, la nova situació a Xina, Síria, Cuba, el Món !! en una distorsió autista que no pot ser bona.

Van per davant diari els “titulars” dels diaris. El mateix “Junts, pel sí” a les declaracions de tots el ajuntats. Tan sucoses com la del Sr. Romeva que declara “No importa qui sigui el president el 27S “ o que “no penso defensar la gestió de Mas”, “que Mas no pilota el procés”  (sic) !! Junts per a què ?? el SÍ a què ?? …o  el NO a què i a qui ?

Diuen que ara el que toca és parlar i ventilar d’un rampell el tema de la Independència. Que primer marxar d’Espanya (d’Europa no es diu res, que potser ens trauran ells mateixos) i desprès ja entrarem en matèria “social”. Doncs i si NO ho acceptem així ? I si volem  saber primer de la vida, la salut i el benestar de les persones i desprès parlem de l’encaix nacional ? Es pot pensar en una sortida tractada, debatuda, pensada, referendada, multilateral i en qualsevol cas per a unes polítiques absolutament diferents a les del binomi neoliberal dels germans Mas/Rajoy (barallant-se per qui dels dos treu més tallada) ?. O s’ha acabat la història ? O res no pot ja canviar de la par d’”allà “?

“…això és impossible i ja ho vam provar sense èxit…” em diuen en to massa elevat a la cua del super i a la musclada de la colla nostrada. Cert que res no és fàcil.  Doncs sembla ser que resulta que declarar unilateralment la independència amb el 51% d’escons al Parlament no és agosarat ni utòpic ni arriscat…ni perillós. És la il·lusió o és un exercici d’il·lusionisme ?

2-dance-of-the-vampires-catalanPreguntar és ofendre ? Puc seguir preguntant en veu alta ?

Patir gana i protestar és antipatriòtic ? Quedaran suspesos els desnonaments programats pel dilluns 28-ese ? Perdre el sostre on malviure és fugir del debat que toca ? Sobreviure en condicions de pobresa, inclosa la misèria estricta, segons totes les observacions serioses (no oficials) és una actitud insolidària amb el país ?

Romandre mesos a la llista d’espera per una internació quirúrgica o una Ressonància Magnètica és una mostra d’egoisme culpable ?

Morir, sense haver de morir, com a conseqüència d’una degradació flagrant i vergonyant del nostre ben guanyat i ben estimat Sistema Nacional de Salut, a mans dels amics dels Boi/Mas/Rajoy ?  Lluitar contra aquests governants que, amagats a una llista poti -poti-, volen seguir manant el 28S per seguir privatitzant (externalitzar en diuen ara), imposant RE-pagaments (co-pagar segons ells i el FMI), esmicolar i aprimar el sistema públic de salut, vendre’s les nostres dades personals i sanitàries al mercat que pagui per fer el gran negoci, despatxar personal treballador, tancar plantes, llits i serveis públics… uff… és una inconsciència traïdora?

 

Junts amb qui, per a què ??

Exigir que s’acabi i es reverteixi tota la malifeta practicada pels “millors” en dotació escolar, preus i matricules universitàries, subvencions a xarxa privada, fracàs de vergonya europea, i que impúdicament passen de llarg i ni tan sols s’excusen… perquè pensen seguir desprès del 27S i fer-ho ja sense romanços ni tanta punyeta de controls parlamentaris ni de protestes socials… és maleducat ?

Perdre la feina i no trobar-ne mai més, menjar tots farinetes amb la pensió de l’avia, acomiadar els fills/es que fugint de la precarietat i la desesperança marxen esperançats cap a nous horitzons de futur, acceptar salaris i condicions d’esclavatge,  retrocedir decennis en el progrés civilitzatori… és una actitud reprovable dels qui no saben esperar la redempció que ens portarà el nou estat català…? del Sr Mas o del qui posin els qui manen i sempre (excepcions fetes de breus lapsus històrics ) han manat … ?

Pujol Mas Marta

Hem de recomanar paciència i entrega a la causa independentista, a les persones discapacitades que perden l’ajuda i els servis socials, als dependents i els avis que perden la pensió i l’habitatge, a famílies que passen fred, a les dones maltractades i assassinades, als infants que passen gana (i NO ÉS cap figura retòrica, senyors demagogs!  acusadors de populisme i demagògia quan senten el que no els agrada escoltar !)? Ens podem creure que els mateixos que ens han portat fins aquí, un cop alliberats de Madrid (que per cert, llegim bé, es diu PP i/o nacionalisme centralista espanyol, i deu n´hi do el que ens maltracten) ens ho resoldran tot …o voldran resoldre-ho a favor del humils i explotats?

Gents que s’han mostrat insensibles amb el dolor aliè, inhumans front a desgracies inhumanes, egoistes patològics amb el seu monotema del seu guany i el benefici, líders que s’han atipat de mentir, de “caure” en totes les corrupcions que ells mateixos han conreat, poden cridar-nos ara a votar-los ?

JUNTS sí, però per una Catalunya de les catalanes, catalans, titulars dels seus drets, dignes, honestos, treballadors, treballadores, altives i solidaries, en igualtat i equitat.

Ens hi va la Salut, l’educació, ens hi va la vida. Anem rumiant-ho !!

SALUT !!!

Pont republicà

 

 
 

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Francisco Fernández Buey, la democràcia en construcció i el dret d’autodeterminació

Una democràcia en construcció on tampoc hi ha dret d’autodeterminació, aportacions de Francisco Fernández Buey

Jordi Mir Garcia presenta a Catalunya Plural el llibre “Sobre federalismo, autodeterminación y republicanismo” (El Viejo Topo, 2015), un nou volum dedicat a l’obra de Fernández Buey que recull articles no sempre fàcils de trobar i conferències no publicades en les que tracta qüestions que li van preocupar al llarg de la seva vida. Bona mostra d’això és que el primer text recollit és de 1980 i l’últim de 2010.

Paco-Ferna_ndez-Buey-300x300“El derecho a la autodeterminación de los pueblos no es un anacronismo en esta Europa, en este mundo; es un derecho democrático básico en una democracia en construcción (y no habría que tener miedo a decir que ésta, como las demás, es todavía una “democracia en construcción”)”. Amb aquesta claredat i contundència acostumava a expressar- se Francisco Fernández Buey. No el podríem qualificar de nacionalista de cap nació. Allò que li és més propi, entre altres coses, és el comunisme, l’internacionalisme, la democràcia … I precisament per aquestes inquietuds la reivindicació nacional va unida en el seu pensament al dret d’autodeterminació, que defensarà com pocs a l’Espanya que hem conegut.

L’any 1968 hi va haver una reivindicació l’11 de setembre, diada nacional de Catalunya, en una dictadura que no acceptava aquest tipus de posicionaments. Va acabar amb unes quantes persones que la policia es va encarregar de reprimir. Entre elles, Francisco Fernández Buey i bastantes més que no havien nascut a Catalunya i feia pocs anys que havien arribat a aquesta societat. A Fernández Buey no van deixar de preguntar-li amb diferents intencionalitats què feia un palentí reivindicant el 11 de setembre. Què se li havia perdut allà? En el llibre que presentem aquí, “Sobre federalismo, autodeterminación y republicanismo” (El Viejo Topo, 2015) no parla de les seves vivències en episodis com aquest, mai va ser amant d’aquest tipus de literatura. Però és un nou volum dedicat a la seva obra que recull articles no sempre fàcils de trobar i conferències no publicades en les que tracta qüestions que li van preocupar al llarg de la seva vida. Bona mostra d’això és que el primer text recollit és de 1980 i l’últim de 2010. Fernández Buey, catedràtic de filosofia moral i política, ens ofereix anàlisi i reflexions on s’uneixen la història de les idees, la filosofia moral i política i la història des d’una mirada atenta al present. Els textos que conformen aquest recull són alhora documents de la seva època i anàlisi sobre la mateixa. No és material per entrar en lluites de fang actuals. No ens parla de la situació actual. Sí del que ens porta fins aquí. Sí de maneres de fer que ens podrien ajudar a resoldre “el conflicte de les Espanyes”.

Per a Fernández Buey, la reivindicació nacional no pot significar en els seus posicionaments polítics un transvasament de forces i preocupacions que oblidin l’alliberament de les classes oprimides. En els debats sobre federalisme, ell dirà: “una vez admitidas las diferencias lingüístico-culturales y una vez afirmada la voluntad de corregir injusticias históricas anteriores, el criterio básico tiene que ser corregir desigualdades sociales en favor de las personas, clases, comunidades autónomas y grupos intracomunitarios más desfavorecidos. Esta es la única asimetría que puede admitir una izquierda social digna de tal nombre”. A l’inici dels anys vuitanta escrivint sobre els nacionalismes a Espanya dirà: “además de implicar a un número cada vez mayor de personas, se están convirtiendo en lugar de refugio de la tensión político-moral debilitada por la sensación de derrota en el plano económico-social que desde los primeros años de la década pasada planea sobre fuerzas políticas varias con una vocación genéricamente transformadoras”. Això escrivia Fernández Buey el 1980 en un article titulat “Abstención y particularismos: dos aspectos de la crisi social española”. No havia arribat la victòria del PSOE, però arribaria en aquest escenari. El que veia en aquell moment, com ja preveia, va anar a més. L’enfosquiment de la lluita de classes avançava a passos de gegant.

Fernández Buey sempre va tenir clar que l’anomenat “problema basc” o “problema català” no és tal, és el vell problema d’un estat unitari que Espanya arrossega des de fa cinc segles. Ell prefereix parlar del “conflicte de les Espanyes” i pensa en la necessitat de treballar en dues direccions: en l’aprofundiment polític de l’autogovern de les nacionalitats i en el treball pedagògic i didàctic amb l’objectiu de: “facilitar lo más posible la comprensión de las diferencias y particularidades de las otras nacionalidades; enseñar a los niños las lenguas y culturas de los otros, no a mirarse al ombligo. Empezando, desde luego por los niños y los jóvenes de la nacionalidad todavía sin nombre pero que da nombre al estado español”. Poc d’això s’ha fet en cap lloc d’Espanya. S’ha parlat molt de federalisme sense arribar a practicar com segurament caldria el que ell anomena “una cultura federal de ciutadania”. I com sempre va ser partidari de l’autocrítica que es fa un a si mateix i no de la que fa als altres, reconeixia que aquesta falta de connexió entre el que es diu i el que es practica havia afectat el dret d’autodeterminació àmpliament teoritzat i defensat durant els cinquanta, seixanta i setanta per l’esquerra antifranquista. Després de 1980 en lloc d’aprofundir en l’esmentat dret l’esquerra el deixa caure, com massa coses.

Fernández Buey ja fa anys que va preferir parlar dels de dalt i els de baix més que de dreta i esquerra. Un breu document recollit en aquest volum no hauria de passar desapercebut, encara que a primera vista resulti no tan proper al que més il·luminen els focus: “Alterglobalitzación y republicanismo”. Es tracta de l’esquema d’una conferència de fa deu anys on, entre altres coses, proposa un diàleg amb aquestes dues idees a partir de coincidències possibles que poden unir dues propostes alternatives al neo-liberalisme. Allò pensat en 2005, i abans, per Fernández Buey http://www.bibliotecabuey.com/ té molt a veure amb recerques d’altres maneres de fer política que ara pot ser que estiguin arribant a les institucions de representació política i govern amb Barcelona en comú, Ara Madrid, la CUP… Agrada imaginar-lo amb els seus ulls lluminosos i el seu insubmís i discret somriure observant la mobilització que ha portat a Ada Colau des de l’altermundisme i el moviment per l’habitatge digne fins a l’ajuntament de Barcelona o la política i l’ètica que David Fernández ha portat del carrer al Parlament.

A Fernández Buey en els últims anys li agradava recordar la sentència que segons sembla va cridar Estanislao Figueras, president del poder executiu de la Primera República, al juny de 1873 presidint el consell de ministres durant la Primera República. En català hauria dit: “Senyors, ja no aguanto més. Vaig a ser-los franc: estic fins als collons de tots nosaltres!” Poc després hauria dimitit i marxat a París. No sabem què pensaria avui Fernández Buey de “tots nosaltres” i els processos i debats en els quals estem. Aquest volum no parla d’avui però ens pot ser de gran utilitat per pensar el moment actual, sabent el que separa els diferents escenaris.

(Texte de Jordi Mir)

 

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Algunas reflexiones “recicladas” (para discutir en precampañas) ente política y economía

roto-votoEmpieza a ser demasiado urgente la necesidad de dejar sin cobertura ideológica el modelo que propugna el “estado mínimo” con las consiguientes privatizaciones, destrucción de las redes de protección y bienestar social, reducción drástica del estado asistencial, retroceso de las actitudes y formas democráticas, etc.

A diferencia del periodo keynesiano dominante en la mayoría de la Europa occidental desde la II Guerra Mundial hasta la crisis de los setenta, la movilidad social ascendente no parece ya estar al alcance de los más esforzados -algunas veces, sólo por el duro camino de la emigración. Difícilmente creerán ahora los padres que sus hijos vivirán mejor. La sombra de ocupación del neoliberalismo sobre la sociedad, en la medida que se ha ido librando de impurezas de políticas anteriores y se ha aplicado en su estado más descarnado, ha reforzado los contrastes de clase, ha impuesto una movilidad social claramente descendente, y una mayor y creciente desigualdad en el reparto de la renta y de la riqueza. El hecho, pues, de que se nos presente con unos perfiles tan nítidos permite establecer con pocos riesgos de error sus líneas de demarcación y los cambios conceptuales que ha generado en las políticas económicas de los territorios –ya sean regiones, Estados o áreas supranacionales– así como en la propia gestión y dirección de la economía internacional.

DEL SUBDESARROLLO A LA EXCLUSION

Cuando se acepta que el sistema económico dominante de nuestra época –o sea, el sistema económico capitalista– sea llamado “mercado” (abusando, ya sea de forma interesada o ingenua, de la polisemia del concepto ya que el mercado es un fenómeno de intercambio UNIVERSAL de raíces tan humanas como la división funcional del trabajo, en tanto el capitalismo surgió mucho después y con toda probabilidad está históricamente destinado a desaparecer mucho antes que el mercado), y se asume también que el mejor presente de cualquier colectivo social es formar parte de la modernidad –definiéndola como “democracia + mercado”– estamos de hecho reduciendo drásticamente la pluralidad y riqueza de la actividad humana en las innumerables facetas que definen el SER. De hecho, mediante una autoagresión que amputa dimensiones reales de nuestra personalidad, estamos aceptando implícitamente que los seres humanos sólo seamos tenidos en cuenta en la sociedad según sea nuestra función en las esferas de la producción, distribución e intercambio. Por tanto, nuestra existencia se “justifica” en tanto que productores y/o consumidores, y nuestro valor social aumentará o disminuirá en función de cómo repercutan nuestras actividades económicas en la oferta y demanda de los bienes y servicios.

La teoría que se esforzó por difundir Margaret Thatcher tuvo un buen discípulo en Catalunya en el entonces President, Jordi Pujol: la (i)lógica económica de la modernidad estaba imponiendo una sociedad llamada de los “dos tercios”, lo cual implicaba que un tercio de la población tiene serios problemas para seguir adelante: poderse mantener por sí mismo, encontrar un trabajo, cursar estudios y acceder a la formación profesional adecuada, y estar preparado, en definitiva, para las exigencias de competitividad que trascienden la producción y discriminan a las personas. Por exigencias del marketing político ha dejado de hablarse de la sociedad de los dos tercios, pero su realidad es cada vez más avasalladora, aumentado sin cesar el número de personas que en los países llamados “desarrollados” están por debajo del umbral de pobreza, incrementando el submundo interior con sus habitantes en el paro, la marginación, la pobreza sin esperanza….

Y la misma desesperanza, más imposible si cabe de ocultar, estalla en países y regiones enteras del planeta. En “20 nombres para la utopía” el teólogo de la liberación Leonardo Boff escribe, refiriéndose a América Latina y Africa: “ En el proceso de mundialización dentro del sistema neoliberal, nosotros ni siquiera tenemos el privilegio de ser subdesarrollados, nosotros somos excluidos… Y los excluidos están abocados a la muerte.”

La prepotencia del neoliberalismo dicta las normas de admisión, concede patente para tener identidad, contar o no contar en el mercado que para él es, en definitiva, el mundo, y pretende borrar, negar y aniquilar a países enteros cuestionando sus derechos fundamentales en el ejercicio del exorcismo neoliberal de la negación de su existencia: tal es el caso, por ejemplo de los distintos gobiernos –ya sean demócratas como republicanos– de los Estados Unidos en relación a Cuba, a la que mediante leyes como la Torricelli, la Helms-Burton, etc., prohíben su participación en el comercio internacional mientras siga aspirando y defendiendo un modelo económico diferente. Un ejemplo más de cómo esta primera línea de demarcación del neoliberalismo separa el derecho a la existencia de la no-existencia se manifiesta de forma periódica en Africa con la misteriosa desaparición en su momento de entre medio millón y un millón de personas en la región de los grandes lagos, entre Ruanda y el Zaire, y sigue con la “desaparición” de pateras, la “inexistencia” oficial de los campos de refugiados o los autobuses de inmigrantes subsaharianos que desde la frontera de Marruecos con Ceuta y Melilla se adentran en el desierto sin que se sepa nada más de ellos. La persistente “invisibilidad” de su marginación en la era de las sondas siderales capaces de detectar los indicios más primigenios de vida y agua en Marte es todo un emblema.

El neoliberalismo, al hacer extensivo a todo el planeta el fenómeno de exclusión ha permitido que pudiésemos entender, sentir y compartir la marginación –tan parecida– de los países del centro y los de la periferia. Ha conseguido globalizar también, en mayor o menor intensidad y densidad y a pesar de los distintos bagajes culturales y de las redes familiares y de solidaridad más o menos protectoras según los casos, el sentimiento de rabia e impotencia que despierta la agresión, el menosprecio y el hecho de que de repente cualquier ser humano se vea desposeído de lo único que podía llamar suyo: una tierra que cultivar, un puesto de trabajo, una pensión mínimamente digna sin temores ni zozobras… Las políticas neoliberales están consiguiendo así hermanar en una misma indignación a todos los no poderosos del planeta, nacieran donde nacieran.

DEL ENRIQUECIMIENTO DE LA PLURALIDAD A LA POBREZA DEL PENSAMIENTO UNICO

Volvamos al centro del sistema donde el modelo neoliberal renuncia a integrar a la mayoría de la población mediante el ejercicio de “compartir” determinados flecos de abundancia –a través de realidades diferentes como pudieron ser en su momento el de la llamada “aristocracia obrera”, o la extensión del Estado del Bienestar–y ha emprendido la desaforada tarea de monopolizar la “lucidez”, el “realismo”, la “información”, la –sin comillas– modernidad, la cordura que viene de cordero y el arte del bien pensar, excluyendo de forma radical a los que no comparten sus valores y condenándolos con las sospechosas etiquetas de irrealismo, insania, ingenuidad y, en los casos más graves, radicalidad desestabilizadora.

DEL MODELO A LA REALIDAD

El Roto. El mapa político y los problemas 26-3-2015Por desgracia, podríamos encontrar múltiples ejemplos para dar cuenta de la esquizofrenia reinante entre la realidad y el modelo neoliberal que pretende explicarla. Una de las posibles vías podría ser el poner constantemente en confrontación la supuesta perfección de un andamiaje teórico obsoleto basado en la ley de Say que garantiza el equilibrio de los mercados augurando que “toda oferta genera su demanda” –y que a pesar de sus buenos deseos nunca se correspondió con la realidad… ni lo está haciendo tampoco ahora a pesar de todas las apoyaturas de tipo formal o matemático con el que pretenden reforzarla– con el funcionamiento real de la economía, totalmente alejada del equilibrio y la autoregulación.

El retroceso que la implantación del modelo neoliberal ha supuesto para la libertad y dignidad de las personas es todavía mayor en el caso de las mujeres. De hecho, siempre ha sido la mujer la que ha llevado la peor parte en los cambios de modelo productivo: en los países en los que la industrialización fue tomando el relevo de una economía predominantemente agraria las mujeres quedaron relegadas a una función de colchón amortiguador de los ajustes entre las necesidades de la producción y la oferta de mano de obra. Para hacer entrar y salir a las mujeres del mercado de trabajo según las necesidades industriales, se ha apelado sin rubor a sus más íntimos sentimientos y se han manipulado sus valores hasta dañar su identidad. Las mujeres han sido –según conviniese– las insustituibles amas de casa en la paz y las patriotas que luchaban al pie de los telares en la guerra, las encargadas de la reproducción de la fuerza de trabajo y sin derecho a vacaciones en el lado oscuro –y voluntariamente oscurecido– de la economía, y las “cooperantes” en la renta familiar con trabajos en la economía sumergida, sin normas de seguridad ni contratos, ni protección de ningún tipo, mientras se vigilaba al bebé y se secaba la colada.

A pesar de todo ello, en las últimas décadas las mujeres habían conseguido dar pasos importantes en el acceso a la enseñanza superior, en ser una parte creciente de la población activa, reivindicando –aunque con relativo éxito– a igual trabajo igual salario, y ocupando mayores cuotas de participación entre los puestos de dirección y/o representación. Parecía como si abandonaran definitivamente el papel subsidiario en la producción que el capitalismo le había otorgado y buscara afirmar un lugar propio en la industria y los servicios, al margen de su condición de esposa, hija o madre. Este cambio y conquista implicaba e implica casi siempre la doble jornada , pero también supuso la introducción de determinados cambios en la organización social: la sociedad tuvo que asumir parte de los trabajos de la esfera doméstica que la mujer ya no podía atender (o a los que sólo podía dedicar menos horas), y con ello también el Estado tuvo que reforzar y ampliar su papel asistencial, y modificar incluso la legislación laboral para que las mujeres pudiesen compatibilizar en mejores condiciones su empleo con el hecho, feliz y biológico, de ser madres.

Estos cambios en la actividad de las mujeres no dejaron de causar estragos:

– en cierta medida “valores” predominantemente masculinos como la competitividad y la agresividad se asumiesen como básicos para la supervivencia en el empleo, y se “importasen” a su vida laboral y cotidiana en detrimento de actitudes más emparentadas con la sensibilidad y el compañerismo.
– la pérdida de la identidad heredada: a la mujer que ha accedido a su independencia económica gracias a su propio trabajo no le sirve en absoluto el modelo de la “madre”, pero tampoco puede sentirse cómoda con el modelo del “varón”… Aparece el vértigo del vacío identitario que se supera poco a poco a medida que la inseguridad va dejando paso al sentimiento positivo de creación, colectiva y contradictoria, de un modelo propio.
– mientras tanto, el rechazo del modelo impuesto provoca heridas en la conciencia y desencadena todo tipo de culpabilidades: sexuales, de mala hija, de mala madre, de mala trabajadora…

Y las culpabilidades llegan incluso a ampliarse hasta hacer responsable a la mujer que trabaja dentro y fuera del hogar del fracaso del modelo keynesiano de pleno empleo. De hecho, se explica por parte de los economistas, cuando Keynes publicó en 1936 la Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, estaba pensando en un mercado de trabajo en el que la ocupación femenina no era en absoluto significativa. Las políticas keynesianas en favor del pleno empleo se vieron por tanto desbaratadas cuando las mujeres llegan a representar casi una cuarta parte del empleo en la industria y pasan a ser mayoritarias en determinados servicios. Incluso los flujos migratorios se han feminizado, cargando las mujeres de la periferia con la responsabilidad de mantener a sus hijos y a veces a toda la familia en los países de origen y emigran solas, en situaciones de riesgo y precariedad, pero con una entereza admirable, en busca de un puesto de trabajo que representa la frontera entre la dignidad y la desesperanza. Las mujeres no se conforman ahora con desaparecer de las estadísticas de la población activa, sino que desde el paro siguen reivindicando su derecho a un puesto de trabajo, “afeando” con ello considerablemente las tasas de desempleo de los países industrializados.

Aparte del estropicio causado en las estadísticas sobre el empleo, los teóricos neoliberales culpabilizan también a la liberación de la mujer del fracaso de lo que los economistas han convenido en llamar Estado del Bienestar Keynesiano, atribuyéndole la responsabilidad del crecimiento de una parte importante de los gastos asistenciales. Esta “inflación” del gasto, explican, ha ocasionado una insoportable presión fiscal, la cual no ha impedido que los Presupuestos Generales se saldasen con un déficit público creciente en la mayoría de los países industrializados y ha disparado el porcentaje de su Deuda pública en relación con el PIB. Por otra parte, cuando el déficit se ha financiado de forma irregular –por ejemplo, con la complicidad de un Banco Central no autónomo– se han desencadenado procesos inflacionarios contra los que se ha luchado elevando los tipos de interés –cosa mala, como ya hemos visto, para la inversión– los cuales a su vez han contribuido a que los movimientos de capitales, liberados de toda cortapisa, se desplazasen por todo el planeta buscando el lugar más propicio para obtener los beneficios más altos en el menor tiempo posible y desestabilizasen con ello la paridad de las monedas menos sólidas.

Todo este desorden hacía imposible avanzar por el camino de la moneda única. Sin embargo, la solución no andaba lejos. Andaba por una pequeña ciudad holandesa que ha dado nombre a las condiciones que permitirán colocar las cosas en su sitio, y a las mujeres donde corresponde.

Una vez explicado que las mujeres incorporadas a la producción son en parte responsables de la inflación, el déficit, –y mucho más del paro masculino, puesto que ocupan indebidamente unos puestos de trabajo “prestados”– es lógico que comprendan también la dureza de las exigencias de Maastricht y asuman la parte que les toca del remedio estabilizador. Es por ello que, de entre todos los fármacos, a las mujeres nos quieran colocar el envase gigante de esta panacea universal del neoliberalismo conocida como “flexibilización”. Y el sistema sale ganando porque –mediante la flexibilización de jornada y de contratos– consigue un triple objetivo: reducir las rentas salariales de las mujeres, “devolverlas” en penuria y en precario al hogar para ocuparse de los niños, los enfermos y los ancianos en pro del ahorro público, y asestar un golpe importante a su autonomía.

En un segundo plano –pero no por ello menos importante para la paz social– y una vez reasumidas sus funciones de administradoras fundamentales de la crisis, a las mujeres les corresponde también convertirse en un colchón amortiguador, en un air bag de seguridad para que la disminución de la renta familiar — producto de las congelaciones de salarios, de la disminución de los ingresos totales por los miembros de la familia que están en el paro, de la recuperación, en definitiva, de la tasa de beneficios en detrimento de las rentas del trabajo– tenga el menor impacto posible. A partir del derrumbe de los países que se reclamaban del socialismo, el capitalismo se está permitiendo prescindir cada vez más de su máscara con rostro humano y carga todo el peso de la recuperación económica en los más débiles. Por eso aparecen en los países industrializados fenómenos aparentemente tan contrarios a las ideas de modernidad y progreso como el aumento sostenido del número de personas que malviven por debajo del umbral de pobreza, y la feminización de esta misma pobreza.

ECONOMIA Y POLITICA

El Roto Libertad sin igualdad 11-4-2015La fuerte interrelación existente entre economía y política que desde K. Marx se ha venido afirmando desde la izquierda, con el Estado inmerso en el proceso y actor destacado del mismo, ha sido un concepto combatido, cuando no radicalmente negado por la economía convencional. La necesidad sentida por los economistas “establecidos” de finales del siglo XIX y principios del XX de asimilar la economía a las ciencias físico-químicas, les llevó a la pretensión de eliminar de la misma los juicios de valor: ello implicaba, por una parte, eliminar todo vestigio de política del funcionamiento de los mercados y de los procesos de producción, distribución y consumo. Por otro lado, y de modo análogo a la negación de los juicios de valor, se quiso eliminar también otro proceso económico fundamental que sustenta los anteriores: el de reproducción. Y la invisibilidad de la reproducción iniciada en los clásicos permitió que la economía neoclásica pareciese desembarazarse totalmente de un problema para el que no tenía solución: el del trabajo necesario, realizado mayoritariamente por mujeres, que hace posible que la rueda económica siga girando en el lado oscuro.

Así, la economía “científica” de finales del siglo XIX y XX, consagrando el doble “rifiutto” de la política y de la reproducción, pareció centrarse en un agente siempre activo y eficaz, que no sabe lo que es ni la infancia ni la vejez, que no sufre accidentes ni enfermedades; que no se mueve por sentimientos ni por valoraciones éticas sino que responde a la inmediatez de maximizar su utilidad, que confía totalmente en el mercado para la satisfacción de sus necesidades y que además es hombre: el “homo economicus”.

Sin embargo, el ámbito político que ya se había abierto paso con el establecimiento del llamado Estado del Bienestar Keynesiano volvió de nuevo a primer plano con la escuela de la “elección pública” en la que este homúnculo, cuando ejerce de votante, o es miope y sólo recuerda cómo le ha ido a él en los últimos meses, o es un experto futurólogo y sabe anticiparse a las políticas del Estado y neutralizarlas, con lo que las hace inútiles. Por tanto, prefiere que el Estado sea lo más reducido posible y el mercado libre y variado para pagar menos impuestos, disponer de más renta arriesgando su capacidad de consumo futuro por consumo presente y así poder cumplir la función que se le ha asignado de elegir mayores cantidades al menor precio. El homo economicus no sabe lo que es la solidaridad, ni le preocupa el medio ambiente ni las externalidades. La triste paradoja es que este sujeto sobre el que se apoya la construcción neoclásica no existe en la naturaleza, pero el neoliberalismo ha apostado fuerte por construirlo a partir de las enormes inversiones y sistemáticos esfuerzos y estudios manipuladores de los mass media que difunden e inoculan su ideología con un alto grado de perfección. Así, el pensamiento único de la teoría económica se hizo acompañar del pensamiento único para la “única” política económica posible y el “único” procedimiento adecuado para la formación de dichas políticas, para las recomendaciones que de las mismas debían derivarse, y para el análisis y la valoración de sus efectos, preservando en todas y cada una de las fases y en la elección de los actores la invisibilidad del género.

Siguiendo el esquema de Bruno Frey con el que se presente ilustrar la influencia mútua de la economía y la política en las sociedades modernas tendríamos:

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Sin movernos del esquema inspirador de la elección pública, podemos retraducir algunos de los conceptos de Bruno Frey para presentarlos de forma mucho más actualizada por lo que a los países que forman parte de la Comunidad Europea se refiere –en especial después del Tratado de Maastricht y del Plan de Estabilidad de Dublín. Con dicha actualización, las supuestas necesidades económicas directamente derivadas de la mediación de la política en la economía, serían:

 

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Si le añadimos el obligado servicio a la Deuda (que asola Grecia, y no sólo) los esquemas anteriores se corresponden, de hecho, con dos fases diferentes y sucesivas de las “necesidades” asumidas por las políticas públicas. En ambos se conjuga el pensamiento único en la organización social y política (la llamada democracia representativa) con el resultado del ejercicio sobre unas necesidades económicas y políticas que los gobiernos presentan a los votantes para su aprobación.

Siguiendo el procedimiento paso a paso, el movimiento se inicia cuando el partido político del gobierno da instrucciones a la administración pública para que actúe sobre la economía a partir de unas orientaciones que pueden derivarse o de su programa electoral más o menos basado en la ideología del partido que se trate, o en actuaciones concretas pre-electorales que le permitan mejorar su popularidad y asegurarse una votación suficiente para seguir en el poder. De hecho, la escuela de la elección pública ya nos advierte que los políticos se comportan como empresarios que venden programas por votos: de ahí que sean muchos los que quieren ofertar las llamadas políticas “de centro” que se supone tienen el mayor número de votantes-compradores. Este comportamiento de los políticos puede añadir inestabilidad al sistema económico creando un ciclo político en función del periodo electoral aunque, como veremos, no es éste el único elemento desestabilizador del esquema.

La Administración Pública debe hacer tangibles las indicaciones de los políticos convirtiéndolas en regulaciones, incidiendo en las políticas redistributivas, iniciando programas de empleo mediante obras públicas, etc. Sin embargo, como grupo los funcionarios también contaminarán el proceso intentando maximizar su poder. Los altos funcionarios controlarán información y no permitirán que ni los políticos ni los votantes la conozcan, utilizándola en cambio en su exclusivo beneficio. En el mejor de los casos este comportamiento implicará sólo despilfarro: en el peor, la corrupción y las prácticas mafiosas.

El tercer elemento del esquema lo constituye la economía. Enunciada de manera tan vaga, bien podría tratarse en el primero de los esquemas de una economía mixta que complementara el ejercicio del mercado con un activo sector público. Los resultados que ofrece a los votantes: crecimiento de la renta, empleo e inflación, pueden implicar un fuerte compromiso político en programas de ocupación, o la existencia de unos subsidios de enfermedad y/o desempleo incluidos, con un extendido sistema de pensiones, en un articulado “Estado del Bienestar”.

De hecho, en este primer esquema nos movemos por lo que a prioridades económicas se refiere dentro de la panoplia keynesiana. El hecho de que a partir de la postguerra hasta prácticamente nuestros días los gobiernos pudiesen situarse –aunque fuera de forma superficial– más a la derecha o a la izquierda del espectro político en función de la prioridad que daban al pleno empleo o a la inflación introducía no sólo un matiz ideológico en la oferta de las políticas públicas sino también una mayor o menor posibilidad de satisfacción de necesidades básicas con las que las personas podían identificarse: el nivel de empleo, de inflación y el crecimiento de la renta son elementos que podían acercarse o coincidir con el despliegue cuantitativo de las necesidades básicas de los votantes En este sentido, vale la pena insistir en la importancia de la consecución de empleo para las mujeres que transformó el concepto de “pleno empleo” keynesiano ya que éste era, originalmente, un pleno empleo masculino, con una fuerte división del trabajo que excluía a las mujeres –especialmente las mujeres casadas— del mercado laboral, y las sigue marginando bajo el “techo de cristal”.

Pero la tríada keynesiana ha sufrido también los embates de la extensión del pensamiento único a las políticas públicas. Así, el esquema de la relación entre economía y política de la escuela de la elección pública ha entrado en una nueva fase en la que los “resultados-necesidades” de los políticos se han substituido –para muchos países occidentales, y en especial para los firmantes del Tratado de Maastricht– por una nueva letanía en la que el empleo y el crecimiento de la renta han cedido su lugar a nuevos valores mucho más difíciles –cuando no imposibles– de identificar con las necesidades básicas de las personas. En efecto, en el primer esquema cada uno de los hombres y mujeres que deseaban encontrar un trabajo remunerado o negociaban su convenio podían identificarse en mayor o menor medida con los “resultados-necesidades” keynesianos puesto que por lo menos dos de los parámetros fundamentales: empleo y crecimiento de la renta podían traducirse sin demasiadas mediaciones a su situación personal: mejoraban o empeoraban sus perspectivas de encontrar un puesto de trabajo; aumentaban o disminuían sus rentas procedentes del mismo o de un subsidio de paro que la conquista de unos derechos económicos le había asegurado.

La situación es muy distinta cuando, ya en la segunda fase, se hace obligado atravesar una maraña de conceptos completamente ajenos a la mayoría de las personas para cotejarlos con necesidades reales puesto que ahora, afirman los políticos, el crecimiento del empleo o de las rentas resulta ser un producto derivado, secundario e incierto del imprescindible cumplimiento de los nuevos “resultados-necesidades”: Una especie de tierra prometida a la que se llegará después de atravesar el árido desierto de los requerimientos de la moneda única, o de las exigencias del Fondo Monetario Internacional, que implican de hecho el sacrificio de las necesidades reales de la inmensa mayoría de la población a las imposiciones del neoliberalismo.

El-Roto-DemocraciaAsí, finalmente, los “votantes” se encuentran de hecho con la desligitimación de sus necesidades puesto que cualquier petición o reivindicación de la normalidad democrática –una disminución del recibo del agua, la reducción de la jornada laboral, incrementos de salarios, la gratuidad de las medicinas o un buen servicio de prevención de la salud, por ejemplo— atentan contra la lógica de las necesidades neoliberales establecidas en el sentido de que –según se alega– tendrían consecuencias inflacionarias, o incrementarían el déficit del Sector Público, o ambas cosas a la vez. Con el segundo esquema hemos llegado por tanto al desencuentro total entre las necesidades reales, básicas, de las personas, y las necesidades del neoliberalismo.

En los casos más extremos, también el capitalismo ha llegado a declarar las necesidades existentes como no existentes en una nueva forma de dictadura sobre las necesidades. En su forma manipuladora más refinada (Heller, 1985) el sistema reconoce las necesidades existentes pero no permite la producción de formas alternativas de vida, acabando por incrementar la neurosis y la violencia en la sociedad. Ejemplos en este sentido los podríamos obtener de las necesidades expresadas por la PAH, o el movimiento okupa, o las mujeres que luchan contra las prácticas discriminatorias, los malos tratos y el acoso sexual. Y, aún así, el esquema sigue diciéndonos que los políticos esperan conseguir buena nota y que los votantes sigan manteniéndolos en el poder. En caso contrario, los votantes permitirán el paso de la oposición que, dentro de este esquema que presentamos, nunca podrá representar una alternativa real… Y la rueda vuelva a girar, y el proceso se repite.

¿Hasta cuándo?

 
 

El mite de la “col.laboració” público-privada, la defensa de la #sanitat pública i el #27S

josep marti vallsDe fa temps que admiro el coratge i entrega de Josep Martí i Valls en el CAPS i en la construcció de la Marea Blanca de Catalunya. Vaig tenir el privilegi d’anar amb ell al Parlament de Catalunya, amb altres companyes i companys que defensen la sanitat pública, per presentar els objectius i els punts fonamentals del que més tard es desenvoluparia com a Manifest fundacional de la Marea Blanca Això va succeir el dia 15 d´octubre del 2014, quan es treballava amb el document previ al de la Marea, però ja es tenien les línies essencials del Programa per un Servei Nacional de Salut a Catalunya que volíem assumissin els partits i coalicions amatents amb les necessitats de la ciutadania. El vídeo conté part del debat amb els parlamentaris de diferents grups, als que se’ls deixa ben clar, pel que fa a la qüestió de la “col·laboració” entre sanitat pública i privada, que cap diner públic per a la sanitat privada.

Per si no heu tingut oportunitat de seguir-ho, el podreu veure tot seguit, desprès de llegir l’encertada opinió que avui en Pep Martí publica a Catalunya Plural sobre la col·laboració público-privada, i de la que em permeto destacar, en negreta, el punt fonamental que tota la ciutadania de Catalunya hauria de tenir present a l’hora de pensar-se a qui vota el 27S. El Dr. Martí ho podria dir més alt… Però no més clar. I això sempre és d’agrair!

La fórmula público-privada, causa de corrupció a la sanitat catalana

per Josep Martí i Valls

Fa uns dies llegia unes declaracions del president del Col·legi de Metges de Barcelona (COMB), on es feia solidari del llenguatge i la ideologia del departament de salut i altres gestors del sistema, donant per bona i necessària la connivència público–privada en el sistema públic. En lloc de denunciar la precarització de les condicions laborals dels professionals i les retallades del sistema públic per part d’aquest departament, diuen “La col·laboració público-privada és clau en el sistema sanitari”, defensant la constitució del Consorci de l’Hospital Clínic.

Nosaltres entenem que l’assistència sanitària privada amb afany de lucre no pot tenir cabuda pagada amb diners públics i així vàrem respondre al Conseller de Salut quan va manifestar al Parlament que no hi havia casos de corrupció (ni privatitzacions) en el sistema públic. A Catalunya no han transcendit casos de corrupció en l’àmbit de l’Institut Català de la Salut (ICS), que és de propietat i gestió pública i està sotmès al dret públic amb controls exhaustius. Per contra, sí que ens hem trobat amb casos de corrupció o mala gestió dels diners públics en el 30% dels hospitals concertats (gestionats per fundacions, consorcis i empreses), que es regeixen pel dret privat i que no tenen tants controls, reglaments i intervencions com els públics.

Mitjans de comunicació alternatius, alguna premsa, diversos polítics i la mateixa Sindicatura de Comptes, han donat a conèixer fets escandalosos en 17 de les 53 entitats concertades. I això és només el que coneixem. Tenim, doncs, gairebé un terç de tota l’activitat sanitària concertada sota sospita. La corrupció en el sistema sanitari català no és un accident. La corrupció i les coses mal fetes són elements estructurals. És el sistema basat en el dret privat, amb molts pocs controls, amiguisme i interferències polítiques i econòmiques. És el model el que està malalt.

Recentment el Fòrum Català d’Atenció Primària (FoCAP) publicava en el seu bloc un article titulat Públic-privat: una relació perillosa, on es diu que “L’atenció privada dins dels centres públics s’ha anat generalitzant i ens ha anat mostrant els seus perills i les seves inequitats. Mai ha estat una bona combinació”.

Ara que venen eleccions de tot tipus caldrà informar i tenir molt present a l’hora de votar, no el que diuen els programes en drets socials, ni les falses promeses de sobirania del poder econòmic, sinó pensar en el que ha fet cada formació política durant aquests quatre anys de retallades, austeritat, pèrdua de drets i de serveis públics de qualitat, qui ha estat treballant pel seu negoci i els dels seus amics de casa i qui ha estat al carrer i al Parlament, defensant el sistema públic i la ciutadania. Cal defensar un Servei nacional de Salut a Catalunya que pagui amb diners dels impostos de tothom només assistència sanitària sense lucre ni negoci i amb sous dels polítics, gestors i professionals, públics, transparents i que es puguin publicar sense vergonya.

 

 I aqui teniu el video en el que, en el Parlament, amb en Josep Martí i Valls, defensem la sanitat pública i posem ja en questió, al final per la intervenció de la representant d’ERC,  la col.laboració público-privada que a l’article desenvolupa amb tota solvència el Dr. Martí:

 

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Josep Cabayol fa preguntes incòmodes per obrir debat democràtic

imageA finals del passat mes de Juliol, el periodista i amic Josep Cabayol publicava a Crític una reflexió que es ressentia en aquell moment molt més de l’impacte del drama i el frau democràtic de Grècia, del que no sembla tenir avui -tot i la vigència innegable (i que no podrem defugir) del que Cabayol es i ens pregunta.

La pregunta de Cabayol forma part d’aquelles qüestions incòmodes -massa, per alguns- que solen contestar amb afirmacions tan contundents com indemostrades i que posen de manifest fins a quin punt alguns polítics ens confonen amb els seus fills menors d’edat (o fins i tot amb nets futuribles…) Però debatre, donar sentit, avaluar totes i cadascuna de les esquerdes que s’obren (o es tanquen) entorn a les diverses posicions que implica el 27S per Catalunya i més enllà, vol dir acceptar sortir dels contes de fades, els “deus ex machina” de tramoïes pre-preparades i sempre deficients, i assumir entre adultes, i com adultes, que hi ha encara moltes preguntes cabdals per contestar. Entre elles, les de Josep Cabayol. Perquè sapiguem on anem, i què votem, i que el panorama que tenim (i el que s’obre) no és precissament cap escenari de la Disney, amb bons molt bons i malignes molt malignes… (Segons qui m’explica què, sento que insulten la meva intel.ligència… No els hi passa també a vostès?) en canvi, ens fan més adultes i conscients, estiguem o no d’acord, textos com els de Cabayol:

Josep Cabayol amb Nuria Martí Sato, Albano-Dante Fachin i Angels M. Castells en un acte en defensa sanitat pública. Terrassa.

Josep Cabayol amb Nuria Martí Sato, Albano-Dante Fachin i Angels M. Castells en un acte en defensa sanitat pública. Terrassa.

Paga la pena que Catalunya sigui a la UE?

Les eleccions catalanes del 27-S són presentades per les forces que es reclamen innovadores com la porta cap a un futur millor. Tant els neoliberals, siguin independentistes o no, com les esquerres, asseguren tenir a les mans les claus per a un futur millor. Es pot conquerir, però, aquest futur de romandre en el si de la Unió Europea?

En una de les presentacions dels documentals de SICOM (Solidaritat i Comunicació), algú em va preguntar quina de les noves opcions polítiques em resultava més creïble. Vaig contestar: aquella que disposi de diners per acomplir els objectius electorals. Pregunteu com finançaran tot allò que proposen. Pregunteu com recuperaran la sobirania econòmica imprescindible per fer Política.

Grècia

Grècia ens ensenya com es pot exercir la sobirania política i perdre la sobirania econòmica i, per tant, la capacitat de fer Política. Pels grecs votar no ha servit (gairebé) de res. Han votat, han donat un gran tomb polític, han posat al Govern un partit (nou) d’esquerres, han votat i guanyat un referèndum contra el parer d’Europa i al final han hagut d’acceptar les condicions econòmiques ‘proposades’ per Brussel·les. Només el 10,3% dels diners rebuts per Grècia fins al juliol de 2015 s’han pogut fer servir per a la despesa corrent; la resta ha estat per a pagaments predeterminats.

S’ha imposat el pensament únic econòmic i han descobert què significa la pèrdua de sobirania política: no poder decidir sobre una qüestió clau per a un país, qui té dret a què i si algú ha de quedar fora (hauria de ser obligació que ningú).

Grècia ens demostra que, a l’actual Unió Europea, votar no serveix de res si no ets aquiescent a les ‘recomanacions’ comunitàries.

Merkel

L’1 de setembre de 2011, Angela Merkel va limitar la sobirania econòmica del Bundestag: “Vivim en una democràcia parlamentària i, per tant, la confecció del pressupost és un dret bàsic del Parlament. Això no obstant, trobarem la manera de fer-ho perquè estigui d’acord amb els mercats”.

Aquell dia, Merkel va deixar ben clares dues coses: que l’única política possible era la dictada pels poders financers i que la sobirania econòmica ja no descansava en el poble. (La meitat de la població alemanya acumula el 99% de la riquesa nacional; l’altra meitat, l’1,1%.)

Un dia després, el Congrés dels Diputats espanyol va aprovar la modificació del l’article 135 de la Constitució introduint-hi el concepte d’estabilitat pressupostària i la prioritat absoluta del pagament del deute per sobre de qualsevol altra ‘obligació’ constitucional. El president Zapatero havia cedit a les pressions el 23 d’agost.

Aquells dies 1 i 2 de setembre, els drets socials, els drets dels ciutadans/anes van quedar per sota dels drets dels poders financers, del capital. Des d’aquell dia, les persones, i per decisió política, ja valíem menys que els bitllets.

La dita Europa és un ens netament identificable amb els interessos neoliberals. I quins són aquests interessos? Doncs, de cara a la galeria, construir l’única societat possible per aconseguir la ‘recuperació’; en la pràctica, una societat per a les elits financeres i els ‘supervivents’ que hi càpiguen; i en la interioritat/hipocresia moral, pels que s’ho mereixen: “Si Déu t’ho nega, per alguna cosa deu ser!”.

La selecció i els tests de supervivència

Si vols ser membre de la societat neoliberal que propugna la UE —visquis on visquis—, hauràs de superar:

La privatització dels béns comuns i dels drets socials que ens porten a haver de ‘pagar per viure’: pagar per la salut, l’educació, l’habitatge, l’aigua, els aliments, l’aire, condicions indispensables per tenir futur.

La negació del dret al treball com a dret fonamental i la consegüent flexibilització/inseguretat dels sous que obliguen les persones a buscar feina —la que trobin— sense reivindicar salaris justos ni tenir temps per organitzar-se per exigir drets.

La retallada d’unes pensions que ja eren escasses i que converteixen el dia a dia dels més grans en una heroïcitat i els escurça la vida.

Recomano la lectura de l’article de l’historiador Josep Fontana “La lògica del camp de concentració” a ‘La Lamentable’.

Viure menys vol dir menys costos

Totes tres condicions signifiquen una disminució de l’esperança de vida, la reducció de costos socials per a les elits i l’augment exponencial de beneficis per a les classes dirigents.

El resultat serà una societat dual en la qual els que s’ho puguin pagar tindran futur i els que no puguin, amb prou feines podran fer front al present, seran persones/coses amortitzables/substituïbles/prescindibles.

I totes tres condicions s’aplicaran arreu però començant —ja ho ha fet— pel Sud, convençut com està el Nord agrupat al voltant de Berlín, que aplicar austeritat i disciplina a la Mediterrània millorarà la seva situació. Saben que la crisi sistèmica avança de Sud a Nord i han decidit allargar-ne l’arribada sacrificant els mes febles. És la decisió: sacrificar els més febles, primer els de fora i si cal, també els de dins. Necessiten perifèries a dins i a fora, per produir barat.

Claustre o presó? En aquestes condicions, a les quals hauríem d’afegir les polítiques discriminatòries per no dir racistes, amb els immigrants, val la pena romandre a la UE? Li valdrà la pena a Grècia? Li valdrà la pena a la Catalunya per venir?

És la UE el claustre on evoluciona el benestar o és una presó per a tots aquells que no tenen diners per satisfer els guardians? És reformable la UE sense abandonar el neoliberalisme/capitalisme?

Catalunya

Cada cop s’escolta més dir que entrar a la Unió Europea i a la moneda comuna va ser un error però que sortir-ne resultaria massa car. Massa car per a qui? Estem parlant de fer un país nou, una república catalana més igualitària, més justa, no? N’esteu segurs, membres dels partits polítics i coalicions, que aquesta UE és beneficiosa per a la majoria de les persones? Per què tanta por, com a mínim, del debat democràtic?

Què li ha passat a Grècia quan s’ha negat a acceptar el creixement de les desigualtats com a manera indiscutible d’abordar el futur, quan ha qüestionat si el deute era il·legal? Doncs l’amo/mestressa li ho va deixar ben clar: o acceptes les condicions que hem decidit per a tu o marxa fora del claustre europeu. I, per romandre a Europa, l’han obligat a vendre/privatitzar actius (propietats/béns) públics per un import de 50.000 milions d’euros, reduir al mínim les polítiques socials, revisar la negociació col·lectiva i reformar les pensions, és a dir, abaixar pensions i sous i que els contractes siguin temporals. I, si tot va bé, Brussel·les accedirà a parlar de reestructurar el deute, però en cap cas n’acceptarà una quitança.

Què li passarà a Catalunya —la reflexió val per a Espanya— quan exigeixi canviar les polítiques d’austeritat per combatre les desigualtats? Permetran Berlín i Brussel·les que el pagament del deute no sigui la primera obligació d’una possible Catalunya independent?

(El deute públic espanyol és del 98% del PIB, i el català del 32% del PIB de Catalunya. I una part de l’espanyol tocaria a Catalunya,)

D’on es trauran els diners per fer polítiques socials que retornin els drets als seus legítims propietaris si el deute s’ha de pagar ineludiblement i l’Estat no té capacitat de fabricar diners? Es desobeirà el BCE i es faran diners a Barcelona —o a Madrid—? Es nacionalitzaran els bancs o es crearà un sistema monetari propi?

Els partits i coalicions que diuen representar-nos haurien de respondre unes quantes preguntes:

Hi ha cap possibilitat d’evitar la privatització dels drets socials si romanem a la UE?

Les persones tenim cap possibilitat de fer valer els nostres drets i evitar que les necessitats ineludibles que haurien de ser inalienables acabin convertint-se en objecte de negoci?

I, si hem de pagar per les necessitats bàsiques, no esdevenim esclaus?

Val la pena pagar el preu de mantenir-nos en el si de la UE amb aquestes condicions? No seria millor que els països del Sud ens anéssim organitzant conjuntament i, des de les persones com a propietàries dels drets i dels béns comuns, plantem cara?

Josep Cabayol és periodista i president de SICOM

 
2 comentaris

Posted by a 9 agost 2015 in Europa

 

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